Bárcenas en prisión

La gravedad de los delitos que se le imputan, sumados al riesgo de fuga por el número de cuentas secretas que administra y la alarma social que se ha creado en torno el caso y por su chulería, mentiras y desafíos a los jueces, han llevado a Luis Bárcenas, el ex tesorero del PP nombrado en su día por Mariano Rajoy, a la cárcel y sin fianza. Lo que abre un nuevo capítulo en torno a la investigación de la presunta financiación ilegal del PP y la posibilidad de que Bárcenas, que en privado se declara abandonado por su partido y el Gobierno de Rajoy, aumente su dosis de venganza -la que se inició con la filtración de la doble contabilidad del PP a ‘El País’- y ponga en serias dificultados al Partido Popular y al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el que hasta ahora se había negado a pronunciar el nombre de Luis Bárcenas.

Ya era hora que este pájaro entrara en la jaula, porque en el día de hoy él -en compañía del inefable Iñaki Urdangarin– es el máximo exponente de la corrupción política que inunda las instituciones de este país, provocando la indignación ciudadana y la sensación de su impunidad ante la ley y la Justicia, porque los delitos de los que se le imputan son muy graves y provocan una justificada alarma social.

Los 47 millones de euros que se le han encontrado en cuentas secretas en Suiza, probablemente ‘robados’ a su propio partido de entre las presuntas millonarias donaciones ilegales que recibía el PP de empresas e instituciones españolas en cuentas secretas del extranjero que gestionaba Bárcenas, son solo una parte de la que se calcula que es su enorme fortuna clandestina. Lo que hacía probable su riesgo de fuga, como ocurrió con Luis Roldán.

A partir de ahora el caso Bárcenas entra, conocido el personaje y su capacidad de venganza (aunque con ello se auto inculpe mas de los que está) en una fase crucial porque Bárcenas tendrá que explicar el origen de su inmensa fortuna y ahí pueden aparecer de lleno la que fue presidencia del PP de José María Aznar -por más que ese tiempo estaría prescrito-, y la actual de Mariano Rajoy que fue quien, además, nombró a Bárcenas en el cargo de tesorero del PP, en sustitución de Álvaro Lapuerta, otro personaje no ajeno a estos presuntos delitos. Y ahí, y al margen de la presunta financiación ilegal del PP, aparecen los sobre sueldos en sobres o en dinero ‘B’, de altos cargos del PP de los últimos años en los que intervinieron, además de Aznar y Rajoy, Álvarez Cacos, Arenas, Acebes y Cospedal, secretarios generales del PP en pasados ejercicios.

Lo sorprendente del caso Bárcenas es que haya estallado y salido a flote en los juzgados, la fiscalía y la opinión pública por causa de luchas internas de poder en el PP, y especialmente por el que ha sido un enfrentamiento personal y descarnado entre Bárcenas y la actual secretaria general Cospedal, que acabó con el cese de este pájaro en su cargo de Tesorero, una vez que se le había imputado como receptor de fondos de la trama Gürtel de Francisco Correa.

Ante esta pelea entre el entonces tesorero y la secretaria general Rajoy, como es en él habitual, se puso de perfil y no medio ni actuó, como se lo reprochan altos cargos del PP. Y entre otros se dice que el propio Aznar, o Cascos y Arenas. Se dice: ‘Cospedal se fumó un puro en el polvorín financiero del PP y todo saltó por los aires’. Y este todo fue la filtración por Bárcenas -por la vía de Jorge Trías- de los papeles manuscritos de la doble contabilidad del PP al diario ‘El País’.

Una bomba documental y documentada al mínimo detalle que Bárcenas, en previsión de una ruptura, ha ido preparando para hacerla estallar en su momento. Y puede que esta no sea su única bomba documental y que tenga guardados otros documentos, a los que se le podría añadir su confesión definitiva ante el juez, lo que dinamitaría el PP y dejaría a Rajoy en la peor situación posible.

Otro de los motivos de la venganza de Bárcenas está en que el ex tesorero considera que el Gobierno de Rajoy no le ayudó nada en su situación procesal, por ejemplo retirando el recurso del fiscal al archivo de su causa en Gürtel que había decretado el juez Pedreira que en su día fue recurrido por el fiscal del Gobierno de Zapatero. Una queja de falta de ‘auxilio político’ de Bárcenas frente a Rajoy que se suma a otras que emanan de los cabecillas de Gürtel.

El pájaro Bárcenas, el que le hacía ‘la peineta’ a toda España a su regreso de unas vacaciones en la nieve, está en la jaula. Ahora nos falta por ver si sabe cantar. Si canta la crisis del PP y el Gobierno sería monumental. De momento lo que no puede es escaparse y echar a volar.