El Escudo Antimisiles USA de Obama y Romney

La mala fama de España campea por todo el mundo, mientras en Madrid juegan con un cursi carcamal a vender la “Marca España” como quien vende aire puro embotellado de la Sierra de Gredos. Primero fue Nicolás Sarkozy, el pequeño napoleón derrotado por su soberbia con tacones, el que después de recibir el Toisón de Oro de manos del Rey don Juan Carlos y en presencia de los ex presidentes y el presidente del Gobierno de España, se permitió utilizar la crisis española para decir en su campaña electoral que si los franceses no le votaban acabarían en la ruina como España.

Y hace pocos días fue el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, el que puso España a escurrir -en uno de los debates televisados de la campaña electoral que siguen los líderes de todo el mundo- diciendo que había que huir del mal modelo del gasto público español. Y ahora ha sido Obama, el aún presidente en funciones de USA, quien ha dicho en otro programa de televisión, del popular Jay Reno, que España actuó mal contra la crisis y que así nos va.

Sobre Sarkozy nadie dijo nada, ni el Gobierno ni el Rey que debió reclamarle el Toisón. Sobre Romney el ministro de Exteriores, García Margallo, se quejó suavemente calificando sus palabras de inapropiadas, y sobre Obama veremos si alguien del Gobierno se atreve a abrir la boca. Lo normal, si España fuera una nación y un país que se precie de serlo, soberano e independiente, sería que el presidente Rajoy hiciera una pública declaración anunciando que suspende el proyecto de la instalación del “Escudo anti misiles” de los Estados Unidos en la base española de Rota. Y lo mismo debía decidir y aprobar en una moción urgente el Parlamento, en clara respuesta del Gobierno y del pueblo español al desprecio y daño que los primeros gobernantes americanos le hacen a España.

Pero claro ¿enfrentarse Rajoy al futuro presidente de los EE.UU? Eso ya lo hizo Zapatero con la retirada intempestiva de las tropas que España había desplegado en la post guerra de Irak, y acabó no ya sentado al paso de la bandera americana sino de rodillas ante el mismísimo Obama regalando a USA, días antes de la salida del poder de ZP y sin pasar por el Congreso el “Escudo anti misiles” –que en parte es eso y en parte lo contrario, unas lanzaderas de misiles, orientados a zonas conflictivas de Oriente Próximo-, lo que constituye un grave riesgo para España. Como en su día lo fue el compromiso de Aznar de las Azores con la guerra de Irak, que dio pie al ataque en Madrid del terrorismo islámico que nos costó la vida de 200 personas, heridas a mas de 1.000 y un gran drama nacional. Amén de la derrota electoral del PP en las elecciones de 2004 por las mentiras de Aznar.

Imaginar un gesto de afirmación nacional y de firmeza de Rajoy afrente al el pin, pan pun despreciable en el que han convertido España los candidatos a las presidencia americana, es imposible. Es como pedir que hable a la escultura de Cascorro de Madrid. Pero si Rajoy ha consentido que Artur Mas, que es un gerifalte regional, le amenace y le chantajee en su despacho oficial, pues imagínense si este presidente iba a ser capaz de convocar en ese mismo despacho de la Moncloa al embajador de USA en Madrid, Salomon, para leerle una nota oficial, o “verbal”, de protesta, y decirle que si España es para Estados Unidos un modelo de país indeseable que se lleven su “Escudo anti misiles”, o su lanzadora de misiles, a otro país mas amigo y mas ejemplar.

Y ¿qué dice el PSOE de todo esto? Pues nada, silencio. Bastante tiene Rubalcaba –al que se le suben a las barbas la eurodiputada belicista del PSC- con el lío interno de su partido y con la que se le va a venir encima en las elecciones catalanas como para ahora meterse en camisa de once varas, o de barras y estrellas. Y el PP pues mas de lo mismo, con Rajoy en el penoso rol de pacificador catalán ante los desafíos y amenazas de Artur Mas; y su pupila catalana Sánchez Camacho discrepando en público con Aznar; y Rodrigo Rato -¡que sigue de presidente de Caja Madrid!- citado por un juez a declarar como imputado. Y PP y PSOE inmersos en mas escándalos de corrupción en Galicia, Baleares, Andalucía, Valencia, la “corrupción ambiental” del Estado.

Si ya sabemos que los EE.UU. son el imperio, pero eso tampoco les permite avasallar a un país como España del que presumen ser aliados y que, entre otras cosas, ha perdido cerca de cien soldados en la guerra americana de Afganistán, cosa que Romney y Obama no parecen saber y que alguien se lo debería recordar.