¿Dónde está Rubalcaba?

Extraño es que Rubalcaba no haya dicho nada de la guerra sucia de informes secretos y borradores del ministerio del Interior a propósito de Mas y Pujol y de las elecciones catalanas, donde a su partido el PSOE le espera una amarga jornada electoral. Pero es que además el líder de los socialista anda desaparecido del mapa político español de un tiempo a esta parte, lo que está dando que hablar y que pensar sobre si Rubalcaba, cansado, piensa dar un definitivo paso hacia atrás en el liderazgo de los socialistas y la oposición. No le faltarían motivos para ello cuando el CIS le ha dado al PSOE en el mes de octubre una intención de voto del 22 %, seis puntos menos de los que Rubalcaba obtuvo el 20-N de 2011, que fue el peor resultado de la historia reciente del PSOE.

El líder del PSOE y de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba está desaparecido, en los últimos días han sido sus colaboradores más estrechos lo que han dado la cara ante la intensa actualidad tanto de orden nacional como europeo e internacional, mientras su jefe Rubalcaba, que tuvo una anodina comparecencia en el Parlamento Europeo, apenas se prodiga ante los medios y la opinión pública y menos ante la campaña electoral de Cataluña donde su presencia fue reducida a la mínima expresión.

Es verdad que Rubalcaba en Cataluña se teme lo peor y que ese esperado fracaso del PSC se convierta no solo en pésima noticia para los socialistas catalanes sino además en un rechazo a la que fue su propuesta “nacional” de última hora: “la reforma federal del Estado”. Una iniciativa que llega tarde especialmente para los catalanes que ya están, en lo que a los nacionalistas de refiere, en la opción de la independencia, una vez que el federalismo supone para ellos un pequeño escalón encima del modelo autonómico. Además en el resto de España -salvo en el País Vasco- el discurso improvisado y federal del PSOE no solo no interesa porque nadie ve o se imagina Estados tan pequeños y sin motivación como los de la Rioja, Cantabria, Murcia, La Mancha, Castilla, etcétera, sino que la tendencia que se deriva de la crisis es más bien la contraria: el reducir el modelo autonómico a su mínima expresión, mientras la opción federal consiste en pasar del famoso “café para todos”, al “café con leche para todos”, ampliando el error original.

Esto en cuanto a Cataluña y al modelo autonómico. Pero aun mas grave parece la ausencia de Rubalcaba en el debate de la crisis en el que su partido el PSOE fue incapaz de presentar hasta ahora una alternativa socialista a los Presupuestos Generales del Estado para 2013. Y además corre el riesgo de estrellarse en casi todas sus predicciones si finalmente el Gobierno consigue que el déficit público de España de 2012 alcance la cifra establecida por la UE del 6,3 %, una vez excluidas las ayudas a la banca, lo que sería un logro importante del Gobierno de Rajoy.

El que partía de un déficit de 2011 que finalmente se quedó en el 9,4 %, contra lo dicho por el gobierno de Zapatero e incluso por las primeras previsiones del propio gobierno del PP. Un asunto este último de la reconducción y control del déficit público en el que Rajoy ha puesto un gran empeño porque considera que será definitivo de cara a sus socios europeos, e incluso a los mercados con vistas a próximos movimientos en el tablero europeo donde España se está jugando mucho de cara a los anunciados rescates de la banca y del tesoro, así como en lo que a la prima de riesgo e intereses de nuestro país se refiere.

O sea, Rubalcaba desaparece de la política en Cataluña y no se ha atrevido a decir ni una sola palabra sobre la presunta guerra sucia del PP y del gobierno a propósito de las presuntas cuentas ilegales de Mas y Pujol en el extranjero -lo que es asombroso porque ha inundado el debate nacional-, ni entra en cuestiones económicas y financieras, ni se asomó a la calle en el día de la huelga general que su partido apoyo, ni tampoco aparece para dar la cara frente a las tasas de la Justicia del ministro Gallardón. Entonces ¿dónde está Rubalcaba?

Podrían decirse dos cosas sobre esta ausencia: que huye de todos los medios y la campaña electoral catalana para que no le imputen la derrota del PSC, o que está en franca retirada. Lo cierto es que a pesar de las muchas cosas que ocurren en España, Rubalcaba ha desaparecido. Incluso Rajoy en Cataluña y con motivo de su más ajetreada agenda internacional, que le obliga a comparecer ante los medios, ha estado más activo que el jefe de la oposición. El que ni siquiera ha sabido ni ha querido ofrecer un balance creíble y detallado del primer año de la victoria electoral del PP. Y puede que porque en ese caso tendría que haber hecho el primer balance del primer año de la oposición del PSOE que vistas las encuestas electorales ha sido mucho peor que el del PP. ¿Dónde está y hacia dónde camina el jefe del PSOE y de la oposición? He aquí otra incógnita a la española de difícil resolución.

2 comentarios
  1. Alacontra says:

    Buen análisis de Velasco. Una pena que alguien tan válido no haya sido reconocido en su partido (UPyD), aunque a decir verdad jamás entenderé como, siendo un socialdemócrata reconocido, pudo acabar en semejante organización “ni-ni”.

  2. Lucyinthe Sky says:

    Viva Europa! el centro culñtural del mundo, y con la mejor manufactura. Los valores del marxismo y la doctrina social de la iglesia católica prevalecerán, y el modelo anglosatánico de especulación fracasará con toda certeza.
    Muera la UE y el euro!
    Buen artículo Sr. de Velasco!

Los comentarios están desactivados.