La “apertura catalana” y la defensa española

Con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, y del torneo de ajedrez que con ese motivo se celebró en la ciudad condal, los organizadores del evento promovieron un concurso de ajedrez en pos de promocionar una “apertura” de una partida de ajedrez que llevara el nombre de Cataluña, o “catalana”, para así equipararse con las ya conocidas Española, Inglesa o Siciliana. El ganador del desafío fue el jugador polaco Savielly Tartákower (se embolsó 150 pesetas), con la apertura de las blancas que atacaban de inmediato, con dos peones, el centro del tablero y a la dama del adversario, a la vez que abría las casillas blancas de su alfil. Kasparov y Korchnoi la utilizaron en una histórica semifinal en Londres, antes de competir con Kasparov, y a partir de entonces la “apertura catalana” ganó notoriedad.

Sin embargo, el problema que tiene la apertura catalana es que el adversario, desde las negras, ve venir con facilidad el resto de los movimientos de las blancas, se puede defender y contraatacar. Y eso es mas o menos lo que le ha ocurrido a Artur Mas con la que ha sido su apertura en la partida del “pacto fiscal” presentada en Madrid a bocajarro, como amenaza y advertencia de elecciones y de la posterior declaración de independencia por el parlamento de Cataluña –si CiU obtiene mayoría absoluta- completando así el desafío total al Estado español.

El juego temerario de Mas no hizo nada mas que comenzar y todo apunta a que con cierta precipitación. Rajoy juega con negras la defensa española y con cierta parsimonia y exceso de prudencia. Y aunque el Rey Juan Carlos se enrocó tras advertir del riesgo de “quimeras” de los secesionistas, y el alfil negro de Gallardón ha avisado diciendo que quien abandona la Constitución pierde la Autonomía, lo cierto es que Rajoy va con pies de plomo, como en todo. Y ahora está a la espera anunciar –un gambito de torre- la reforma del vigente sistema de financiación de las CC.AA. en la conferencia presidentes del 2 de octubre, a ver si con ello mejora a Cataluña y desactiva el victimismo de Mas y su llantina fiscal y escalada independentista.

Al margen de que Mas y CiU parecen haber tomado un camino de no retorno, salvo que don Artur dimita entregando -como le pasó a Ibarretxe- su oronda cabeza, lo cierto es que las fichas negras de Mariano no han estado brillantes en sus primeros movimientos: la víspera de la Diada Rajoy habló de “algarabía”; TVE ocultó el éxito de la manifestación del 11-S en Barcelona; el Gobierno se tragó cual faquir la cifra del millón y medio de independentistas en la calle (el contador “automático” de “El País” habló de solo 600.000); y Rajoy se calló cuando Artur Mas, el día 12, anunció “estructuras de Estado” para Cataluña; el Rey mandó a Spottorno, el Jefe de su Casa, a acompañar a Mas en una conferencia que dio el catalán el día 13 en Madrid, provocando indignación general; luego el monarca lanzó una Carta “patriótica” en la web de la Casa Real denunciando la “quimera” secesionista, y enfadando a tirios y troyanos por meterse en política; después Rajoy rompió su silencio, el día 19, en el Congreso y a instancias de Rosa Díez para decir que “cumplirá y que hará cumplir la Constitución; y tras la desafiante visita de Mas a Moncloa y posterior rueda de prensa, Rajoy volvió a permanecer mudo, y envió a su pupila catalana, Sánchez Camacho, a responder a Mas desde Cataluña y en catalán. En suma, una mala “defensa española” a “la apertura catalana”.

Sin embargo, la partida está muy abierta y tendrá la semana que se acerca un desarrollo nuevo con gran actividad de las blancas en el Parlamento catalán donde se anunciará la convocatoria de las elecciones anticipadas catalanas para finales de noviembre (el 25) o principios de diciembre (el 2), a ver si CiU alcanza su mayoría absoluta y decide lanzar una declaración de independencia tras una votacióndel parlamento catalán, como ha insinuado Homs, el portavoz de la Generalitat.

Y es en ese momento cuando se verá, de verdad, el poderío y toda la fiereza del ejército “negro” constitucional, que en el caso de la declaración de independencia deberá, de inmediato, suspender la Autonomía de Cataluña, disolviendo su parlamento y el gobierno de la Generalitat, pase lo que pase, como lo insinuó el ministro de Justicia Gallardón. Y ¿qué puede hacer Mas? Pasarse el día en las calles manifestándose o ¿acaso promover la violencia al estilo de Bildu, o de sus mayores, siendo como son los de CiU burgueses de la derecha catalana conservadora, liberal y confesional? ¿Qué dirá la banca y las grandes empresas de Cataluña si Mas se mete en semejante disparate y berenjenal? ¿Quién pagará las nominas, deudas y los gastos de la administración catalana hoy en quiebra?

La alegre apertura catalana de Artur Maspuede acabar en pésimo final, con el “reyezuelo” Pujol –instigador de todo esto, para ver si le entrega a su “hereu” Oriol la corona catalana- tumbado sobre el tablero y en medio del desconcierto general. En la refriega final España también sufrirá, y las imagen y estabilidad del país se verá zarandeada dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero Cataluña, en semejante situación, pagará un alto precio económico y social y abrirá en su seno una profunda ruptura social, a la que se le podrá añadir la fractura de CiU, a nada que Durán recupere la cordura.

Quizás lo ideal sería evitar la batalla final y lograr unas “tablas” honrosas partiendo, quizás, de la oferta de mejora de financiación catalana –un gambito de torre de Rajoy- que se presentará en la Conferencia de Presidentes autonómicos de octubre donde este Gobierno espera desactivar y desmontar los argumentos contables de Mas sobre su pretendido déficit fiscal. Algo de eso le ofreció Rajoy a Mas en la Moncloa pero el catalán no lo quiso escuchar porque lo que busca ahora, con mas victimismo, es la mayoría en las elecciones catalanas anticipadas esperando que la llama de la Diada no se apague antes de la jornada electoral. Bueno, así están las cosas, y ahora mueven las negras del perezoso Rajoy que sabe a ciencia cierta por donde van las blancas de Mas, una vez que la “apertura catalana” ha quedado al descubierto y ya se sabe cuáles son sus intenciones y hacia dónde van.

1 comentario
  1. Lucyinthe Sky says:

    La UE va dejando caer unas migajas de la mesa de vez en cuando a ver si les da tiempo a implementar el TTIP, que es de lo que se trata.
    Pronto se darán cuenta la gente de que es todo un paripé.
    Gracias por el artículo Sr. Martín Seco!

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