Triunfo de Rajoy y se desinfla la oposición

La reciente viñeta de Peridis en el diario El País, haciendo de camarero de Rajoy mientras el presidente le llama “pringao” es definitiva. Así lo temen y lo sienten muchos dirigentes del PSOE que consideran que Rubalcaba, empujado por Felipe González, se ha echado en los brazos de Rajoy, arrastrando tras de sí a CiU, PNV y UPyD, en pos de la imagen de la unidad de España ante el Consejo Europeo del jueves y viernes próximo. Donde se espera que España reciba unas ayudas para el paro juvenil y las pymes, pero poco más.

Por si algo falta los sindicatos CCOO, UGT y USO también se han mostrado favorables al apoyo a Rajoy, y Cándido Méndez en un alarde de entusiasmo lo elogió sin cortapisas diciendo que el presidente del Gobierno y del PP ahora está en “la resistencia” a la Merkel, le faltó llamarle capitán del “maquis” contra la austeridad.

Con pacto político o sin él, Europa no nos dará nada más de lo que ya tenía previsto, aunque algo es algo. Y tampoco está nada mal que los partidos se pongan de acuerdo por una vez, aunque solo sea de cara a Europa, ahora que Grecia tiene más problemas de gobierno e Italia vive en la inestabilidad permanente. Sobre todo si ese inicio de pacto político a la española nos llevara hacia la gran reforma de la vida democrática e institucional, en lugar de a esa raquítica reforma de la Administración que la vicepresidenta Santamaría le presentó a Merkel como si fuera el inicio de una revolución.

Desde luego, el ganador de la foto de unidad ha sido Rajoy, que se ha metido a todos en el bolsillo sin hacerles la menor concesión, ni en Sanidad, Educación, Justicia, pensiones, etcétera. Todo un éxito del presidente del Gobierno que deja confusa y desvaída a la nueva ‘leal oposición’. La que además anda desconcertada con el recién estrenado optimismo oficial del Gobierno en el que se dice que España ha dejado atrás la recesión, que ha mejorado mucho en el paro -De Guindos anunció que la EPA de ahora será buena-, y que ya estamos en la senda del crecimiento, la salida del túnel y en un vergel lleno de brotes verdes. Es tal el entusiasmo oficial que Rajoy corre el riesgo de que, ante tantas y buenas noticias españolas, la UE diga: ¿para qué pedís ayudas si ya todo marcha bien?

Al final en la oposición se ha quedado solo Cayo Lara con IU, y eso está provocando un serio malestar interno en el PSOE que irá en aumento si las próximas encuestas dan una cierta recuperación al PP, y una mayor caída a los socialistas. Entonces, al ‘camarero’ Rubalcaba -que seguramente se habrá quejado a El País por la viñeta de Peridis-, le volverán a crecer en su partido los enanos y los mayores de la conspiración interna. No en vano el líder del PSOE ha pasado, solo en cuestión de meses, de pedirle a Rajoy la dimisión por la corrupción del PP a apoyarlo en sus políticas ante Europa, que es una manera de apoyar su antes denostada política económica.

Lo único extraño de la euforia del Gobierno es que la prima de riesgo, la que antes cuando todo iba mal era la prueba de que España no estaba tan mal, ahora se nos ha disparado hacia arriba (ayer estaba en los 322 puntos y el bono a 10 años por encima del 5 %) y eso nos puede costar muy caro. Eso sí, todo tiene una clara explicación: esas subidas son provocadas por cuestiones externas ajenas a España: China, EEUU, Japón, Italia y Grecia. O sea que lo nuestro va muy bien y lo de fuera muy mal y Rajoy encantado con su pacto político/europeo y la domesticada oposición.