El tobogán infernal

En España no hay día sin malas noticias. El viernes el juez Castro que instruye el caso Nóos volvió a abrir la investigación, esta vez fiscal, sobre la Infanta Cristina a la que siguen protegiendo de manera inadecuada tanto la Fiscalía del Estado y como la Agencia Tributaria (ambas instituciones tan agresivas en otros casos con los españoles de a pie). El mismo juez Castro avanza hacia la imparable imputación del expresidente valenciano Francisco Camps y la alcaldesa Rita Barbera por los escandalosos contratos -de 3,5 millones de euros- otorgados sin concurso público a la empresa Nóos de Urdangarin y Torres, tras las reuniones que ambos políticos mantuvieron con los promotores, una de ellas en el Palacio de la Zarzuela como ya está acreditado.

En este mismo viernes los presidentes de los tres primeros bancos de España, Botín, González y Fainé, declararon sobre la crisis de Bankia y dejaron en evidencia la ministro De Guindos al declarar que la reunión que mantuvieron en la víspera del cese forzado o la dimisión de Rodrigo Rato en Bankia, no fue una reunión habitual sino extraordinaria con De Guindos en contra de lo declarado por el ministro de Hacienda.

El presidente de BBVA, González, dijo que Bankia era ‘el elefante’ -o el peligro- en la habitación del problemático sistema financiero español, cuyo rescate por parte de la UE está siendo estudiado actualmente en Madrid por parte de la ‘troika’ que vigila el cumplimiento de los compromisos que España aceptó.

A la vez, la CNMV investiga movimientos especulativos en torno a la especulación bursátil de Bankia, donde los perjudicados de ‘preferentes’ han perdido gran parte de su inversión. Asimismo Bankia ha anunciado el viernes la venta del banco de Miami que había comprado Miguel Blesa, lo que incluye una pérdida de 300 millones de euros.

Por su parte el juez Ruz del caso Gürtel ha dado por buena, o por legal, la grabación que dio pie a este caso de corrupción del PP, con lo que desaparece un argumento para la anulación de este proceso, y cuya investigación parece que avanza ahora a marchas forzadas, a pesar del gran retraso que acumula. Al tiempo que lo de Gürtel revela conexione con los famosos ‘papeles de Bárcenas’ sobre la doble contabilidad del PP y con el propio caso de Bankia y Blesa, quien figura de extraña manera en esa contabilidad de este partido político, lo deja en pésima posición al Partido Popular y a su presidente Mariano Rajoy.

Estamos, pues, ante tres cuestiones cruciales que afectan a la vez a la familia real, a los dirigentes del PP, al Gobierno y al sistema financiero, en un tiempo en el que los mercados empiezan a dar, otra vez, muestras de inquietud internacionales y españolas. A lo que hay que añadir, otra inquietud o alarma social, porque lo que ocurre en torno a la Infanta deja en evidencia la parcialidad del Gobierno en el caso. Un Ejecutivo mucho menos contundente a la hora de actuar en otras áreas como en la lucha contra la violencia de género, una vez que en los últimos tres días cuatro mujeres han sido asesinadas a manos de sus violentas parejas.

Como guinda de tan amargo pastel Gibraltar le acaba de meter un gol a la diplomacia de España al conseguir ingresar en la UEFA -¿veremos partidos entre España y Gibraltar?-, y por si algo faltara a Rajoy, que anda de viaje por Colombia en una cumbre sobre el Pacífico (sic), continua coleando -y seguirá el próximo lunes- el ataque que el expresidente del Gobierno José María Aznar lanzó el pasado miércoles al jefe del Gobierno y del PP y que ha agitado con virulencia las aguas del Partido Popular.

Por supuesto los problemas de la recesión y el paro se mantienen mientras el Gobierno continua con tibias reformas estructurales como las adoptadas ayer sobre el pago del IVA de las empresas (que no se hará hasta cobras las facturas emitidas a partir del año 2014), o sobre facilidades a emprendedores para crear negocios en el tiempo récord de 24 horas. Reformas necesarias pero más bien escasas que no abordan el centro del problema económico y social del país (la reforma política y la reactivación del ámbito económica con la bajada de impuestos).

Y noticias todas estas del cierre de una tensa semana política y económica que aumentan la preocupación e imprimen un nueva y mayor velocidad a este tobogán infernal en el que viajamos los españoles sin saber hacia dónde nos conduce ni cómo y cuándo se va a parar. ¿Algún revulsivo, plan de choque o reactivación de la vida económica, social y democrática a la vista? Por el momento en el campo de la esperanza nada nuevo en el horizonte, ni nada que a corto o medio plazo se pueda esperar. Tan solo el temor de que, a medida que ser acerca el verano, la situación financiera de España, la UE y los mercados internacionales pueda empeorar. Lo de ayer fue un primer aviso. Veremos como vienen los próximos días, pero mucho nos tememos que nada se puede descartar.