Rajoy en silencio, CiU unida y PSC roto

Como suele ser habitual en él, el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, permanece escondido y no dice nada a propósito de la declaración de soberanía (inconstitucional) del parlamento de Cataluña, promovida por CiU, con los votos de los seguidores de Mas y los del farsante de Duran i Lleida. Y apoyada por ERC y por ICV que van de comparsas de la derecha burguesa catalana, insolidaria y promotora de sus políticas en contra de los sectores más desfavorecidos de la sociedad. Y todo ello adornado con la ausencia, o “desobediencia”, de cinco diputados del PSC, lo que deja al PSOE en la peor situación.

Ayer fue un día malo para Cataluña, calificado de “Histórico” por la ceguera de Artur Mas y un día malo para España porque con esa declaración se inicia un proceso hacia la independencia de Cataluña de imposible cumplimiento. El que ha estallado, en las manos de Rajoy, entre otras cosas, por la “quietud” o incapacidad política del presidente del Gobierno de España que no ha sabido ni querido hacer las oportunas advertencias legales y económicas, más allá de comentarios generales como eso del “camino hacia ninguna parte”, sin mostrar la firmeza y contundencia necesaria, y mucho menos la autoridad que le corresponde.

Un día malo para España que debería tener consecuencias claras e inmediatas frente al gobierno desleal y rebelde de Artur Mas, al que está financiando el Estado español, y los españoles de a pie, para que, con esos fondos y dinero público y privado de España, Mas se lance hacia el referéndum ilegal de autodeterminación. Y lo hará en la compañía de ese gran farsante y claro responsable de la corrupción de Unió, Duran i Lleida quien ayer votó, con sus 13 diputados catalanes, a favor de la soberanía e independencia de Cataluña, y por supuesto a favor del referéndum ilegal que desean llevar a cabo en esta legislatura. Un Duran i Lleida que ha tomado el pelo a Rajoy -que indultó a dos de su políticos condenados por corrupción- y que debería ser expulsado de la presidencia de la Comisión de Exteriores del Congreso de los diputados por esta deslealtad a España y por corrupción. Ayer los grandes diarios de Madrid apostaban por la ruptura de Mas y Duran en CiU y se han equivocado como se ha equivocado el gobierno de Rajoy con este personaje y con Unió.

En el Gobierno y en el PP están más dedicados a lavar y a tapar sus heridas de la corrupción del caso Bárcenas y de su aledaños en la cúpula del PP -lo que ahora todos desmienten después de haber dicho, como Cospedal, que “cada palo aguante su vela”-, que a defender la unidad y la dignidad nacional. Y en el PSOE siguen dando palos de ciego, ayer se tragaron la fuga de cinco de los veinte diputados del PSC, los que no querían votar en contra de la soberanía catalana, y además arrastran el apoyo del PSC al referéndum ilegal con el demencial argumento de que ha de ser legal y para votar que no a la independencia, lo que es el colmo de la desvergüenza política y de la idiotez. Lo que debería de obligar a Rubalcaba a presentar las siglas del PSOE en Cataluña (y puede que en el País Vasco también), porque al día de hoy el PSOE ya no es un partido “nacional”, a la vista de lo ocurrido en el PSC.

Y con estos mimbres, Rajoy escondido y Rubalcaba ninguneado, se pretende hacer en España un cesto de cohesión y de estabilidad nacional. Algo difícil de imaginar, máxime con esta clase política sin fuerza ni liderazgo, lo que hace difícil que España pueda salir de la crisis en la que vive que no solo es económica y social, sino además política, moral e institucional.