Rubalcaba/2015 y la huelga general

Era tal la angustia política y la desazón de los partidos del flanco zurdo parlamentario, especialmente la del PSOE, tras lo ocurrido en las elecciones generales del 20-N que sólo por mantener en su poder el gobierno andaluz -en una coalición socialista/comunista- se ha desatado un río de euforia en el PSOE. Como si acabaran de ganar las elecciones generales de 2015 y Rubalcaba estuviera a punto de entrar a caballo en el palacio de la Moncloa. La “dulce derrota” de los socialistas en Andalucía se ha convertido por arte de magia en el principio de la recuperación del PSOE en España y en el inicio del declive del PP, lo que esperan confirmar el día 29 porque están convencidos que el resultado de las elecciones del Sur lleva en calesa a los líderes sindicales, Méndez y Totxo (ayer exultantes), para frenar en seco el país con la huelga general.

Es verdad que Rubalcaba es un artista en eso de la comunicación (debería dar clases a Cospedal) pero tenemos la impresión de que se ha pasado de frenada por muy necesitados que estuvieran los suyos de buenas noticias y mucho miedo que hubiera en el PSOE ante la noche electoral de Andalucía. Y falta por ver cómo llevan el pacto con IU en el Sur, pero sobre todo cómo piensan arreglar la enorme crisis económica y social de los andaluces, cuando han sido los socialistas los que, después de 30 años de Gobierno, han provocado esa lamentable situación. Además Griñán ya sabemos lo que sabe hacer y lo que no es capaz de controlar (EREs), de manera que allá los andaluces con sus votos y su abstención.

Pero ahora los socialistas están en tiempos de festejos y el PP en tiempo de explicaciones mientras cunde el desánimo en el entorno de Javier Arenas y, sobre todo, crece la preocupación en Moncloa por el posible efecto que el resultado andaluz puede tener en la huelga general del próximo jueves día 29. Pero lo malo de todas las fiestas es el día después cuando los actores regresan a la cruda realidad y la española no es para tomarla a broma.

¿Acaso quieren el PSOE e IU que España se salga del Euro, tras poner la prima de riesgo en el entorno de 500 puntos por la causa de la suspensión de la reforma laboral y los ajustes del Gobierno que se anunciarán el próximo viernes día 30? O ¿piensan ahora los sindicatos convocar, sin demora, otra huelga general cuando conozcan los nuevos recortes?

Que el gobierno andaluz gire a la izquierda de la mano de IU (ya veremos si Rubalcaba acepta que los comunistas se sienten en su gabinete con el 20 % de las consejerías que les corresponden) y se aleje más si cabe de los inversores nacionales e internacionales es algo que está al llegar. Pero ¿se va a convertir el PSOE en el socio permanente de IU y de los sindicatos a nivel nacional?

Otra cosa bien distinta es la cura de humildad que necesitaba el PP por sus aires de dominio de los tiempos y los recovecos de la política, pero aprendida la lección el Gobierno de Rajoy -pase lo que pase en la huelga- no puede retroceder sino permanecer en el tren de la alta velocidad del euro porque de lo contrario este país puede estallar si entramos en zona de rescate financiero.

Es verdad que Merkel y la UE imponen reglas estrictas y unos controles que aparentemente humillan la soberanía nacional pero lo importante en esta situación -que todos hemos heredado del Gobierno de Zapatero y Rubalcaba, no lo olvidemos- es que no se rompa el cristal de la credibilidad financiera española, y de las reformas y ajustes que hay que hacer para alcanzar el objetivo de déficit del 5,3 % con el que nos hemos comprometido. Todo lo demás forma parte de la fantasía política pero no de la realidad.