El FMI dispara la alarma sobre España e Italia

La directora del FMI, Christine Lagarde, ha repetido lo que viene siendo el problema permanente de las finanzas y deuda de la UE: que urge un cortafuegos financiero que desanime para siempre a los especuladores del los mercados y a los detractores del euro y abanderados del dólar que están empeñados en que se cumpla su profecía sobre la moneda europea, que en su opinión no tiene una salida y está condenada a reducir el número de sus usuarios o más bien a desaparecer. Porque para los pesimistas y escépticos ya no hay tiempo para reconducir la situación y lograr la unión fiscal, el gobierno federal económico y sobre todo un marco de solidaridad y una “reserva federal europea”.

Merkel y Sarkozy están empeñados en salvar el euro porque eso es salvar Europa, pero la canciller exige garantías plenas por parte de los países de la “eurozona” de cumplimiento de los objetivos de déficit para 2012 y 2013, y ahí llega el inefable Montoro, que se ha convertido en un inagotable “charlatán” y dice que España no cumplirá el objetivo de déficit de 4,4 % previsto para 2012 por que la herencia recibida de Zapatero supera el 8 %. Y entonces la señora Merkel frunce el ceño y vuelve a cerrar con llave la caja fuerte del dinero de la UE. Luego vienen Sáenz de Santamaría, Cospedal y De Guindos afirmando que España cumplirá, pero el daño está hecho por el titular de Hacienda y es casi imposible de eliminar. Entre otras cosas porque Montoro dijo lo que piensa y en cierta manera lo que se acerca a la realidad.

Basta ver las previsiones del Banco de España para 2012 donde se anuncia una recesión del -1,5 % y cifras de paro cercanas al 24 %, para entender que el cumplimiento del objetivo de déficit del 4,4 % que pide la UE para este año será casi imposible de alcanzar por España. De ello son conscientes el BCE, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional y de ahí las declaraciones de la directora del FMI, Christine Lagarde, pidiendo un cortafuegos financiero urgente para España e Italia que son las dos naciones que, por su peso específico, están en condiciones de hundir o de hacer fracasar al euro si no se les da el tiempo necesario para sus ajustes y reformas, y se les ofrece algo de liquidez para huir del acoso de los mercados especuladores y reactivar su economía.

Está claro que el marco político de la “unión fiscal” es aceptado por los países de la Eurozona y de casi toda la UE, con excepción de Gran Bretaña y algunas otras naciones. Pero ahora urge poner en marcha el mecanismo financiero definitivo que garantice esta reforma de los Tratados o nuevos tratados internacionales que se quieren poner en marcha en el mes de marzo. Una fecha a la que no se puede llegar en paz si España e Italia sigan dando tumbos en los mercados de la deuda, pagando altos intereses y con sus problemas de liquidez.

En definitiva estamos en manos de Merkel, que no se fía de Italia y España, que tiene a su lado a un Sarkozy debilitado por la caída de su triple A en S&P y la proximidad de comicios presidenciales, y que corre el riesgo de abrir tarde la llave del agua o del dinero si para entonces el fuego de la especulación ha alcanzado el corazón de la deuda hispano-italiana, acercándonos a la zona de rescate de la UE que, en el caso de un doble incendio, difícilmente podría dar la respuesta oportuna por el tamaño de ambas naciones sobre las que el FMI dio ayer una voz de alarma que conviene escuchar.