La UE debe hacer frente a Merkel

La crisis de Europa no solo es económica y financiera, como se dice en los medios de comunicación y en los debates políticos. La crisis es más profunda porque afecta a la identidad europea, a la democracia, a la soberanía de los Estados y a la solidaridad entre los pueblos de Europa y en definitiva a la paz. Y todo esto es lo que está deteriorando la canciller Merkel en nombre de Alemania, que parece haber encontrado en la debilidad de las naciones más sufridoras de la crisis y en las medianas o superiores que temen el contagio de las ya infectadas la palanca y el argumento para dar o intentar, por tercera o enésima vez, un golpe de mano e imponer su pretendido poderío alemán al resto de naciones del continente, por la fuerza de un moderno ejército económico y financiero. El que ahora está resultado más eficaz que sus antiguas máquinas de guerra, en pos del delirante ideal del dominio alemán sobre el resto de naciones europeas.

La frase de Merkel de que no habrá eurobonos mientras ella viva, es puro autoritarismo y desprecio a Europa, y un comportamiento indigno de una dirigente europea que actúa como dueña y señora de la situación ante el silencio de los “corderos” de las primeras naciones como Francia, Gran Bretaña, Italia y España. Aunque pretender una respuesta franca y firme de Rajoy a Merkel eso es algo improbable, y sería sorprendente por parte de Hollande como Cameron o Monti, que parecen unos blanditos que, por ahora, se dejan manipular e impresionar por la canciller alemán.

Y vamos a ver qué ocurre y que sale de la cumbre europea de la UE que se inicia mañana porque hay mucho en juego para Europa en general, y para España (e Italia) en particular. Porque si de lo que se trata es solo de imponer el discurso de la austeridad que emana de Berlín y dejar como segundos platos el crecimiento, la liquidez y la financiación de los Estados, abandonando de paso la solidaridad entre las naciones dejando que se hundan en inmensas ciénagas del paro y el sufrimiento a millones de ciudadanos. Si todo son ajustes, recortes, paro y mas recesión -que impide el crecimiento y la recaudación del Estado-, y solo queda limosna para algo de crecimiento y exiguas, y muy caras medidas, para dar financiación y liquidez a los Estados con problemas, entonces la UE, en vez de avanzar hacia la unión fiscal y la bancaria como se dice que pretende, habrá entrado en el camino de su desguace y destrucción, o como poco en el de la unión insolidaria y rota a doble velocidad.

Vamos a ver que sale de esta cumbre donde hay puestas muchas esperanzas para la consolidación del euro y la política monetaria y fiscal de la UE, en pos de un Tesoro europeo y un ministerio de finanzas únicas, lo que suena muy bien y supone una pérdida de soberanía nacional muy importante para los Estados –que ya se verá si la aceptan países como Francia, porque España dice a todo que amén, cabizbajo como está el Gobierno de Rajoy-. Pero nada de eso servirá si al día de hoy no se arregla el problema esencial de la financiación de la deuda europea avalada por toda la UE, que es lo que Merkel jura que Alemania no aceptará mientras ella viva, porque da la impresión que esta demencial canciller cree que se morirá en la cancillería, como Hitler murió en su búnker.

Y vamos a ver si la UE le planta cara a Merkel y si Rajoy –al que Rubalcaba le dio ayer un falso apoyo político, porque se opone a las reformas que exige la UE- se presenta en la cumbre como líder de un país soberano o como perrito faldero de la canciller. Vamos a ver si el Consejo Europeo de la Unión está por fin a la altura del momento y no solo en las cuestiones económicas y financieras sino también en los asuntos que tienen que ver con todo lo demás, empezando por la vida democrática y la solidaridad que son los pilares de Europa y de su objetivo histórico de entendimiento y de paz.