La insoportable corrupción

UGT, Gürtel, Luis Bárcenas, la Infanta, los ERE, etcétera. La máquina de vomitar noticias de la corrupción no descansa. Las últimas informaciones sobre la escalada de escándalos de UGT y ahí incluido el borrado de miles de documentos, deja a Cándido Méndez en una situación imposible y sorprende que aún no haya presentado la dimisión, por más que amague con hacerlo. Si esto sigue así Méndez va a destruir la UGT donde ya debería de existir una gestora la frente del sindicato que depure responsabilidades y abra un tiempo nuevo. De lo contrario van al cierre del sindicato en medio de un escándalo monumental.

Las últimas imágenes y noticias sobre Gürtel, los viajes y lujos de Francisco Correa y de su compinche Luis Bárcenas son ejemplo del espectáculo de la corrupción nacional y en especial de la del PP, que sigue danto tumbos por los juzgados, mientras que sus gobernantes y dirigentes no saben qué hacer. Y aunque esas fotos de Correa correspondan a años pasados de la bonanza económica hoy son piedra de escándalo en un país con los seis millones de parados, donde se tiran cohetes de fiesta porque el paro bajó un poquito en el pasado mes de noviembre.

El espectáculo de UGT y los ERE de Andalucía marcan también el territorio del PSOE, donde la presidenta andaluza Susana Díaz levanta mucho la voz contra la corrupción pero veta la presencia de Méndez y otros dirigentes políticos y sindicales en la Cámara regional andaluza, como si la devolución de lo robado fuera ya suficiente y eliminara el delito, lo que no es verdad.

En cuanto a los cortafuegos y ayudas que la Infanta Cristina está recibiendo de los ministros de Hacienda y de Justicia, Montoro y Gallardón, para no ser imputada en el caso Nóos/Aizoon a pesar de los indicios flagrantes que existen en su contra, lo menos que se puede decir es que los que pretenden salvar a la Infanta para que no vaya a los tribunales le están haciendo un flaco favor a la Monarquía, porque la indignación nacional frente a este trato de favor administrativo y judicial a la hija del Rey, puede llegar a ser la mecha que incendie todo lo demás.

Sobre todo en un país en el que la indignación no cesa y donde el desprestigio de los partidos y de sus dirigentes políticos no para de crecer. Lo que en vísperas de años electorales les lleva a unos y a otros a buscar posiciones llamativas y radicales. Véase lo que acaba de hacer el PSOE pidiendo la revisión a fondo de los pactos del Estado con el Vaticano, bajo el papado mucho más progresista del pontífice Francisco. Y recuérdense ahora los pitos y abucheos a la monarquía en la reciente conferencia política del PSOE.

De manera que anden con ojo y cuidado los primeros inquilinos de los palacios de la Zarzuela y la Moncloa, a ver si por intentar apagar el incipiente fuego del caso Nóos van a desatar un gran incendio, porque estas situaciones ya se saben cómo empiezan pero nunca se sabe cómo pueden terminar. Porque un día de estos, en vez de manifestaciones sobre la sanidad o sobre la educación, nos podemos encontrar con una mayor contra la corrupción con las fotos de Urdangarin y Cristina abriendo el cortejo, y en ese caso nadie podría predecir lo que puede pasar. A ver si entre unos y otros por intentar salvar a la Infanta van a dañar al Príncipe.

Si en Moncloa y Zarzuela fueran prudentes e inteligentes deberían saber que es al Príncipe Felipe al que tienen que preservar en vez de poner tanto empeño en defender a la infanta Cristina, porque si esto sigue así será la Corona la que pagará los errores y abusos de los duques de Palma, que no merecen el menor favor. Y nos parece escandaloso que el Gobierno del PP y la dirección del PSOE no sean capaces de poner punto y aparte en estas graves cuestiones de la corrupción. Más bien al contrario están dedicados a tapar cada cual lo suyo, pero la suciedad es tan grande que la famosa ‘manta’ no da para ocultar esa ciénaga que no para de aumentar.