Rajoy en su “Little Big Horn”

Es inútil, Rajoy está a la espera de que lo salve el “Séptimo de Caballería” y no se da cuenta que ese es el regimiento que el mismo comanda y esta destrozado por los guerreros Siux de Caballo Loco (los mercados) tal y como le ocurrió al teniente coronel Custer en la batalla de Little Big Horn. El presidente Rajoy se ha batido el cobre con una cierta inocencia e inexperiencia política en el campo de Marte de los mercados y de la UE, amenazando con el riesgo España para la UE, pero nadie le ha hecho caso sino que al contrario le han dicho lo que debe de hacer. Por ello las instituciones de la UE, el Eurogrupo, el Ecofin y la Comisión Europea le exigen, de una vez por todas, que pida el rescate de la banca española sin mas dilaciones – el lunes próximo- y que acepte las condiciones económicas y políticas que le impondrá la UE, subida del IVA, ajustes de pensiones, suspensión de las ventajas fiscales por vivienda, etc, además de los controles y reformas estructurales propias para la banca, es decir:  rendición incondicional.

Lo ha subrayado en la cumbre a “cuatro” de Roma la canciller Merkel: el rescate de la banca debe pasar por el Estado porque es el único que puede imponer ajustes y reformas a las entidades rescatadas. No habrá dinero, pues, de la UE para la banca ni la deuda de España sin controles y contrapartidas políticas. Es decir nada del gratis total que pretendía Rajoy quien insinúa, a media voz, que el BCE o los fondos de rescate de la UE (FES o MED) podrán ayudar a la deuda española cuando se reformen “los mecanismos” actuales de dichos fondos y puede que del BCE. A ser posible a partir de la cumbre de la UE de finales de mes y en un futuro próximo. Pero  ya se sabe que todo dinero para rescates y ayudas estará bajo la total vigilancia –los hombres de negro- de la Comisión, el BCE y el FMI.

En cuanto a los 130.000 millones de la ayuda al crecimiento en el pacto de Roma “a cuatro”, está muy bien, son buenas palabras y no demasiado dinero para reactivar la economías de la UE pero eso no le soluciona a España sus problemas urgentes de liquidez y los de financiación de la deuda, donde está claro que Rajoy perdió la porfía porque habrá dinero previa sumisión del Gobierno de España a las reglas y exigencias de la UE.

Las buenas palabras de Lagarde, desde el FMI, de Hollande y de Monti para ayudar a los problemas financieros de España (e Italia) de una manera directa y sin pasar por los Estados no han servido para mucho, y el milagro que esperaba Rajoy, el famoso Séptimo de Caballería que le salvaría del cerco de Merkel y de la Comision, el Ecofín y el Eurogrupo no ha llegado porque ha perecido en la batalla a manos de los mercados y por ello el presidente español tiene que claudicar. Y el lunes pedir el primer rescate de España, financiero, y ya veremos si pronto llegará la petición del segundo rescate para la deuda pública, por el que también España deberá pagar un nuevo y alto precio político y económico como el que ya le exigen en el Ecofin con malas maneras.

La situación de España, o la del Gobierno de Rajoy, es mala. Porque difícilmente va a evitar el contagio de la deuda bancaria con la deuda soberana, porque las que están contagiadas son la marca y la imagen de España. De manera que el presidente español o se sienta en el suelo como un niño enfadado diciendo que se niega a comer el trágala que le ofrece la UE y pone patas arriba la situación hispana y con ella la UE –siguiendo su amenaza velada y permanente-, o simplemente Rajoy se rinde y el lunes pide el rescate de la banca española con la cifra que consideren oportuna (cuanto mas alta mejor para España porque los intereses son razonables, ya está bien de disimulos) en espera que los mercados, a partir del el lunes, lean esa decisión como positiva y no como la confirmación de que este país no tiene arreglo porque falta por solucionar la deuda nacional, que es el plato fuerte de nuestra situación.

Lo peor de esta derrota de Rajoy en nuestro particular “Little Big Horn” es que el presidente español se empeña en vestirla de heroica victoria, para no decir la verdad, reconociendo nuestro y su fracaso en el rescate de España. Y es ahí donde Rajoy se equivoca huyendo de los españoles, del Parlamento y los medios de comunicación. Con la verdad se va a todas partes, y si a los españoles se les explica lo que pasa y se les habla con franqueza lo aceptarán y arroparán al Gobierno de la nación y a su presidente. Porque si, además de la derrota, lo que se intenta es la fuga y el discurso de la mentira, entonces no solo habrá derrota del Gobierno, del PP y de Rajoy sino que habrá indignación. Custer perdió su lucha contra los indios porque estaba en franca minoría y porque la soberbia le llevó a una encerrona final, pero la historia lo absolvió y lo vistió de héroe y de leyenda cuando se supo toda la verdad. “Murieron con las botas puestas” , así se titula el homenaje a Custer que Hollywood le hizo en la película de Errol Flynn y Olivia de Havilland, dirigida por Raoul Walsh, en reconocimiento al valor de su legendario héroe. Lo que no puede hacer Rajoy es cantar victoria mientras recula ante la ofensiva general de los mercados y esperando que alguien nos venga a rescatar. Sobre todo cuando la espoleta de la bomba que ha iniciado esta guerra ha sido el estallido de Bankia, gestionada por el PP y que este Gobierno no ha sabido controlar.