Déficit del 8%, una herencia de “terror”

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, ha anunciado al término del Consejo de Ministros que el déficit del Estado previsto para 2011 no se quedará en el 6 % como anunció la ex vicepresidenta del Gabinete de Zapatero, Elena Salgado, sino mas bien cerca del 8 %, lo que constituye un pésima noticia que incluye, por una parte, la mentira de Zapatero y sus ministros a los españoles y a las autoridades de la UE; y la obligación del nuevo Gobierno de Rajoy de tomar duras e inmediatas medidas como las primeras que ayer aprobó el Consejo de Ministros con ajustes, subidas de impuestos, bloqueos salariales y advertencia muy seria sobre el déficit de la Seguridad Social.

Si se confirma –en febrero- la sospecha ahora bastante fundada del déficit de 2011 entorno al 8 & España deberá provocar un ajuste de las cuentas del Estado cercano a los 36.500 millones de euros (y no los 16.500 inicialmente previstos), lo que obliga a muy dolorosos sacrificios, para poder alcanzar el objetivo de déficit del 4,4 % previsto para 2012 según las exigencias de la Unión Europea.

Las malas noticias del consumo y menor recaudación del último trimestre, y el no cumplimiento por el Estado, y sobre todo por las Comunidades Autónomas y los ayuntamientos de los objetivos de déficit previstos para 2011 están en el origen de esta situación de última hora. Aunque ello ya era previsible porque Zapatero y su gabinete que veían venir todo esto no tomaron desde el inicio de 2011 las medidas oportunas, sino que ocultaron las perspectivas y los datos para favorecer su campaña electoral. Por lo que estamos ante una grave, una mas, responsabilidad política y una herencia económica y social catastrófica.

Es verdad que Comunidades como Valencia o Murcia que estaban gobernadas por el PP o ayuntamientos como el de Madrid de la etapa de Gallardón tienen su cuota parte de responsabilidad, pero la mayor de todas la tienen Zapatero, su Gobierno (con Rubalcaba y Chacón incluidos), sus comunidades Autónomas y el PSOE en su conjunto. Y sorprende que, ante esta situación creada, todavía haya quienes desde el PSOE estén diciendo al PP que ha ocultado electoralmente la recién subida de los impuestos, porque la única ocultación fundamental es la del enorme déficit heredado y los serios problemas de la Seguridad Social. Y llama poderosamente la atención que los dos candidatos del PSOE ahora en liza para suceder a Zapatero (Rubalcaba y Chacón) no hablen ni digan nada sobre todo esto de lo que ellos son corresponsables.

En cuanto a las medidas urgentes del Gobierno hay que decir en un primer lugar que este Gabinete se ha “puesto las pilas” y ha dado una muestra de reflejos y capacidad de decisión en el que ha sido su primer Consejo de Ministros operativo. Ahora bien el desafío del 8 % de déficit a reducir en casi la mitad en solo un año se presenta como una tarea ingente y socialmente explosiva por lo que, a la espera de los datos definitivos de febrero, el Gobierno de Rajoy deberá analizar con cuidado la situación e incluso hablar con las autoridades de la UE por su hubiera algún margen de maniobra o de negociación. De momento el Gobierno se mueve y actúa, cosa que no hizo el Ejecutivo de Zapatero durante el año 2011 y muy a pesar de que sabían lo que se les venía encima a los españoles y que ocultaron con toda intención.

Y estamos solo en el primer capítulo de esta historia de “terror” sobre la verdadera herencia de Zapatero. Quedan todavía muchos cajones por abrir y alfombras por levantar, incluidas las relativas al sistema financiero donde se prevé otro agujero o deuda que al día de hoy resulta difícil de cuantificar. Veremos que empiezan a decir de todo esto los mercados, donde ya se sospechaba en parte la situación, pero en todo caso los mercados y la UE si deberían de apreciar el esfuerzo y la determinación del nuevo gobierno por lo que pudiera pasar.