La campaña catalana y la “guerra sucia”

Si el ministerio del Interior que conduce Jorge Fernández Díaz tenía información presuntamente delictiva sobre cuentas ilegales de Artur Mas y su fallecido padre y de Jordi Pujol y familia que además estaban relacionadas con la corrupción del escándalo del Palau de la Música de Barcelona lo que el ministro, el Gobierno y el presidente Rajoy debieron hacer, en cuanto tuvieron noticia y conocimiento de esos hechos, era trasladarlos al fiscal general del Estado y al juez del caso Palau para que actuaran de inmediato y en consecuencia. Pero nunca debió el Gobierno “regalar” esa información -como parece que ha ocurrido- a un diario “amigo” y afín al PP para que hiciera estallar esa bomba en la recta final de la campaña electoral de Cataluña, como si de una venganza y de una estrategia electoral se tratara para hundir o dañar a los líderes de CiU, como consecuencia de sus propuestas independentistas.

Porque si esto es así estamos en un proceso de “guerra sucia” y anti democrático como lo denuncian desde Cataluña. El que nos recuerda tiempos pasados y asuntos de todavía mayor gravedad como fue el caso del crimen de Estado de los GAL, ocurrido bajo los gobiernos de Felipe González. El que, curiosamente, acaba de declarar refiriéndose a las amenazas de Artur Mas de violentar la legalidad para convocar un referéndum, que comportamientos así “legitiman algunas cosas”, palabras que puestas en la boca de “inestigmatizable” Felipe González que ponen los pelos de punta en un Estado democrático y de derecho, como parece ser España.

Todo apunta a que el Gobierno de Rajoy ha tirado la piedra y ha escondido la mano, aunque ayer el ministro Montoro, cuya lengua suelta y procaz es harto conocida, ha entrado de lleno en campaña para decir que el Gobierno no tiene que dar explicaciones (sobre ese misterioso “borrador”, que el ministro de Interior aún no sabe dónde está, ni quien ni cuando lo hizo, sic) y que quien debe dar dichas explicaciones son “los que tienen cuentas no declaradas en Suiza”. Lo que constituye un señalamiento y acusación directa a Mas. Y ya veremos lo que ocurre con las palabras del ministro de Hacienda porque cabe suponer que tiene información privilegiada y que no habla de oído ni por hablar.

Y a no descartar, a la vista de la escalada de acusaciones mutuas en la campaña catalana, que antes del cierre de la misma todavía aparezca algo más y de más enjundia, porque quien ha desatado esta operación -bastante burda por cierto- en semejante momento lo ha hecho con toda la intención y premeditación. Lo que ahora no se sabe es el efecto electoral que tendrá, si dañará seriamente las expectativas electorales de CiU y Mas, o si al contrario dará alas al victimismo catalán contra España y al independentismo.

Otra cosa es, y la ley y las instituciones deben ser implacables con ello si se confirman lo de las cuentas ilegales de Mas y Pujol y su presunta relación con la corrupción del Palau, que la Justicia ha de llegar hasta el final de la investigación y que Mas y los Pujol deberán pagar por estas ilegalidades y corrupciones si finalmente son imputados, juzgados y condenados.

Y a no olvidar, en esto de los comportamientos ilegales, que Mas ha amenazado más de una vez y desde el cargo público que aún ostenta -aunque sea en funciones- de la Generalitat con violar la legalidad con un referéndum de autodeterminación. Como no hay que olvidar que amenazó al presidente Rajoy en la Moncloa con un “atente a las consecuencias”, cuando el presidente del gobierno le dijo que no podía aceptar el “pacto fiscal” catalán. Y todo ello amén de haber montado un proceso secesionista en Cataluña sobre la base de una colección de insultos y agresiones a España, (“España nos roba, nos ahoga, nos tapona…”) Y con tres grandes mentiras contra España y sobre el pueblo catalán relativas a: la Historia de Cataluña, que nunca fue independiente; la balanza fiscal y económica de Cataluña con el resto de España, que es muy favorable a los catalanes en contra de lo que dice Mas; y sus aspiraciones de ingreso en la UE como Estado independiente, lo que también ha resultado absolutamente falso. Y todo ello con el agravante de haber causado un gran daño a España en plena crisis transmitiendo a los mercados y al mundo entero otros problemas en nuestro país de inestabilidad política y de unidad nacional.

Pero siendo esto así y Mas un mentiroso e irresponsable -y ya se verá si también un delincuente, lo que deberán de decir en su día los tribunales si las acusaciones lanzadas se confirman y avanzan- que no sabe hacia dónde va ni hacia donde lleva el pueblo catalán, siendo todo esto así de grave y preocupante la guerra sucia que se está proyectando sobre la campaña electoral catalana no deja de ser menos preocupante. Porque si se confirmara que alguien desde el máximo poder del Gobierno ha violado el Estado de Derecho y en este caso para, además, alterar un resultado electoral, entonces a los problemas de España, que ya son muchos, se añadirían otros más de gran calado y de la más grave responsabilidad.

1 comentario
  1. Leonardo Gomez Tapia says:

    Con todo respeto España tenía la guerra perdida contra los cubanos aunque es cierto que EEUU ayudó a que esto se acelerara, pero a la larga estaban perdidos o es que vamos a decir la verdad como es. No lo digo por ser cubano, lo digo porque en 15 años que llevo viviendo en este país he leído muchas cosas acerca de esta guerra que no se dice en las escuelas. Como la utilización de los soldados Canarios por solo citar un ejemplo y dejemoslo ahí mejor

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