Aznar ha vuelto, contra Rajoy

José María Aznar, expresidente del Gobierno y presidente de honor del Partido Popular vuelve a la política. Lo dijo anoche a lo largo de una entrevista en Antena 3 TV donde no descartó su regreso diciendo “nunca he rehuido mi responsabilidad ante mi conciencia, mi partido y mi país”. Y en cierta manera empezó a actuar con un duro alegato contra el liderazgo político de Rajoy. Acusando al presidente del Gobierno de no hacer frente, desde la mayoría absoluta del PP, al desbordamiento por los nacionalistas del marco autonómico, constitucional y legal español, de no tener un proyecto renovador y un horizonte esperanzador en contra la crisis, sino de conformarse con la “languidez de la resignación”. Como le acusó de carecer de un discurso político y no liderar “la renovación” que en este tiempo necesita el país.

Asimismo, Aznar declaró que hay que bajar los impuestos, que el PSOE puede desaparecer por no tener un partido nacional y que es contrario a los pactos de Estado porque no se puede sustituir la mayoría absoluta del PP por otra cosa. El expresidente Aznar no se quiso pronunciar sobre la posible abdicación del Rey, aunque dijo que la Corona tiene un importante futuro en España. Y acusó al grupo Prisa de odiarle y de mentir denigrándole, de estar en quiebra, y de haber intentado impedir que llegara al Gobierno y luego que gobernara. En relación con la corrupción del PP, Aznar habló de su honradez -reveló que pagó un alquiler al Estado cuando vivió en La Moncloa y que acabó con los fondos reservados de la Presidencia-, y solo escabulló el bulto cuando dijo que, por lo que ‘conocía’, nunca hubo irregularidades bajo su presidencia  en el seno del PP.

Aznar, ‘el hombre/hombre’, sobrio como es él, de pocas pero de muy claras palabras, ha hecho una análisis certero del alcance de la crisis política, institucional, económica, social y de cohesión de España, y de la debilidad o la dejadez o la incapacidad política de Rajoy, por no utilizar la mayoría absoluta para dar respuesta a los problemas de España, empezando por los demenciales desafíos del independentismo catalán de los que dijo que incluyen un riesgo cierto para la ruptura de España, si no se les hace frente desde ahora.

Es decir criticando abiertamente el escapismo de Rajoy ante este gran problema de la unidad nacional ante el que el presidente del Gobierno no se ha dignado a tomar una firme decisión que ponga fin a semejante escarnio que desborda la ley y la Constitución. Y lo mismo vino a decirle Aznar a Rajoy sobre la crisis económica, dejando en entredicho la capacidad del presidente para gobernar, a pesar de la mayoría absoluta con la que cuenta.

Lo que es más, Aznar reveló que no hace mucho tuvo una larga conversación con Rajoy, a quien debió leerle en privado la cartilla diciéndole lo mismo que ha venido a decir anoche en público, y puede que todavía mas. Y a lo que Rajoy habrá contestado con un largo silencio como suele ser habitual en él.

Ahora bien, en el Gobierno y en el PP a partir de ahora las cosas van a tener que cambiar. O Rajoy ejerce la mayoría absoluta con la firmeza y decisión que requiere la situación española y que le pide Aznar o vamos a asistir a la salida de Rajoy de la presidencia del Gobierno y del PP por un movimiento interno del partido para derrocarlo tal y como ha ocurrido muchas veces en Inglaterra, con primeros ministros Conservadores, y pasó con Thatcher, Major y puede que ahora ocurra con Cameron.

Es decir, si esto sigue así, Aznar va a contar con los rebeldes de Esperanza Aguirre, el diario El Mundo, y muchos otros dirigentes y militantes del PP que coinciden con el fracaso del liderazgo, la presidencia y el Gobierno de Rajoy. No en vano las criticas de Aznar de ayer a Rajoy son extensibles al Gobierno y la  dirección nacional del PP, por consentir lo que está ocurriendo en el país. De manera que mucho cuidado con Aznar porque parece decidido a comprometerse y a actuar.