Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

La fuga de Bárcenas de la Cueva de Alí Babá

La Unión Europea debe exigir al Gobierno de España y al primer partido de la oposición (el PSOE), los que ahora van de la mano a pedir a la UE ayudas económicas para España, no sólo ajustes del gasto público y reformas variadas sino también que le pongan fin, con decisiones tajantes y ejemplares, al enorme espectáculo de la corrupción española. Donde la estrella nacional es ahora Bárcenas que el día menos pensado se nos fuga como Roldán.

Empezando el Gobierno por el uso debido de la Fiscal del Estado,  empeñado y dedicado a tapar no pocos casos de corrupción que afectan a altos dignatarios, o a poderosos banqueros y políticos de postín. Porque lo de perseguir fiscalmente a Messi está bien si de le da el mismo trato que a los banqueros o a la Infanta Cristina, a Blesa o Bárcenas -¿por qué no entra este golfo de una vez por todas en prisión por causa de la alarma social que genera con su chulería y el grave riesgo de fuga que le rodea por las enormes cuentas secretas que tiene por todo el mundo?-, o a Blanco y los jefes del ERE, o del caso Palau que ahora ha empitonado a la CiU soberanista de Artur Mas en la mismísima femoral.

Si España no toma medidas tajantes y definitivas en contra de la corrupción, la Unión Europea no debe dar ni un euro a España y menos aún a este Gobierno tan displicente con los escándalos que, dicho sea de paso, tienen cercada la sede del PP. La imagen de nuestro país, la famosa Marca España, está más cerca de la Cueva de Alí Babá, que de una nación seria y limpia que desearíamos sobre todo en este tiempo de paro y recesión.

Porque esta cueva de los ladrones de la política y del alto rango social que tenemos en España, que se ríe de la Justicia en eternos procesos judiciales y con fiscales controlados, ciegos o mudos, es ya insoportable. Sólo en el día de ayer hemos visto las últimas noticias de Bárcenas de quien se dice que ha tenido, o tiene, 47 millones de euros en Suiza, y los que aún tendrá en otros paraísos fiscales del Caribe o de Asia. Lo que, insistimos, incluye el riesgo de fuga del pájaro. Y si se escapa el escándalo nacional será de una envergadura monumental, como lo fue la fuga de Roldán.

Este fin de semana se ha sabido también que: Blesa seguirá en la cárcel (en contra del criterio del fiscal protector); que el caso de Díaz Ferrand y de su ex socio Pascual crece sin parar; que CiU recibió dinero y financiación ilegal (de Ferrovial) a través de los golfos del Palau de la Música; que siguen apareciendo más noticias del caso Urdangarin; que en la Audiencia Nacional se pide que declare Aznar sobre los sobresueldos del PP que han aparecido en los papeles de Bárcenas, etcétera, etcétera.

Y en la Moncloa, donde viven atemorizados con la crisis general financiera -española e internacional-, y donde no les llega la camilla al cuello porque el triángulo de ‘las Bermudas’ del PP, de Gürtel, Bárcenas y Bankia, se estrecha sin cesar, andan más que preocupados. Y dando palos de ciego sin saber qué hacer ni por donde tirar por miedo a darse, ellos mismos, un disparo en el pie. Se dice que a Rajoy y a Aznar -por culpa de la bronca y desafío que Cospedal montó con Bárcenas- están muy preocupados y se temen que en cualquier momento un juez los cite a declarar, lo que dejaría tiritando al Gobierno de España.

Pero lo cierto es que, ni unos ni otros, son capaces de cortar por lo sano ante los muchos y variados casos de corrupción. Basta ver la resistencia de Blanco, o de Barberá y todos los imputados del PP de Valencia, o a Baltar, etc, subidos en sus machitos y sin dar un sólo paso hacia atrás. ¿Por qué? Pues, como ocurre con Bárcenas, por miedo a que los hoy imputados cuenten toda la verdad. Y por ello seguimos los españoles -y los europeos- asombrados de las noticias que nos llegan de nuestra particular Cueva de Alí Babá.

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