La cumbre de la UE y la política

En España de un tiempo a esta parte todo el mundo habla de economía y por supuesto del paro. Pero la política y la manera de presentar las iniciativas del nuevo Gobierno –ahora por el sistema de avalancha, para que parezca que existe una gran actividad- está en cierta manera secuestrada por la “sopa boba” de las siglas y los números sin que nadie al día de hoy se acerque a los ciudadanos de otra manera. Aunque sólo sea para hacer el inventario del desastre nacional desde el lugar mismo del drama y no sólo con estadísticas. Desde luego este Gobierno, agobiado por la dura herencia recibida y todo lo que tiene por delante, no parece tener tiempo para la política, y el primer partido de la oposición se dedica a debatir sobre cuál exministro de Zapatero se hace con el control del PSOE, en una cerrada lucha de poder entre felipismo y zapaterismo.

Quizás el ministro que ha hablado más claro ha sido el titular de Exteriores, García-Margallo cuando ha dicho que la señora Merkel llega siempre quince minutos tarde a todas sus citas, y no le ha faltado razón aunque Rajoy, en casa de la Canciller, se ha visto obligado a decir que esas palabras ya son Historia. Y es que mucho nos tememos que el presidente Rajoy pretenda gobernar este país y presentarse en la UE –donde hoy hace su estreno- exhibiendo los mismos modales huidizos y de medio perfil que durante años ha exhibido en la oposición, siempre con el argumento de que ello le evitaba riesgos y favorecía su estrategia electoral.

Luego vino la férrea resistencia de Rajoy a comparecer ante los medios de comunicación, pero las citas internacionales le han servido de entrenamiento para perder ese miedo y ya no tiene más remedio que comparecer con asiduidad. Otra cosa será lo que diga, que será mas bien poco y cómo lo diga. Y vamos a ver si habla Rajoy en la cumbre de la UE como debe y sin complejos, una vez que la triste y deprimida figura de Zapatero tuvieron a este reciente expresidente español sumido en la soledad y el desdoro, porque había dicho que “su” España era la vencedora de la Champion de la política, que pasaba a Italia, alcanzaba a los franceses, tenía el mejor sistema financiero del mundo, etc, y luego resultó que todo era mentira y esto una ruina. Incluso sus tardías reformas nos han llevado a una peor situación al cierre de 2011: 8% de déficit; 5,3 millones de parados; y recesión del 1,5 para 2012. Y todavía se atreve la osada y liviana Chacón decirle a Rajoy que explique en España por qué agacha la cabeza ante la señora Merkel. No creemos que Rajoy haga eso pero si lo hace es para no tener que hablar mal del anterior Gobierno de este país, plagado de mentirosos e incapaces como Zapatero y Chacón.

Vamos a ver qué ocurre hoy en Bruselas, si se habla por fin de las medidas de impulso al crecimiento, si se abre el grifo de la liquidez y de los fondos europeos para disuadir a todos los especuladores de los mercados que atacan a la deuda de los países en problemas como España. Vamos a ver si, de una vez por todas, los líderes europeos ponen a Alemania en su sitio y frente a la cruda realidad de la UE (cosa que desde luego no hizo Zapatero, temeroso de que le cayera encima el rescate). Y vamos a ver si en la Europa en crisis la política encuentra un sitio de privilegio y sus máximos dirigentes se dan cuenta que lo que está en juego no sólo es el euro sino la supervivencia de la idea de Europa, sin la que los países miembros no seríamos nada ni nadie en el mundo global en el que nos encontramos.