El ‘centro’ se queda vacío

El Partido Popular está girando hacia la derecha y el PSOE lo hace hacia la izquierda, y ambos dos están abandonando ese preciado y moderado espacio electoral del centro sociológico español, el lugar donde, según los mas prestigiosos analistas de campañas electorales, se ganan las elecciones y la posibilidad de gobernar, tanto en España como en otros países europeos. Más cerca de ese epicentro ideológico y político se encuentran hoy UPyD y Ciudadanos, compitiendo entre sí y presentándose los dos como formaciones ‘progresistas’, lo que en cierta manera los ubica en el ‘centro izquierda’. Mientras en el ‘centro derecha’, o liberal, ahora no hay nadie, sobre todo desde que Gallardón abandonó su pretendido ‘progresismo’ para pasar al sector más conservador del PP, donde otros dirigentes como Aznar o Aguirre presumen de ‘liberales’.

Naturalmente, a medida que se aproximen las elecciones veremos cómo todos moderan su discurso y se disfrazan de centristas, pero a día de hoy PP y PSOE han girado respectivamente a la derecha y a la izquierda. De ello presumía Rubalcaba durante la última Conferencia Política de los socialistas con el objetivo de quitarle a IU los votos que Cayo Lara ha restado al PSOE por la izquierda y que le dan a IU unas importantes expectativas de voto cercanas al 15 %. Lo que convertiría a IU en pieza imprescindible para que el PSOE pudiera formar gobierno como ha ocurrido en Andalucía.

La organización territorial del Estado, en pos del modelo federal, y la subida de impuestos son dos signos de identidad dentro del programa electoral de la izquierda, aunque incluso sobre ellos hay divergencias en el seno del PSOE. Como también lo es la vuelta al estado del bienestar, hoy dañado en toda Europa por causa de la crisis económica, sobre todo contra la liberalización de la Sanidad y la Educación.

En el ámbito conservador del PP la bajada de impuestos estaba en su programa electoral de 2011 pero Rajoy no cumplió e incluso los subió -dice que por causa de la herencia recibida de Zapatero- y ahora promete que los piensa bajar de cara a las elecciones de 2015. Pero hay otros capítulos donde el PP ha girado a la derecha como son los de la Educación y la Sanidad, amén de medidas que señalan un vuelco muy conservador e involucionista en materia de libertades y de democracia, como las que se refieren al control pleno del poder judicial o recortes del derecho de manifestación y de huelga. El caso de la reposición de las cuchillas de la valla de Melilla, incluye incluso un atentado contra los derechos humanos.

Por supuesto ni el PP ni el PSOE hablan de regeneracionismo de la vida democrática porque a ambos les conviene el bipartidismo y la partitocracia imperante. De ahí su oposición a una reforma en profundidad de la ley electoral -aunque a nivel interno el PSOE se abre en las primarias y nombramiento del secretario general-, de la misma manera que estos dos partidos siguen empeñados en el reparto y sometimiento del Poder Judicial al Ejecutivo, para evitar controles democráticos y la separación de los poderes del Estado y hacen la vista gorda sobre la corrupción propia de casos como los de Bárcenas y los ERE, o ajena institucional como en el caso de Noos y los duques de Palma.

En la regeneración democrática sí están Ciudadanos y UPyD, así como en la mejora de las libertades, las instituciones y de la ley electoral. Sin embargo estos partidos a día de hoy están lejanos de ocupar el centro que ambos se disputan, porque aunque UPyD se acerca al 10% de los votos nacionales en las encuestas esos no son suficientes, sobre todo porque la ley electoral no les permitirá recibir un numero de escaños proporcional. A los de Ciudadanos les ocurre lo mismo, con el agravante para ellos de que su fuerza electoral está básicamente en Cataluña -donde UPyD, más fuerte en Madrid, apenas existe-, por más que ahora desean presentarse en toda España de cara a las elecciones europeas que serán un test muy importante para las elecciones municipales y generales de 2015. Naturalmente si estos dos partidos comparecieran juntos en unas elecciones nacionales -lo que no es fácil- entonces puede que el centro como tal volvería a reaparecer. El CDS logró 19 escaños con Adolfo Suárez en 1986, en dura competencia con el partido reformista, que no obtuvo ningún escaño, pero que le restó votos al CDS, cosa que debería hacer reflexionar a Rosa Díez y Albert Rivera.

En cuanto a los partidos nacionalistas más notables CiU, PNV, ERC y BNG se puede decir que son más nacionalistas que otra cosa. CiU y PNV por el flanco de una derecha confesional, y ERC y BNG por el flanco de una izquierda radical. Pero la deriva hacia el secesionismo de CiU en Cataluña en los últimos años -el PNV es más prudente- alejó a CiU del centro y le ha quitado incluso la oportunidad de convertirse en partido bisagra en el parlamento nacional, como ocurrió durante los gobiernos de Felipe González (1993), y de José María Aznar (1996).

Un precedente y un error que cometieron PSOE y PP al someterse al ‘chantaje político’ y deriva secesionista de CiU y PNV, cuando lo que debían haber pactado los dos grandes es dejar gobernar al partido mayoritario sin utilizar votos nacionalistas para derribar al adversario, lo que habría convertido en irrelevantes los votos de sus diputados en Madrid.

Vamos a ver qué ocurre en las elecciones Europeas de 2014, dado que de ellas puede surgir un nuevo mapa político español y una oportunidad regeneracionista o mejor reformista sobre todo si PP y PSOE, además de sus respectivas crisis de liderazgo, insisten en viajar a la derecha y a la izquierda, respectivamente, para dejarles a UPyD y Ciudadanos una excelente oportunidad.