El PSC rectifica y rechaza la consulta

Después de haber jugado con el fuego sagrado e inconstitucional de la autodeterminación el PSC que preside Pere Navarro ha descartado, y con ello se ha retirado, de los planes de consulta o referéndum de autodeterminación e independencia de Cataluña que preparan CiU y ERC. No tenían otra salida para reconciliarse con su electorado que se ha marchado a Ciudadanos, y ahora les toca dejar muy claro de que ya no están en el club independentista de Artur Mas y de Oriol Junqueras con los que han coqueteado de manera irresponsable, dejando de paso en pésima situación al PSOE que lidera Rubalcaba quien pensará que, con esta rectificación, han solucionado el problema que tenían con el PSC y que, a partir de ahora, pueden recuperar su discurso nacional.

Ahora falta por ver la rectificación de Rubalcaba y del PSOE con su confuso y temerario discurso federal con el que piden la reforma urgente de la Constitución con la que petretendían ofrecer a Cataluña un Estado Federal, que el PP bloquea y rechaza y que CiU considera insuficiente, una vez que Durán i Lleida quiere un Estado Confederal y Mas un Estado independiente. La propuesta que Rubalcaba presentó a Artur Mas en Barcelona y que ha fracasado de manera rotunda,aunque le ha servido para torcerle la mano al PSC y acercarlo al redil del PSOE, aunque unos y otros sin reconocer la autoría de la crisis catalana que nació bajo el gobierno de Zapatero.

El PSOE, con Zapatero y Rubalcaba a la cabeza, es el responsable directo de la crisis catalana y de la amenaza de independencia de la que hacen gala los nacionalistas de CiU y ERC. No en vano fue bajo la presidencia de Zapatero cuando se aprobó en Cataluña y en la Cortes Españolas, con el apoyo del PSOE y CiU, el Estatuto catalán con el que se pretendió forzar una reforma constitucional encubierta, que luego abortó el Tribunal Constitucional como era de esperar y se temía en el PSOE desde que se puso en marcha semejante iniciativa que era tan inconstitucional como temeraria.

 

El PSOE pretendía con su cantinela federal controlar al PSC y justificar el estatuto inconstitucional de Zapatero -idea federal que él expresidente defendió recientemente en una breve reaparición televisiva-, con una reforma constitucional federal que los nacionalistas de CiU y ERC rechazan porque ellos ya están en el escalón de la independencia. Reforma que también desaprueban el presidente Rajoy, el PP y UPyD y Ciudadanos, a la vez que la hacen imposible, porque el PSOE no tiene mayoría para llevar a cabo semejante y disparatada empresa. Una realidad esta del PP que bien conoce Rubalcaba por lo que sabe que su propuesta y modelo territorial de España es solo testimonial.

En relación con este debate ha reaparecido Carme Chacón, otra que fue cómplice del Estatuto inconstitucional de Zapatero y Mas (y de Montilla, PSC y ERC), y se ha lamentado de la fractura de la sociedad catalana -que ellos han provocado- insinuando que fue el PP el que ‘incubó’ ese desafecto entre españolistas y los catalanistas, lo que es absolutamente falso. Lo que dañó todo ello fue la frase de Zapatero de ‘apoyaré en Madrid lo que decida el parlamento catalán’, renunciando a la soberanía nacional de España y poniendo en duda a la nación española de la que dijo que era ‘discutida y discutible’, para dar paso a un Estatuto que era constitucional y con el que se pretendía reformar la Carta Magna por la puerta de atrás. Con un apaño entre PSOE y CiU, y al margen de la soberanía nacional y de la opinión de todos los españoles que son los únicos dueños de la soberanía nacional.

Y se va a equivocar mucho mas Rubalcaba si cree que tras hacer su oferta en Barcelona de Estado Federal ya se puede lavar las manos y ponerse de perfil ante el posible enfrentamiento social, político, económico e institucional que podría derivarse si CiU y ERC deciden romper la legalidad y proclamar la independencia de Cataluña como van diciendo por ahí. Porque si el PSOE  estaba prácticamente roto con el PSC (veremos si la rectificación de Pere Navarro sobre la consulta mejora esas relaciones), su absentismo en la defensa de la unidad de España es lo que les falta para que se rompa a nivel nacional -ya son muchos los barones socialistas que discrepan de todo esto- y camino de su autodestrucción. Al final Zapatero, Rubalcaba y Chacón pretenden justificar su enorme e histórico error al apoyar, al margen de los españoles y la legalidad, un Estatuto que tuvo que ser enmendado seriamente por el Tribunal Constitucional. Y, entre otras cosas, gracias a la firmeza del magistrado Aragón que fue determinante para forzar la mayoría constitucional del TC y al que nunca se debería olvidar.