Almunia siempre tiene razón

Circula por la UE y por ciertos cenáculos de Madrid el nombre del comisario europeo Joaquín Almunia como el presunto Monti, a la española, para presidir un Gobierno español tecnocrático y de emergencia que aúne al PP y al PSOE si la gestión del presidente Rajoy se diluye ante la posibilidad de sacar a España de la crisis. En el campo político de la derecha se desprecia dicha solución aludiendo a la clara militancia socialista de Almunia y al que fue su fracaso electoral en 1996 que lo apartó de la dirección del PSOE, después incluso de ser derrotado en unas “primarias” por Josep Borrell. En el flanco derecho del PP el presunto salvador podría ser el mismísimo José María Aznar, que parece muy activo e inquieto ante la situación política y económica española y ante lo que al parecer considera como la extrema debilidad de Rajoy y de su equipo de Gobierno.

Naturalmente, todo esto son especulaciones, rumores e intrigas, pero muchos españoles se preguntan si existe un “plan B” en el caso de que el actual Gobierno de Rajoy se nos muestre impotente para hacer frente a la crisis. Pero mientras esperamos resultados y una mejora de la situación, tras los ajustes y las reformas –que no cesan- del Gobierno, como la última (y tercera de este Gabinete) financiera, tenemos que constatar algo que es indiscutible: que el comisario europeo Joaquín Almunia ha acertado en sus análisis y predicciones sobre lo que había que hacer en España frente a esta crisis. Y ello a pesar de los desmentidos del Gobierno de Rajoy y de las furiosas críticas que Almunia recibió del Gobierno y del PP tanto por parte de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría como por la secretaria general del PP Cospedal, que pidieron silencio a Almunia al que llegaron a acusar de perjudicar los intereses de España.

Pero los hechos le han dado la razón a Almunia y han dejado a este Gobierno como mentiroso, confuso y errático. Vamos por partes: cuando estalló la crisis de Bankia (que no cesa de pedir dinero, y ahora por adelantado porque no puede más) Almunia dijo que España debería pedir el rescate de su sistema a financiero y de sus bancos afectados. Y Rajoy, sus ministros y portavoces lo negaron todo, descartaron el rescate y al final, cabizbajos y como corderitos, acabaron pidiendo el rescate financiero de los bancos y cajas. El mismo rescate que hasta el último momento negaron con insistencia y virulencia, criticando con dureza a Almunia.

O sea mentiras y rectificaciones del Gobierno de Rajoy.  El que más de una vez negó que habría un “banco malo” como el que ahora acaban de aprobar el Gobierno, diciendo con gran descaro que nada de esto ni del gasto autonómico extraordinario les va a costar dinero a los españoles (sic), lo que es otra gran falsedad. ¿Qué pasa si un banco recibe ayudas del Frob y luego quiebra? ¿Quién le devolvería al Frob el dinero?

Pero he aquí que la última trifulca entre el Gobierno de Rajoy y Almunia, esta más reciente, tuvo lugar cuando el comisario dijo que España debería cerrar algunos bancos y cajas de ahorro. Y otra vez, Santamaría, Cospedal y De Guindos saltaron furiosos contra Almunia negando semejante posibilidad. Pues bien, el Gobierno de Rajoy que acaba de aprobar su enésima o tercera reforma financiera ya admite el posible cierre de bancos y cajas y le da, otra vez, la razón al comisario español de la UE.

Y ¿nadie le pedirá excusas al señor Almunia desde el Gobierno y desde el PP? Desde luego que no, pero está claro que el comisario ha acertado en estas y otras cuestiones como acertaría ahora porque sabe que España debe pedir el rescate de la deuda del Estado a la UE. Algo que sigue negando, o medio negando, el Gobierno de Rajoy a pesar de que todo está en marcha y que no hay otra salida o solución. Y esta permanente colección de errores y mentiras y rectificaciones de Rajoy y su catastrófica política de comunicación –poco o nada se puede comunicar cuando se oculta la verdad y el desconcierto- está causando estragos en la imagen y credibilidad de España y está ofreciendo la imagen del Gobierno a la deriva y sin liderazgo –con los ministros económicos a palos entre ellos- que no sabe hacia dónde va ni cómo va (los últimos datos del déficit acumulado son pésimos) y que no para de meter la pata y de rectificar.

Decía este pasado viernes el ministro De Guindos, sin decir toda la verdad, que la crisis financiera de España se pudo haber evitado si el anterior Gobierno de Zapatero hubiera actuado antes y de otra manera y tiene algo de razón, pero no toda. Porque también su Gobierno, el de Rajoy, ya va por su tercera reforma financiera lo que da fe del fracaso de sus otras dos, y porque de la crisis de Bankia, que fue el punto crucial del estallido financiero, solo tiene responsabilidad el propio De Guindos (que echó a Rato por la ventana del banco), el presidente Rajoy (que dinamitó Bankia en la radio un lunes y con los mercados abiertos) y los gestores de la propia entidad gobernada desde hace muchos años por dirigentes del PP, Blesa y Rato.

O sea que Almunia tiene razón en todo lo que dice y anuncia por lo que habrá que estar atentos a sus avisos y advertencias porque cada vez que dice algo y que lo desmiente el Gobierno acaba por convertirse en decreto ley y en una tardía realidad.