Mas y sus “financieros” en las manos de ERC

Nadie se esperaba de las elecciones catalanas un resultado tan catastrófico para Artur Mas, CIU y Cataluña. Ni en Barcelona ni en Madrid, ni tampoco en la Unión Europea donde daban por hecho que España entraría en una crisis de unidad nacional. Y menos aún en el alto mando financiero y empresarial catalán, los amigos de CiU, que mantuvieron un silencio cómplice con el desafío de Mas a España. El que luego justificaban en Madrid ofreciéndose de componedores y como especialistas en paños calientes para amortiguar la que consideraban una imparable y espectacular victoria de CiU y de Artur Mas.

Pero los ciudadanos catalanes sorprendieron a todos, castigaron duramente a Mas a quien, de hecho, le han pedido que dimita y se vaya, porque no solo no le han concedido la mayoría absoluta que solicitó para su aventura soberanista sino que le quitaron un 20 % de escaños y votos. Con lo que Mas no solo hizo retroceder a CiU sino que además ha conducido a Cataluña hacia una situación de desgobierno y grave inestabilidad política, en la que solo cabe un posible pacto “contra natura” ideológica: el de CiU con ERC.

El pacto de CiU con el PP está descartado por ambas partes y en buena lógica porque Artur Mas ha insultado a España y a todos los españoles y ha pretendido, con mentiras y golpes bajos, la ruptura del Estado aprovechando la debilidad española por causa de la crisis económica. Motivos más que sobrados por los que también debería ser imposible el pacto de CiU con el PSC, a no ser que el PSOE quiera hundirse del todo en España y destruir su partido. Y que no olviden en el PSC que Mas quiso destrozarlos, aprovechando su crisis interna, con el adelanto electoral.

De manera que a CiU solo le queda someterse al dictado de ERC y de su astuto líder Oriol Junqueras que tiene a Artur Mas cogido por el cuello y al que le exige: una agenda “nacional” para poner en marcha el referéndum de autodeterminación; y un giro social de su política económica. Asunto este último al que se resiste CiU que además tiene sobre su cabeza la enorme deuda financiera de Cataluña y la tesorería de la Generalitat a cero e implorando la ayuda financiera de Rajoy para pagar nóminas, bonos patrióticos y toda clase de deudas.

A Mas solo le queda marcharse para abrir una nueva etapa en CiU que les permita una nueva relación con los dos grandes partidos españoles, o rendirse para caer en las manos de ERC, lo que será el inicio de su dramático final y lo que produce cierto estupor en el ámbito empresarial y el mundo de las finanzas catalanas que apoyan a CiU y donde el resultado electoral también causó una gran sorpresa. Y dejó en ridículo a los emisarios del “alto mando” financiero catalán que en los últimos meses vinieron a visitar los primeros palacios de Madrid (La Zarzuela y la Moncloa) a pedir a Rajoy que aceptara el “pacto fiscal” que exigía CiU porque creían que de lo contrario Mas se lanzaría por la vía independentista tras conseguir una gran victoria electoral que ellos daban por segura.

Incluso cuando ya estaban convocadas las elecciones, estos altos emisarios del mundo financiero catalán –que justificaban su silencio cómplice ante el desafío soberanista de Mas a España- diciendo a Rajoy que Mas utilizaría “bien” su victoria electoral sin romper con España porque ellos, desde su muy confortable ambigüedad, controlarían la situación. Y porque en el fondo lo único que pretendía Mas era reforzar el poder de CiU para volver a negociar en Madrid con más fuerza el “pacto fiscal”. Pues bien, menudo papelón han hecho estos “altos emisarios” financieros porque su pupilo Mas se ha estrellado en las elecciones, sin que el Gobierno de España le hiciera la menor concesión.

Y ahora veremos a estos mismos “altos emisarios” de regreso a Madrid con una nueva misión: pidiéndoles al PP y PSOE que socorran a CiU y a Mas para que no caigan en los brazos de ERC. Lo que importa un rábano en Madrid porque si Mas materializa ese pacto con ERC se hundirá del todo y acabará, como el ex lendakari Ibarretxe, dando clases en una universidad de Puerto Rico o en algún otro centro similar para explicar sus habilidades como gobernante, estratega político y experto electoral. Una vez que ha demostrado que no sabe lo que es Cataluña, ni España ni la UE. Algo que deberían comenzar a estudiar a fondo el alto mando del mundo financiero y empresarial catalán.