De la “dación” al déficit para 2012

El gobierno quiere que los bancos ayuden a las familias en paro para que puedan liquidar sus hipotecas solo con la entrega de la casa y sin tener que pagar más cuotas o intereses, lo que no está nada mal aunque esto debería ser solo el principio. Y el Gobierno espera que la Comisión Europea haga públicas sus previsiones para 2012, ofrezca a España facilidades en el ajuste y le suba un poco el objetivo de déficit para este año ante la recesión en curso y la pésima herencia recibida de Zapatero con un déficit de 2011 que se estima entorno al 8 %, y que veremos en que queda en los próximos días u horas, y si se confirman las noticias que acusaban al gobierno de Rajoy de aumentar ese déficit anterior como decían algunos portavoces de la Comisión Europea para conseguir así ventajas de la UE y justificar los ajustes en España.

Los más optimistas cifran el objetivo de déficit para España en un 5,8 %; los moderados (como el FMI) en un 5,5 %; y los duros en un 5 %, para que el gobierno se ate los machos, aunque luego no lo cumpla al 100 por 100 de lo previsto. Veremos, pero a la vista de cómo ha tratado la Comisión a Hungría –por su déficit y sus carencias de orden democrático- nada está claro y esperemos que lo esté hoy para que veamos cuan debe ser el monto del ajuste que ha de poner en marcha el gobierno de Rajoy para lo que queda de año. Lo que sin duda obligará a una nueva ronda de recortes o a la subida de más impuestos –el IVA en el alero- que se sumarán a los ya anunciados a finales de año.

Estamos en días cruciales y a la espera que la Comisión de la UE nos enseñe sus cartas, a ver si Rajoy enseña las suyas incluidos los Presupuestos que ha pospuesto hasta finales de marzo, según la oposición para no destapar nuevos ajustes antes de los comicios autonómicos de Asturias y Andalucía. Pero vamos avanzando y en medio de la vorágine económica y financiera ayer el ministro de Guindos dio una buena noticia al tomar una primera medida a favor de los ciudadanos que, al no poder pagar su hipoteca, no solo pierden su casa sino que deben seguir pagando el préstamo y los intereses a los bancos. El ejecutivo pide a la banca medidas excepcionales como la sola “dación” del inmueble solo para las familias que están en paro y a cambio de rebajas fiscales para las entidades bancarias.

Algo es algo, en contraste con lo que sobre este asunto hizo el anterior gobierno socialista de Zapatero que fue nada. Pero aún estamos lejos del problema de fondo que consiste en buscar fórmulas para que los ciudadanos no pierdan sus casas. Porque ya son cerca de 300.000 familias las que han perdido en la crisis, y no se puede consentir que el Gobierno ayude a los banqueros y no se ocupe de este gran drama ciudadano. Si quiere ayudar a ambas partes el gobierno –o el ICO- deberían comprar a los bancos esas hipotecas con problemas y ofrecer una demora a los ciudadanos en paro o con problemas para intentar salvar su casa. La propuesta hecha por el ministro De Guindos va por el buen camino pero eso solo ha de ser el comienzo pero no la solución final.

Ya sabemos que las prioridades del Gobierno es salvar a España de la quiebra, no perder el tren del euro y apuntalar el sistema financiero, para desde ahí poder crecer y avanzar contra el paro y otras muchas carencias de la sociedad. Pero hay cosas que se han de hacer a la vez. ¿Acaso no pide el gobierno a la UE ayudas para crecer, mientras se hace el ajuste del déficit? Pues igual, aquí se ha de actuar a la vez a favor de los bancos y de los ciudadanos más desfavorecidos. De Guindos ha dado un paso, pero debe de continuar caminando hasta el final.