Rajoy juega con Mas

Mariano Rajoy no tiene vocación de valiente sino más bien de superviviente. Hace honor al dicho italiano de ‘soldado que huye sirve para otra guerra’ y con esa reservona actitud ha llagado a donde está. Así eliminó a Mayor y Rato de la sucesión de Aznar, y así, y sin liderazgo de oposición, llegó al Gobierno gracias a los errores y disparates de Zapatero. Ahora con la crisis en la espalda y serios problemas en el seno del PP Rajoy busca tiempo hasta las elecciones generales de 2015 e intenta aparcar y controlar los desafíos independentistas de Cataluña con un pacto de intereses mutuos y de supervivencia conjunta en compañía de Artur Mas.

Un político el catalán que se ha pasado de frenada y que suele ser carne de cañón, un pardillo, cada vez que viene a la Moncloa a desafiar o a pactar, como ya le ocurrió con Zapatero, a propósito de la reforma del Estatut a cambio de su presidencia catalana que Montilla no le dio. Y como puede que también le haya ocurrido en Cataluña con su pacto temerario con ERC, partido que se está comiendo a Convergencia, mientras los de Unió y Duran i Lleida amenazan con romper. Y ahora todo apunta a que Mas empieza a caer en las redes de Rajoy que ha empezado a pactar y a jugar con él. A cambio de ciertas concesiones, claro está, como dinero para la Generalitat y otros regalos pero aplazando el referéndum de la autodeterminación que es lo fundamental.

Ahora y a pocos días de la Díada y de la ‘cadena humana’, con la que pretenden celebrar el festejo, Mas ha sorprendido a todos con la noticia de que si Rajoy no le autoriza la consulta independentista prevista para 2014 no la convocará, y dejará todo para 2016, año en el que convocaría unas elecciones autonómicas ‘plebiscitarias’ (sic). Y Mas ha querido anunciar esta marcha atrás en sus planes de 2014 antes de la Díada porque su esperado éxito no le habría permitido recular. Luego y ante la indignación de ERC, Mas dice sí pero no a la consulta, pero ya ha puesto los cimientos de su imparable rectificación.

¿Por qué, ha regresado Mas al españolismo o lo han convencido de ese retroceso los poderes económicos catalanes? Nada de eso, Mas ha llegado a la conclusión, en compañía de Rajoy, de que tanto CiU como el PP viajan a lomos de una crisis económica destructiva, para España y para Cataluña, que no se va a arreglar en poco tiempo y lleva a ambos partidos el desastre electoral. Y a ellos dos personalmente hacia un fracaso estrepitoso, y por eso han pactado y decidido ganar tiempo para hacer frente a los que son sus adversarios mas directos de aquí a las elecciones que se aproximan: las europeas de 2014; las municipales y autonómicas (salvo en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía) en junio de 2015; y las generales en noviembre de 2015.

El PP tiene que hacer frente a un PSOE de Rubalcaba que no levanta cabeza y hoy parece mejorar porque el PP baja por culpa de Bárcenas -pero se puede rehacer si mejora la economía-, pero a Rajoy le preocupa mucho más el ascenso de UPyD por el centro político. Como al PSOE le preocupa el ascenso por la izquierda de IU, y a ambos dos el principio del fin del bipartidismo y de su alternancia en el poder. Como a CiU le preocupan ERC, el PSC y Unió, y por ello y ante las pésimas perspectivas electorales de CiU y Mas en comicios catalanes y nacionales el presidente de la Generalitat ha aceptado los pactos secretos con el presidente del Gobierno español.

Y por ahí van los dos juntos pero no revueltos y hacia nadie sabe donde, ganando tiempo y buscando una cierta confusión y tras la estela y el modelo de comportamiento habitual de Rajoy: es decir sin luces ni taquígrafos del Parlamento, o de los medios y menos aún de la ciudadanía. Lo que se llama ‘la transparencia opaca’ de este autócrata de ocasión que piensa tomar el pelo al nacionalista catalán. Y como dicen los croupier ‘los juegos están hechos, y ya no va más’.