El testamento secreto de Armada

Alfonso Armada, el que fuera preceptor del Príncipe Juan Carlos, la persona que lo acompañó el día de su coronación en las Cortes a la muerte de Franco y el que fuera el ‘cerebro’ y jefe del golpe de Estado del 23-F de 1981 acaba de morir en Madrid. Y ellos nos obliga a la siguiente pregunta: ¿se lleva Armada a la tumba todos los secretos del golpe de Estado, o deja tras de sí su testamento, su versión de lo ocurrido en los meses antes, durante y después del golpe? El pronunciamiento militar por el que el exgeneral Armada fue condenado a muchos años de cárcel que, bajo todas las sospechas, le fueron conmutados con la excusa de que padecía cáncer terminal lo que resultó falso como queda demostrado con su muerte ocurrida 32 años después del golpe.

Las preguntas sin respuesta son muchas, pero he aquí algunas de ellas: ¿Cuántos y quiénes estaban implicados en ese terremoto que pudo cambiar la historia de España? ¿Conocía el monarca el golpe ante del 23-F? ¿De que hablaron el Rey y Armada en la estación de esquí de Baqueira Beret a finales del año 1980? ¿Por qué el monarca recibió en el palacio de la Zarzuela a Armada el 13 de enero de 1981, diez días antes del golpe? ¿Por qué eran los dos generales monárquicos por excelencia, Armada y Miláns del Bosch, los jefes del golpe? ¿Por qué tardó tanto el Rey en salir por televisión, y no habló a los españoles por la radio de manera inmediata tras el asalto al Congreso? ¿Es cierto que mientras se desarrollaba el juicio del 23-F, Armada le envió una carta al Rey en la que le pedía permiso para hablar con franqueza? ¿Por qué el Rey trasladó a Armada a Madrid desde Lérida cuando Suárez se fue y a pesar de que Suárez lo había enviado a Lérida porque no se fiaba de él? ¿Es cierto que una compañía de la Guardia Real reforzó la custodia del palacio de la Zarzuela a primeras horas de la tarde del 21 de febrero de 1981, poco antes del asalto de los golpistas al Congreso de los Diputados? ¿Quién dio la orden de ese refuerzo a la residencia oficial del Rey?

Y mas preguntas: ¿por qué el que entonces era el secretario de Estado americano, el general Alexander Haig, no condenó a los golpistas mientras el Parlamento español estaba secuestrado y dijo que declinaba todo comentario sobre lo que acontecía en España porque eso era un ‘asunto interno? ¿Hasta que punto estaban los EEUU implicados en el golpe? ¿De qué habló Alfonso Armada con Enrique Múgica en Lérida meses antes del golpe? ¿Por qué Felipe González -como lo recuerda Fernando Fernández Miranda citando a Adolfo Suárez  y lo ha confirmado Alejandro Rojas Marcos- prefería un Gobierno de concentración nacional presidido por un militar, como el que proponía Armada, en vez del Gobierno de Suárez? ¿Qué pasó entre Armada y Tejero cuando el coronel de la Guardia Civil con el que Armada había preparado el golpe, le negó a Armada su entrada en el Congreso secuestrado porque al parecer la lista del gobierno que traía el exgeneral incluía a socialistas y comunistas?

Quedan, como se ven, muchas incógnitas por resolver en torno al golpe de Estado. Y puede que algunas de ellas ahora vean la luz si Armada ha dejado tras de sí un testamento político/militar en el que se den detalles de los hechos, antes, durante y después de ese pronunciamiento militar. O puede que -como ocurrió hasta ahora con Cortina, el misterioso espía del Cesid- Armada haya decidido no revelar nada y respetar la endeble versión oficial de los hechos, aunque está claro que a mas de uno la muerte del exgeneral le va a preocupar. No en vano Armada, además de ser un golpista, tenía una soberbia ilimitada y estaba adornado de un mesianismo que le hizo creer que él era el salvador de la misma patria que él estuvo a punto de hundir. Un personaje sin duda temerario que puede que en su lecho de muerte haya firmado su última hazaña o puede que su venganza particular. Estaremos atentos por lo que pueda pasar.