Las Cortes con el Rey

Con un largo y caluroso aplauso los diputados y senadores de las Cortes Españolas han recibido y amparado al Rey don Juan Carlos, en el acto solmene del inicio de la legislatura, y apoyado el discurso de Navidad del monarca en el que, tras hacer un vivo llamamiento para la lucha contra el paro y exigir a ETA la entrega de las armas, el Rey se refirió a los casos de corrupción y falta de ética en la vida pública española que dañan las instituciones. Ahí incluidos los indicios de presuntos delitos o irregularidades de su yerno y duque de Palma, Iñaki Urdangarín, subrayando el Jefe del Estado que la Justicia es igual para todos y los infractores deben ser juzgados y sancionados si lo determinan los tribunales.

Tras su discurso institucional en el Parlamento, donde el monarca puso el acento en el doscientos aniversario de la Constitución de 1812, que se celebrará el año próximo, el Rey don Juan Carlos en una breve conversación con los informadores declaró que, en las cuestiones de la corrupción a los que aludió en Nochebuena, no se debe personalizar y singularizar como diciendo que sus palabras no iban exclusivamente dirigidas a Urdangarín, sino que buscaban sobre todo la defensa del prestigio de las instituciones, La Corona incluida.

Lo que sin duda es cierto por mas que la notoriedad del yerno del Rey y la alarma social que este asunto ha provocado –al ser objeto de una campaña exhaustiva y en portada del diario El Mundo- ha provocado que esa parte del mensaje de Navidad del monarca se interpretara de manera que parecía ser el único caso sometido a la acción de la Justicia, lo que no es verdad como bien se aprecia ahora mismo en Valencia y pronto en Tribunal Supremo y otras instancias judiciales, por causa de los llamados casos de “Gürtel, Campeón, etc”.

A raíz de todo ello hemos visto al Rey firme y decidido y a toda su familia más unida, como se ha apreciado la especial cercanía del Príncipe don Felipe junto a su padre el Rey. Y con ellos y de especial manera con el monarca al pleno de las Cortes Españolas que ayer le rindieron un caluroso aplauso de apoyo y aliento que fue agradecido y entendido como tal tanto por el monarca, como por la Reina y los Príncipes de Asturias que acudieron al arranque de la legislatura.

Un tiempo difícil en el que el presidente Rajoy y sus ministros, que ayer ocuparon por primera vez el “banco azul” del Congreso, han de desarrollar un gran esfuerzo para ordenar las cuentas del Estado, intentar reactivar la economía y el empleo, y buscar un remanso de estabilidad económica y social lo antes posible. Sin olvidar que detrás de los ajustes y las reformas venideras están los millones de ciudadanos que sufren la crisis y los que ahora se podrían sumar a las listas del paro si las cosas siguen como van.

De ahí que el rigor y la prudencia deban ir de la mano, de igual manera que la cohesión nacional y la solidaridad interregional han de hacerse notar como lo recordó el Rey en su discurso de inicio de una legislatura que el presidente del Congreso, Jesús Posada, calificó de “histórica” por los desafíos que tenemos que afrontar.