Rajoy intentará en la UE evitar el rescate de España

España se juega mucho hoy en la cumbre informal de la UE en Bruselas (y en la previa reunión de Rajoy con Hollande en París) porque en esa cita Rajoy expondrá su propuesta de la puesta en marcha de un mecanismo urgente del BCE para garantizar la deuda pública del Estado y privada (de bancos y cajas) españolas, frente al ataque de los mercados y a los altos intereses que ahora paga nuestro país, evitándose así la intervención oficial española por parte de la UE con la pérdida incluida de soberanía nacional.

Con esta iniciativa Rajoy -y su discurso de que sin la estabilidad financiera no habrá crecimiento ni empleo- España desea evitar el rescate oficial de España y la intervención de las políticas de economía y financiera españolas por parte de la UE, tal y como lo han sugerido Hollande desde Francia, Almunia desde la Comisión y el propio Draghi desde el BCE, que aplica a España una vara de medir más dura que a Italia o a Francia. Y todo ello muy a pesar del sospechoso silencio de Merkel, a la que ha cortejado Rajoy en Chicago en pos del apoyo decidido -que no llega- de la canciller a España en el seno del BCE.

Parece que por fin vamos entendiendo la gravedad del momento español y los mensajes crípticos y alarmantes del presidente Rajoy a la UE, como el que lanzó el pasado miércoles desde los pasillos del Congreso de los Diputados cuando, sin citar a nadie en concreto ni autoridad europea ni gobierno alguno de los países de la Unión, el presidente español declaró, en pleno ataque de los mercados a España y hundimiento de Bankia, que “la UE debe garantizar la estabilidad financiera española y defender el euro”.

En Chicago Rajoy fue más explícito y añadió que la “estabilidad financiera” de países como España se debe poner en marcha con urgencia y además no necesita de acuerdos o reformas jurídicas de la UE sino que se puede llevar a cabo en 24 horas. Y aunque Rajoy no citó de manera expresa al BCE está claro que se refería a ese banco. Pero sin decir el presidente español qué modelo de mecanismo estable del BCE ha de ponerse en marcha para que el dinero de la UE permita la segura y financiación estable de la deuda pública española y de la banca de nuestro país y disuadir a los mercados del permanente acoso a España, que es lo que hoy va a reiterar Rajoy en la cumbre de la UE.

Ayudas del BCE estables que pide Rajoy y que, en cierta manera, implican un rescate de bajo perfil y algo encubierto de España, pero evitando al temido y duro rescate oficial de las finanzas españolas por el que la UE se haría con el control de las políticas de economía y finanzas de nuestro país, dañando gravemente la soberanía nacional. Un rescate duro que, para el Gobierno español, sería un gran fracaso político. Y para la UE otro elemento grave de distorsión de la situación de la UE, que en ese caso acabaría contagiando a Italia (que no ha hecho reformas estructurales), y a Francia (que también tiene problemas con sus bancos).

A sabiendas Rajoy, como lo debe saber, que es Alemania quien tiene la llave del BCE, y por ello cortejó el presidente español a Merkel en Chicago alineándose con sus políticas de austeridad frente a los paladines del crecimiento y los eurobonos. Lo mismo que Rajoy hizo con Obama con la diferencia de que el presidente americano fue más receptivo y entendió la posición española y su urgencia, y por ello hizo ayer un llamamiento a la UE para que se ayude a España y a Italia desde el BCE, que es lo mismo que se ha solicitado desde la OCDE.

Pero quienes no han abierto la boca al respecto de las propuestas de han sido hasta ahora han sido el BCE -con un Draghi muy pro Italia y Francia, que desprecia la situación española- y la propia canciller Merkel. Y eso aunque el Banco Central Europeo sigue comprando deuda española para rebajar nuestra prima de riesgo y los intereses, al estilo de otras operaciones anteriores con las que salva a España e Italia en el último instante, aunque previamente los lleva a la asfixia, para obligar a las reformas o a aceptar la inspección de la banca por agentes externos y del déficit por funcionarios de la UE. Un juego peligroso del BCE, que ya ha estallado en Grecia, y obligó a los españoles a endeudarse en los últimos meses a tipos de interés altos que acaban comiéndose los ahorros del déficit público que hace el Gobierno.

Estamos, pues, ante una cumbre decisiva de la UE de la que debe salir un acuerdo de estabilidad financiera para España, porque de lo contrario quedaríamos en el filo de la navaja con la espada de Damocles de un rescate financiero y la intervención económica y financiera de España por parte de la UE. Y eso no solo será un desastre para España sino también para la UE porque el contagio a Italia y Francia no tardaría en llegar, y entonces sería el euro el que entraría en su recta final.