Rajoy elige a Posada y anuncia medidas urgentes

Comienza el mandato de Rajoy con mano firme y anuncios de medidas importantes inmediatas para el Consejo de Ministros del 30 de diciembre en la lucha contra el déficit público, al tiempo que promete importantes reformas estructurales como una nueva fusión de bancos y cajas de ahorros y la reforma laboral en un tiempo que se presenta muy difícil con el regreso del ataque de los mercados de la deuda soberana europea, España incluida, una vez que los acuerdos de la cumbre de la UE en pos de la “unión fiscal” resultaron incompletos por la intransigencia de Merkel a permitir un protagonismo decidido del Banco Central Europeo (BCE) para frenar a los mercados y facilitar la liquidez tanto a los Estados como a los bancos de la UE.

Fiel a su estilo y a su “independencia” Mariano Rajoy propuso ayer a Jesús Posada, su amigo y valioso colaborador, como el nuevo presidente del Congreso de los Diputados descolocando y confundiendo a más de uno de los suyos y a decir verdad parece que el presidente acertó porque Posada es un hombre de bien, de verdadero talante democrático y de larga experiencia política. Unas cualidades que buena falta le van a hacer para liderar un Parlamento donde, frente a la cómoda mayoría absoluta del PP, aparecen en el horizonte tres nuevos grupos parlamentarios como los de IU, UPyD y Amaiur (si este último se confirma como tal), que sin duda darán mucha guerra, como oposición les planteará el PSOE y los nacionalistas vascos y catalanes (de PNV y CiU).

En el Senado no hubo sorpresas con la presidencia de Pío García Escudero, otro político de prestigio muy próximo a Rajoy que se vislumbra como próximo líder del PP de Madrid y ya veremos si como sustituto de Esperanza Aguirre (ella también presidió en su día el Senado) al frente de la Comunidad de Madrid, para que de una vez por todas se acabe el “aguirrismo” del PP, que es el único problema interno que le queda a este partido, una vez que Camps y Costa ya han entrado con sus trajes a cuestas en la vía judicial.

La presencia de Posada en la presidencia del Congreso, hombre de talante centrista y liberal dotado de gran sentido del humor (nada que ver con Jorge Fernández, confesional y conservador), reabre las especulaciones sobre el futuro gobierno de Rajoy y da casi por seguro que Gallardón estará en el gabinete (se dice que quiere ir a Interior), de la misma manera que podrían estarlo en otros ministerios de Estado, Trillo en Justicia, y Fernández en Defensa, mientras se mantienen las incógnitas en Exteriores, un cargo al que aspira Cañete, o en la vicepresidencia económica donde, de seguir Rajoy con su línea de personas de confianza máxima podría desembarca Becker, aunque ese puesto lo quieren otros muchos como Piqué, De Guindos, Montoro, etcétera. Desde luego lo que nadie discute es que Soraya Sáez de Santamaría será la vicepresidenta primera y brazo derecho de Rajoy, mientras que los nombres de Soria, Pastor, Elvira, Pons, Mato y otros no cesan de circular y permanecen a la espera del anuncio oficial.

Un Consejo de Ministros el de Rajoy que abordará la crisis de la economía y del paro como primer objetivo político y que tiene previsto la toma de medidas urgentes a partir del próximo día 30 de diciembre, como lo anunció Rajoy subrayando su intención de acelerar la convergencia con la Europa de la unión fiscal, la lucha contra el déficit, las reformas estructurales y aquí incluida la que será una importante, y probablemente tensa, reforma laboral. De la misma manera que Rajoy ha anunciado que se reducirán, por la vía de fusiones, el número de entidades financieras españolas (de bancos y cajas de ahorro). Una ingente labor la que tiene ante sí el nuevo gobierno de Rajoy que puede que se enfrente, si las cosas siguen como van, a un nuevo y feroz ataque de los mercados a la deuda española lo que complicaría mas si cabe la situación actual y eliminaría el paréntesis de tranquilidad que se creía alcanzado en la reciente cumbre europea de Bruselas cuyos efectos no han durado demasiado a la vista de las últimas sacudidas que acaban de comenzar.