Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Aznar habla contra Rajoy

Reaparece José María Aznar en pleno aniversario de la segunda guerra de Irak, cuando siguen sin encontrarse las famosas armas de destrucción masiva (recuerdo la grotesca intervención de Ana Palacio en el Consejo de Seguridad de la ONU), después de más de 100.000 muertos, con el país al borde de la guerra civil, bajo una oleada de atentados terroristas y con imágenes de torturas a presos iraquíes a manos de los soldados de España en la base de Diwaniya. Y nos dice el ex presidente del Gobierno en su última disertación, y muy preocupado por España y con razón, que este Gobierno de Rajoy debe defender el prestigio de las instituciones españolas, porque “la crisis institucional se agrava”.

Lo que quiere decir que el Gobierno de España no funciona como debiera y no controla la situación. Y ¿quién es el presidente del Gobierno de España, este país donde no cesan de deteriorarse las instituciones y donde la ley y las normas constitucionales no se aplican como se debiera? Pues Mariano Rajoy ¿Y quién nombró a Rajoy líder del PP y candidato a la presidencia del Gobierno de España? Pues Aznar.

El mismo que al meternos de bruces en la mentirosa guerra de Irak y en las mentiras del 11-M nos “regaló”, de puro rebote, a Zapatero, y luego a Rajoy a quien conocía muy bien y con el que trabajó durante muchos años. El que ahora parece que le ha salido “rana” por causa de sus carencias políticas y su incapacidad para tomar decisiones y hacer frente a los graves problemas políticos y económicos de la nación. ¿Cuántas leyes hizo Rajoy a su paso por cinco ministerios de los gobiernos de Aznar? Puede que ninguna.

Los medios de comunicación españoles están llenos de problemas y malas noticias españolas de toda índole, desde la corrupción a la incapacidad del Gobierno. Y esos hechos y no las noticias son los que provocan el desprestigio de los políticos y de los gobernantes. Por ejemplo, ayer acaba de decir Rajoy que tiene que cambiar sus previsiones económicas, formuladas hace pocos días en el debate de la nación, para este año porque ya no le salen las cuentas. Y otro ejemplo más: ¿cómo pueden decir Rajoy y De Guindos que se oponen a la confiscación de los ahorros en Chipre cuando España aprobó en el Eurogrupo semejante disparate? Y ¿cómo añade De Guindos que en España nunca habrá un corralito, en el mismo día en el que Montoro, en plena crisis chipriota, anuncia una impuesto para los depósitos de los bancos? Pero ¿en manos de quien estamos?

Y ¿quién es, señor Aznar, el gran responsable de los escándalos que adornan la Casa Real y Jefatura del Estado, que no cesan en torno a Urdangarin o la falsa princesa Corinna? Y ¿quien presidía el PP cuando Bárcenas les pagaba sobresueldos con dinero negro -según lo publicado por el diario El País- incluso a dirigentes populares que se sentaban en el Gobierno de España? Y ¿quién le abrió a Pujol, en el hotel Majestic de Barcelona, la puerta de la inmersión lingüística catalana que ha conducido a la secesión?

Pues parece que en lo de la Casa Real alguna responsabilidad la tendrá el monarca -amén de las judiciales que puedan afectar a los implicados en el caso Urdangarin- y alguna la tendrá otra el presidente del Gobierno porque el Rey “no es responsable”, según lo afirma la Constitución. En lo de Bárcenas y lo de Cataluña y su deriva independentista, mientras el Gobierno de España mira hacia otra parte, alguna responsabilidad tendrán Rajoy y Aznar.

El expresidente del Gobierno ahora parece detectar con cierta clarividencia los problemas de España, pero con anterioridad no los vio tan claros ni sabía quien era Rajoy. Y cabe preguntar: ¿Volvería Aznar a nombrar a Rajoy su sucesor? Todo apunta a que Aznar acertó excluyendo a Rato, pero se equivocó con Rajoy. Él lo habrá pensado más de una vez y como habrá pensado que su mayor error fue marcharse al terminar su segundo mandato, a la vista de lo que ha ocurrido en España, el Gobierno y en el PP después. Y ahora Aznar, preocupado y desconcertado -siguen sin saber lo que es la Democracia- clama en el desierto y sin capacidad de influencia y de control de la situación a pesar de que gobierna el PP que él reinventó. Salvo que esté imbuido de heroísmo pensando en volver. De momento se conforma con denunciar pero sin señalar a nadie, aunque deja pistas suficientes para adivinar que sobre todo critica a Rajoy y denuncia su pasividad. Pero si ve tan claros todos los problemas del Gobierno y las carencias del PP ¿a que espera para actuar?

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