Italia y España con serios problemas

Los mercados incontrolados y desregulados provocaron la crisis de las finanzas de Wall Street y el terremoto económico de todo Occidente, en el que la UE fue cazada por sorpresa con un euro débil y sin unos sólidos pilares de unidad fiscal, económica, y bancaria. Y son esos mismos mercados los que han impuesto su ley en la Unión Europea dañando las democracias y la soberanía de los Estados e imponiendo una dura convergencia del déficit  bajo la estrecha vigilancia de Alemania. País que, además, obtuvo importantes beneficios de la crisis a costa de las naciones del sur de la UE al tiempo que consolidaba su posición hegemónica en el viejo continente. Incluso por encima de Francia, lo que sin duda es motivo para que los británicos se estén planteando abandonar la Unión Europea, dado que los ingleses son muy celosos de su soberanía y nunca se han fiado de los movimientos hegemónicos de Berlín y con razón, como la Historia lo ha demostrado.

Y como se empieza a vislumbrar en la UE donde el liderazgo de Ángela Merkel ya ha causado estragos en Grecia y Portugal y ha abierto una grave crisis política en Italia que va de mal en peor a la vista de las altas pretensiones de Mario Monti (el protegido de Merkel) quien, empeñado en presentarse como el salvador de la patria, pretende volver a ser nombrado presidente del gobierno de Italia sin pasar por las elecciones. Lo que empieza a convertirse en un juego peligroso y no democrático por parte de un personaje de indiscutible prestigio y buena cabeza, pero que pretende que todos, o una gran parte de los partidos italianos, se pongan a sus pies, por ser el “hombre milagro” que cuenta con la bendición de la canciller. Lo que no solo indigna a Berlusconi sino que también empieza a perturbar la política italiana y a provocar el malestar del Partido Democrático (PD) de la izquierda, que lidera Pier Luigi Bersani, y que ahora parece el favorito de los italianos.

La crisis política de Italia está servida y ya veremos que ocurre de aquí a las elecciones generales de finales de febrero de 2013, pero la impresión general es que se acercan tiempos difíciles (salvo en caso de clara victoria del PD). Y si Italia va mal, España irá mal por mas que algunos en el Gobierno o en los ámbitos financieros del país piensen que los problemas de Roma dejarán a España en una mejor situación porque los mercados serán mas exigentes con Italia que con los españoles. Sin embargo ambos países están muy parejos con sus problemas económicos. De manera que cuidado con Italia porque nos puede arrastrar a todos los demás, incluida a Francia que también empieza a dar señales de debilidad.

Además, la presunta estabilidad política de España, gracias a la amplia mayoría absoluta parlamentaria del PP, tampoco está tan sólida como parece por culpa del caso de Cataluña y ya veremos si también del País Vasco (donde el PSOE ha apoyado a Bildu en Guipúzcoa, y donde el PNV se opone a que ETB retransmita el mensaje navideño del Rey Juan Carlos).

O sea, cuidado con la crisis italiana y con la política española, con un PSOE que sufre una seria crisis de cohesión en Cataluña y País Vasco, con escasez de liderazgo nacional e identificado con las manifestaciones y protestas sociales de todo orden. Y con un PP crecido y autoritario, que no pacta con nadie y que utiliza modales nada democráticos como la guerra sucio/política del ministerio de Interior, o indultos a los corruptos, torturadores y defraudadores, mientras manipula los medios de comunicación y la fiscalía hace la vista gorda con los banqueros imputados y otros dirigentes del entorno del poder.

Y si una parte importante del PSOE, como el PSE vasco o el PSC catalán se une al nacionalismo, eso es malo para el PSOE pero lo es también para España. De manera que la estrategia de Rajoy de no hablar ni pactar con nadie tiene también sus riesgo para el PP, cada vez mas cercano de posiciones muy conservadoras y de corte integrista o favorables a un rancio nacionalismo español de vieja escuela.

De manera que atención a Italia y que los problemas italianos no permitan que los españoles creamos que eso nos beneficia porque nos deja en un segundo lugar, porque todo ello debilita a la UE y porque aquí, en nuestro país, tenemos problemas propios de gran calado con una creciente tensión social muy superior a la italiana de cara a un año de 2013, que no acaba de enseñar su verdadero rostro lo que ya es para preocupar.