Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Rajoy acorralado por la UE, Bárcenas y el Rey

La batalla parlamentaria sobre ‘el estado de la nación’ la ganó Mariano Rajoy sin lugar a dudas contra un Rubalcaba con plomo en las alas por su paso por el Gobierno de Zapatero, pero la guerra de la política es muy larga y al día de hoy cabe imaginar, y no es un disparate, que Rajoy puede perder la guerra de su mandato  presidencial, e incluso no concluir la legislatura.

Entre otras cosas, porque la cifras macroeconómicas de España que ayer reveló la Comisión de la UE son malísimas para nuestro país (en recesión al 1,4%, con el paro hacia el 27%, y en déficit, que en 2012 llegó al 10, 2% y no al 6,7% como nos dijo Rajoy amparándose en el manido truco del déficit estructural). Y porque el cerco de Bárcenas en torno al PP y su persona es cada vez más estrecho y ahora incluye al mismísimo Álvaro Lapuerta (que visó las páginas de la agenda secreta de L.B.), lo que hace suponer que este histórico personaje del PP está mas implicado de lo que se temía en todo el escándalo y el enriquecimiento de Bárcenas -y probablemente en el suyo-, porque ambos mantenían una relación mucho más estrecha de lo que se temían en el seno del PP.

Si a todo esto añadimos los problemas de la Corona, aumentados por errores de los primeros responsables de la Casa del Rey y de la Casa Real, y los desafíos de Cataluña, veremos que Rajoy tiene ante sus narices un horizonte muy complicado. Y que su liderazgo como presidente del PP (y ahora del Gobierno) está cada vez mas manchado por el caso de Bárcenas, que ahora se revela como el epicentro de Gürtel y no al revés. Por lo que ya veremos cuáles son las consecuencias que ello tiene y si al final de todo esto va a tener razón Rubalcaba pidiéndole a Rajoy la dimisión. Porque la declaración ante el notario de Bárcenas coloca en fila a tres presuntos ‘testigos de cargo’ contra Rajoy y la cúpula del PP como son Bárcenas, Lapuerta y Trías, y todo apunta a que existen más documentos o ‘recibís’ de los sobresueldos de algunos de los dirigentes del Partido Popular que están por salir.

O sea, la venganza de Bárcenas contra Rajoy y el PP, por los que se siente abandonado en los tribunales y agredido en la caza de su fortuna secreta en Suiza, no ha hecho nada más que comenzar. Y no estaría nada mal que el PP tuviera un ‘plan B’ para abordar esta crisis si el señalamiento contra Rajoy los indicios, escritos y las indagaciones, continúan avanzando contra el presidente del Gobierno y del PP.

Como no cesa de crecer el debate sobre la abdicación del Rey, que ha sido alentado por una indiscreción, ante un grupo de periodistas, de Rafael Spotorno, Jefe de la Casa del Rey, hasta el punto de que dicha Casa se ha visto en la necesidad de anunciar que el Rey no dimite, ni piensa hacerlo. Algo parecido a lo que ha dicho el director del CNI, Sanz Roldán, a quien se le atribuye la frase de “el Rey no se va ni con agua caliente”.

Y todo ello como si la abdicación del Rey fuera una prerrogativa exclusiva del monarca, lo que no es verdad porque una petición del Parlamento, o del Gobierno e incluso del primer partido de la oposición haría insostenible la presencia del Rey en Palacio. Es decir, vamos a ver qué pasa porque en este país las noticias van a gran velocidad y las declaraciones de Pere Navarro tienen su parte de razón, por más que fueran intempestivas y quitaran al líder del PSOE el protagonismo durante el debate de la nación. Por ello las palabras de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría criticando a Pere Navarro y diciendo que antes de hacer esas declaraciones “hay que pensarlas tres veces”, carecen de sentido y del don de la oportunidad. Los que debían que pensar tres veces lo que hacían quizás eran Rajoy con Bárcenas y el Rey con Urdangarin.

Además la Zarzuela y el Gobierno lo que se tienen que preguntar a estas alturas es lo que está por salir, y puede salir, tanto en el caso de Bárcenas como en el del Rey Juan Carlos, que hoy vivirá en la declaración de Iñaki Urdangarin ante el juez Castro otro episodio, en el que el duque, con su nula credibilidad, intentará desactivar las últimas declaraciones de su socio Diego Torres que implicaban al Rey y al palacio de la Zarzuela en sus indecentes negocios con la administración pública del Estado. Como hoy se va a celebrar en Madrid una manifestación contra todo esto, que va a abrir una espita de indignación nacional contra la corrupción de los grandes palacios, en un momento complicado y en víspera de la enésima intervención quirúrgica del Rey, esta vez aquejado de una hernia discal.

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