El PSOE también se juega mucho

Aunque el apoyo de la Comisión Europea a la petición española, favorable a recibir ayuda de los fondos europeos sin necesidad del rescate de España, desató una ola de optimismo en el Gobierno de Rajoy que surfea sobre ese nuevo impulso, la partida aún no está ganada por España porque Alemania continúa cerrada en banda a pesar del cúmulo de presiones que se ciernen sobre la canciller Merkel.

Pero mientras cierta euforia impera en la Moncloa, en el PSOE se aprecia una cierta tensión y desconcierto porque quizás esperaban la rendición de Rajoy ante las presiones de Berlín, y ahora temen que el Gobierno del PP renazca entre sus pretendidas cenizas y se alce con un importante triunfo en pos de una zona de estabilidad para la banca española. Lo que aflojaría la presión sobre la deuda de nuestro país que es, en definitiva, lo que pretende la Comisión y los gobiernos de otros países como Francia a sabiendas que, tal y como dijo ayer el ministro Montoro “España no es rescatable” por el peso de nuestra economía en la zona euro.

Si España sale bien librada de semejante prueba, después de todos sus esfuerzos y de la ofensiva diplomática a la que se ha sumado el Rey don Juan Carlos ante los primeros países de la América Latina, el primer partido de la oposición que lidera Rubalcaba se vera en dificultades y en franca evidencia porque, desde que llegó el PP al Gobierno de España, no ha apoyado ninguna de las iniciativas de ajustes del déficit o de las reformas estructurales del Gobierno de Rajoy, y aquí incluidos el plan de estabilidad de los Presupuestos o la reforma financiera en la que el PSOE se refugió en la abstención, presionado por el clan de Carme Chacón.

Actitud de extrema dureza del PSOE en momentos cruciales para España que en su momento les será recriminada por el Gobierno de Rajoy -al igual que los socialistas hicieron con el PP e la anterior legislatura-, quien ayer en el Senado dijo a los socialistas que no se puede arreglar en un año lo que el Ejecutivo de Zapatero destruyó en los años anteriores.

De ahí que si Rajoy consigue ganar el pulso a Merkel -ayer se atrevió a solicitar los eurobonos que inquietan a la canciller- entonces la presión política caerá sobre los socialistas. Y no solo sobre Rubalcaba y la actual dirección del PSOE sino también sobre la cabeza de sus adversarios internos como los que jalean Chacón y Gómez oponiéndose de manera radical a todas y cada una de las iniciativas del Gobierno de Rajoy, y favoreciendo los pactos con IU y los sindicatos. Para negar cualquier auxilio al Gobierno del PP en menoscabo de una imagen de unidad política en España frente a los embates que llegan desde el exterior, una vez que los tibios apoyos del PSOE solo lo han sido de viva voz.

El PSOE, por mucho que le disgusten ciertas decisiones y las que vienen -como las solicitadas por Bruselas de subida del IVA y de la edad de jubilación-, está a tiempo de recomponer su imagen y ayudar al Gobierno de Rajoy frente al ataque de los mercados y la intransigencia de Merkel, porque hay mucho en juego y en esa porfía también se juega mucho el Partido Socialista y su actual dirección.

No en vano estamos en un momento crucial donde ha renacido una cierta esperanza pero donde todavía queda mucho partido por jugar y muchas decisiones importantes por tomar con pérdida de soberanía incluida, porque Merkel cobrará muy cara, si llegara el caso, su decisión de abrir los fondos de la UE a la banca española sin previo paso por el rescate y la intervención de España. Al día de hoy estamos en “el filo de la navaja” y todos los españoles y la clase política en primer lugar deben ayudar, y no como un favor al Gobierno de Rajoy que a fin de cuentas es el de España, sino en defensa de los intereses generales del país y de cada uno de los españoles, porque a todos nos puede afectar y muy seriamente el temido rescate y la intervención de España por parte de la famosa troika -Comisión, FMI y BCE- que nos sigue acechando aunque en los últimos días ese temido fantasma se empieza a alejar.