Chantaje de la Generalitat

Mal acostumbrados como estaban los nacionalistas catalanes con los pactos del Majestic en la primera legislatura de Aznar y los del Tinell en la de Zapatero, ahora y tras la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto que les niega el título de “nación” entre otras cosas, el gobierno de Artur Mas se dispone a abrir una “guerra” política y competencial con el gobierno de Rajoy dotado de mayoría absoluta, como se vio en el no de CiU a la investidura del candidato del PP, y como se acaba de ver en el intento fallido de apropiarse del IRPF y la Seguridad Social de los sueldos de los funcionarios catalanes.

Por ello el gobierno nacionalista de Artur Mas en Cataluña se colocó fuera de la legalidad al retener, en una primera instancia, el pago al Estado del IRPF y las cuotas de la Seguridad Social de los empleados públicos, con el argumento de no tener “liquidez” y el chantaje de justificar estos impagos porque el gobierno de Zapatero no abonó 759 millones que según el gobierno de Mas se les adeuda desde 2008 y cuya ejecución fue negada por la ex vicepresidenta Salgado. Al fondo de todo esto figura la pretensión de CiU de que Rajoy les reconozca “inconstitucionalmente” un concierto fiscal como el del País Vasco, que fue rechazado por el hoy presidente del Gobierno en el debate de su investidura lo que motivó una airada respuesta de Durán Lleida y el voto en contra de CiU a la investidura de Rajoy.

Ayer mismo, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, comentó esta situación sin entrar a fondo a pesar de la gravedad de lo ocurrido, y se limitó a decir que esperaba que todo ello fuera una cosa “puntual” en lugar de exigir la pronta rectificación y el cumplimiento de la ley. Algo que si hicieron los sindicatos catalanes y lo que provocó una rectificación posterior del presidente Mas, en relación con la retención abusiva del IRPF de la paga de Navidad, temeroso de las consecuencias legales y sociales de lo que a todas luces era una “apropiación indebida” de aportaciones deducidas de los sueldos de los funcionarios, como ilegal es al retraso en la aportación al Estado del IRPF y los pagos de la Seguridad Social.

El Gobierno del PP y los representantes del PP en Cataluña, que tienen en esa demarcación votos suficientes en el Parlament y en ayuntamientos como el de Barcelona, deberían leerle la cartilla de una vez por todas al señor Mas y a su consejero de la Economía Mas-Colell, que han emprendido una serie de ajustes disparatados y sin el menor consenso político y social, muchos de los cuales ya han tenido que rectificar y otros están provocando una revuelta social y la pérdida de apoyos populares a CiU como lo revela una reciente encuesta del Centro de Opinión de Estudios catalán donde por primera vez se suspende (con un 4,95) al gobierno de la Generalitat.

Además si la Generalitat no paga el IRPF y la Seguridad Social, el ejemplo que transmite a otras administraciones públicas y a los empresarios de todo el país es catastrófico, porque con semejante precedente los demás estarán en condición de hacer lo mismo y entraríamos en una peligrosa espiral de consecuencias graves y de alcance imprevisible. Por ello, ha sorprendido la débil respuesta que el Gobierno de Rajoy ha dado a semejante desafío y también al chantaje que esconde. Sin perder de vista en todo ello que esta decisión será tenida en cuenta por la agencias de calificación que bajarán el rating de Cataluña más de lo que está, al decir Mas que “no tiene liquidez”, como ocurrió con Castilla La Mancha cuando Cospedal habló imprudentemente de “quiebra”.

Tras al chantaje catalán de impago del IRPF y la Seguridad Social para el cobro de los mencionados 759 millones de presunta deuda del Estado, subyace el empeño de CiU de romper la solidaridad inter regional y conseguir un concierto fiscal anómalo y al margen de la legalidad constitucional. Y ello y a pesar de la “apropiación del IVA” que empresas y entidades financieras catalanas recogen fuera de Cataluña, donde ellos tienen el grueso de una balanza de la que nunca hablan como es la balanza comercial.