Rajoy se desentiende de la soberanía nacional

El presidente Rajoy se ha dado un baño de optimismo en la despedida de este negro año de 2013, y ha anunciado que la recuperación de la economía y el empleo se inicia en 2014. Su alter ego y compañero de confidencias catalanas, Rubalcaba, le dice desde el PSOE que no está clara la recuperación y que no se ponga medallas que no son suyas. Y los dos, como el Rey en Nochebuena, hablan de la Constitución y reiteran que la consulta secesionista de Cataluña no se puede ni se va a celebrar, pero ninguno de los tres, Rey, Rajoy y Rubalcaba nos explican a los españoles el cómo y cuándo se va a frenar esta continua embestida de Artur Mas, porque la Generalitat ya ha cruzado las fronteras de la legalidad e insulta, agrede y se mofa de España todos los días.

Y lo que es peor, Rajoy parece no querer hacer y decir lo que tiene que hacer y decir y para colmo se ha sacado de la manga el latiguillo de que él no puede decidir nada sobre la soberanía española porque dice que ‘no es suya sino del pueblo español’. Y ¿quién Gobierna a este sufrido y paciente -en exceso- pueblo español y es el encargado de guardar y hacer guardar la ley y la Constitución, y defender la soberanía nacional? Pues según nuestro ordenamiento jurídico ese es Rajoy.

Pero al presidente le tiemblan las piernas, no quiere líos, todo le parecen algarabías y huye de los problemas como alma que lleva el Diablo, a la espera de que el tiempo lo arregle todo, pero sin transmitir a los españoles y a los independentistas un mensaje claro y contundente sobre lo que ocurre y lo que puede pasar. Y si no lo hace se debe a dos razones: la primera a que no se atreve; y la segunda porque todavía no sabe ni el método ni cuál ha de ser el camino y la intensidad de la respuesta adecuada.

Y nos dice sonriente este presidente del gobierno de España, país que se gobierna sólo y que sólo tendrá que defender la soberanía nacional porque Rajoy dice que eso no es de su incumbencia, nos dice Rajoy que ‘en 2014 dejaremos atrás miedos e incertidumbres’.

Pues no será así sino más bien al contrario porque oyendo a Rajoy no decir nada y no dar la cara frente a la chulería inagotable de Artur Mas se nos ponen los pelos de punta y tenemos la sensación de que lo peor aún está por llegar. En cuanto a las certezas y las incertidumbres convendría que Rajoy fuera a Cataluña para hablar con los españoles españolistas de esa Comunidad a ver que piensan sobre su futuro y su situación actual cuando no hay día que desde la Generalitat de Cataluña y con el dinero de España se monten espectáculos y agresiones contra España, y ante las narices de este Rajoy que no sabe lo que es la dignidad ni la soberanía nacional.

El presidente Rajoy piensa que el sentimiento de los españoles, ante la grave y cada vez más dura realidad del desafío catalán de Artur Mas y sus aliados, carece de importancia, y que no hay que hacer aprecio de todo esto, sino mirar hacia otro lado como si no pasará nada. Y esa es y ha sido, en su discurso ambiguo, la misma actitud del Rey y también de Rubalcaba qué se está temiendo la ruptura del PSC.

Pero así no podemos seguir. No podemos estar sin un Gobierno que controle y lleve la iniciativa en esta crisis de la unidad nacional, en lugar de ir a remolque de la Generalitat, y sin una oposición nacional que está dedicada a los problemas internos de los socialistas. Algo hay que hacer y ese algo lo harán los ciudadanos -pasando factura en las elecciones Europeas de junio- en los que Rajoy ha depositado ahora la responsabilidad de defender la soberanía nacional, porque se supone que él está muy ocupado con otras cosas, presto a tomarse las uvas y a iniciar en 2014 su tercer ‘año triunfal’.