Apocalipsis Now, o el rescate español

No hay escapatoria: o España pide pronto el rescate del sistema financiero (y ya veremos si también de la deuda); o se produce un milagro de las instituciones europeas que permita hacer llegar a España liquidez para los bancos y fondos para la deuda. Y esto del milagro es muy difícil de imaginar porque Alemania no está a favor -aunque Merkel le da palmaditas en la espalda a Rajoy- de dar dinero antes que avance la convergencia del déficit UE. Y si Berlín dice no, el BCE e instituciones europeas no se moverán. Entre otras cosas porque, al día de hoy, no existe un mecanismo que permita utilizar los fondos de estabilidad de la UE, sin pasar por la humillación política y nacional de tener que pedir el rescate de España, el famoso “Apocalipsis” y lo que ha permitido decir al ministro De Guindos que en “las próximas semanas el futuro del euro se juega en España e Italia”.

Es en medio de este temor e incertidumbre cuando Rajoy ha dicho con extremo optimismo que “no asistimos a las vísperas de la Apocalipsis”. Sin embargo el portavoz de Exteriores del PP en el Congreso, José María Beneyto, ha declarado que el citado rescate financiero de España “no sería el Apocalipsis” y que ese es un escenario que “no habría que excluir”, que es lo mismo que dijo el ministro de Exteriores, García-Margallo, hace una semana y cuando Rajoy afirmaba que “no habrá rescate de España”. Sin embargo los medios de comunicación alemanes (el Francfurter), otro de EE.UU. (The Wall Street Journal) y algunos europeos (Financial Times) y españoles han asegurado que Alemania –e incluso el FMI- ya le ha comunicado a Rajoy que no hay mas salida para nuestro país que la petición de rescate. Unas noticias que desmintieron ayer desde la Moncloa diciendo que son falsas, lo que es para sospechar porque los medios citados suelen tener a su alcance fuentes de primera mano y muy alto nivel.

¿Dónde estamos? Pues en cierta manera intervenidos por parte de la Comisión Europea, donde el comisario Rehn nos ha dado un duro varapalo criticando los ajustes del déficit y las reformas de España, y severamente castigados por el BCE desde donde Draghi nos ha fustigado las espaldas con el caso de Bankia. Y como sola contrapartida, recibiendo buenas palabras de Barroso y Merkel, pero sin ofrecer ayuda alguna para defender la deuda pública de España, que esta semana tendrá otra prueba de nuevas emisiones, y sin que nadie abra o presente un proyecto concreto que permita imaginar a corto plazo que la banca española se puede financiar con los fondos de estabilidad de la UE.

Es decir duras críticas del BCE y la Comisión, buenas palabras de Berlín y Bruselas y ni un euro de ayuda a la deuda y a la banca de nuestro país. Y además un apretado calendario político donde se incluyen los dos exámenes pendientes de la banca por auditores externos y del déficit por inspectores de la UE, cuyos resultados se conocerán a finales del presente mes donde tenemos a la vista las siguientes citas: día 11 informe del FMI sobre banca española; 17 elecciones en Grecia; 22 reunión en Roma de Merkel, Monti, Hollande y Rajoy; y 28 y 29 de junio cumbre de la UE. Y a partir de ahí un durísimo verano político, económico y financiero del que veremos cómo sale parada España si antes nadie en la UE nos ha ofrecido una tabla de salvación, o nos han dado un empujón para hundirnos en el oprobio del rescate del que ya empiezan a decir en el PP que no es el Apocalipsis. Pero ¿acaso no tienen cara de jinetes de la Apocalipsis el paro, la ruina de varios bancos, los tipos de interés de la deuda pública a mas del 6,5 %, y la destrucción del tejido empresarial español? Vamos a ver que nos cuentan esta semana los mercados, y si seguimos inmersos en las historias de terror.