González reaparece junto a Rubalcaba

Como no podía ser de otra manera Felipe González aparece por fin junto a Alfredo Pérez Rubalcaba en la campaña para suceder a Zapatero al frente del PSOE. En realidad González siempre ha estado a su lado y fue su mentor e impulsor para que lograra la vicepresidencia primera del Gobierno a finales de 2010 (cuando vieron venir la debacle) y optara a encabezar la candidatura del PSOE en 2011, después de forzar ambos la salida de Chacón, y de acompañar a su pupilo en esa campaña que resultó un rotundo fracaso para los socialistas. Ahora González vuelve y reaparece para apoyar a Rubalcaba y eliminar el “riesgo” Chacón, que así la llaman los detractores del zapaterismo “de la nada” –dicen- y para salvar también la “españolidad” del PSOE ente lo que consideran el riesgo “confederal” del PSC, la cuna de Chacón por mas que adorne de “flamenca” en Almería.

También Zapatero está en liza, y mueve los hilos del aparato del partido socialista para apoyar a Chacón, la niña de sus ojos, y para frenar a la vieja guardia felipista en pos de lograr una ruptura con un tiempo que el pretendió dejar atrás pero sin éxito por culpa de sus propias carencias y enormes errores políticos. Los que dejaron España con 5.300.000 parados en 2011, mas del 8% de déficit público, el sistema financiero con graves problemas, el prestigio internacional del país por los suelos y la cohesión nacional tocada y llena de desencuentros.

La herencia de Zapatero, que el PP no ha sabido o querido poner en su sitio tras el 20-N, está a la vista de todos y constituye todo un drama para España y para el PSOE que ha perdido poder en la vida nacional, autonómica y local y que teme perder Andalucía en la cita electoral del mes de marzo. Y esta herencia es la que obliga a Rubalcaba y  Chacón a pregonar que ellos harán una oposición constructiva al PP, porque saben que no pueden hacer otra cosa sin que nadie les recuerde que formaron parte de los desastrososgobiernos de Zapatero. De ahí que hubiera sido ideal y lógico la aparición de una tercera candidatura o tercera vía en el PSOE, pero Zapatero no quiso dar tiempo a ello y convocó un congreso de urgencia –con la excusa de las elecciones andaluzas- porque sabía que esa era la única oportunidad de Chacón, y porque si los candidatos eran solo sus ex ministros ninguno podría pedirle cuentas y responsabilidades por los destrozos causados en España y el PSOE.

Pero en lo que se refiere al PSOE la batalla es de otro cariz. No hay duda que Rubalcaba tiene mas experiencia, capacidad y un discurso político mejor armado que Chacón, pero con él está un tiempo pasado de los gobiernos felipistas que acabó muy mal y que, protegido por el aparato de propaganda de Prisa y por otros poderes económicos nacionales y extranjeros, se perpetuó en la sombra con Almunia y contra Borrell. Y finalmente se enquistó en el entorno de Zapatero al que los felipistas despreciaron y le reprocharon que no les guardara “las espaldas”, dejando en ocasiones a la intemperie los escándalos pasados del GAL y la corrupción, cuando la norma “post leninista” del PSOE ha sido el hacer piña en los problemas, tapar los trapos sucios y abanderar lo que González llama “militancia pura y dura” en los momentos de dificultad. Y eso es lo que ahora hacen todos tapando el desastre de Zapatero e impidiendo una renovación y regeneración de este partido, para que todo quede como está.

¿Qué pasará en el Congreso de los próximos días? No se sabe, pero los dos candidatos, no tendencias ideológicas, no ofrecen signos diferenciales en lo a ideológico o programático que sean determinantes. Sólo quizás en el modelo “nacional” de partido que defiende Rubalcaba, frene a los confederados del PSC donde habita Chacón, por mas que esta ahora reniegue de los suyos con oportunismo mientras utiliza el argumento de la edad como algo esencial. Pero también es una realidad que el regreso de la vieja guardia felipista –Felipe, Almunia, Solchaga, Solana, etc,- y de la hegemonía de El País y Prisa, ahora que el grupo Zapaterista de La Sexta está arruinado, es algo que inquieta a dirigentes y a votantes del PSOE. E incluso a dirigentes que, sin creer en la capacidad de Chacón para liderar el PSOE, temen el liderazgo duro y sectario de los Rubalcaba, González y compañía, así como de su entorno mediático y de las grandes finanzas.

De manera, que el dilema que se presenta ahora al PSOE es el de dos ex ministros de Zapatero, un duro y resabiado, Rubalcaba, y otra, temeraria y poco preparada, Chacón. La esperanza que les queda a los verdaderos renovadores de este partido está en que de cara a las elecciones generales de 2015 los dos candidatos ya han prometido unas primarias abiertas a la francesa y en ese momento podrá aparecer un nuevo liderazgo, si las primarias se celebran. Si el ganador ahora es Rubalcaba eso habrá que dudarlo porque ya se vio como abortó esa posibilidad en primavera de 2011, aunque de aquí a esa fecha todavía muchas cosas pueden pasar. Por ahora ha vuelto González como era de esperar.