Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

EL PSC vuelve a dañar el PSOE

La relación del PSOE con sus compañeros catalanes del PSC va de mal en peor y sin visos de entendimiento, por lo que el camino de la ruptura no se puede ni se debe descartar. Sobre todo en el beneficio del PSOE que podría recuperar su discurso nacional y abandonar el terreno escabroso de la autodeterminación a la que juega el PSC de Pere Navarro, después de aventurarse en otras no menos inquietantes aventuras como el posible pacto electoral para las elecciones europeas de 2014 con IU-ICV, o sus pretensiones de romper el grupo socialista del Congreso de los Diputados. Y a no olvidar la ‘intempestiva’ petición de abdicación del Rey que formuló Pere Navarro en pleno debate del estado de la nación.

Ahora el último desplante del PSC ha sido solicitar que el PSOE proponga una reforma de la Constitución en la que se incluya la eliminación del concierto fiscal vasco y de los fueros navarros, que están reconocidos en la Carta Magna y aprobados en su día por el PSOE y por el PSC (y también por CiU), y todo ello con el argumento de igualar la solidaridad interregional y para justificar las demandas catalanas de su particular pacto fiscal, que nada tienen que ver con los casos vasco o navarro por el volumen de su población y los fundamentos históricos de sus fueros.

Y ¿esto no lo sabían en el PSC desde 1978? Pues sí que lo sabían pero ahora es la primera vez que plantean esta cuestión que es, al día de hoy, tan inconstitucional como la autodeterminación que ellos defienden con el absurdo argumento de pedir el referéndum ilegal para luego votar ‘no’, pero abriendo la puerta a los que buscan la independencia de Cataluña.

Naturalmente en el PSOE que lidera Rubalcaba se han vuelto a echar las manos a la cabeza e inmediatamente han dicho que están en contra de semejante iniciativa del PSC, que ya es la enésima provocación. Y que le está dando la razón a la vieja guardia del PSOE que solicita la ruptura definitiva con el PSC y la decisión del PSOE de presentar sus propias siglas en todas las elecciones de Cataluña, empezando por las europeas de 2014.

Una ruptura dramática en un principio, pero lógica y natural a la vista de la deriva que el PSC ha ido tomando a lo largo de los últimos años, y a partir de la errática presidencia de Maragall, lo que ha provocado ya algunas rupturas y escisiones en el seno de esta formación. Una ruptura que sin duda tendrá un coste para el PSOE, electoralmente hablando, pero que será todavía más duro para el PSC porque muchos de sus votantes se han trasladado ya a las filas de Ciudadanos.

En las próximas semanas está prevista una conferencia del PSOE para abordar su proyecto federal y creemos que esa reunión será la última oportunidad de acuerdo entre ambas partes, aunque todo apunta a que la ruptura ideológica, política e incluso personal entre los dirigentes de ambas partes ya es una realidad. Por lo que el PSOE deberá optar de una vez por todas y decidir si se pone de una vez rojo imponiendo la ruptura y su discurso nacional, o si decide seguir poniéndose amarillo unas cuantas veces más, y sin controlar ellos el momento de la ruptura que todo apunta a que llegar llegará y por iniciativa del PSC.

Ahora que Rajoy y Rubalcaba viven su pequeña luna de miel con su pacto a propósito de Europa (del que se han descolgado otros grupos parlamentarios que se consideran marginados del inicio de esta negociación), los dos líderes nacionales del PP y PSOE están sufriendo problemas de toda índole en sus respectivos partidos: Rajoy con Aznar, Bárcenas y otros escándalos a los que se acaba de sumar Baltar: y Rubalcaba con el PSC de Navarro, y el caso de José Blanco, los ERE andaluces, etc. Y a no perder de vista los propios problemas internos del PSC y sus escándalos de Sabadell y otros lares. Sin embargo esta crisis del PSOE con el PSC es de una envergadura superior y de casi imposible solución.

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