Corrupción y abusos de poder en España

En los tiempos dramáticos en los que vivimos los españoles de especial manera, con un paro gigantesco, dramas familiares y empresariales, enormes dificultades presupuestarias y problemas financieros y estructurales, en este tiempo difícil no puede existir el menor resquicio para la corrupción y el abuso de poder. Ni se puede soportar la “vista gorda” que la Justicia y las autoridades monetarias o públicas están haciendo hoy día sobre ciertos casos que claman al cielo como los Francisco Camps en Gürtel, Iñaki Urdangarín en Noos o José Blanco en el “caso Campeón”. Como no se puede consentir que ciertos altos responsables de bancos y cajas de ahorro encausados o sometidos a investigación por sus errores y abusos se vayan de rositas y con los bolsillos llenos. De igual manera que los responsables o gobernantes políticos que son los autores de despilfarros de fondos públicos o abusos de poder han de pagar por ello, sean del partido que sean.

De momento, y entre un rosario de comunicados confusos, el caso Urdangarín está causando estragos y está bajo sospecha de favor de la Justicia y de la fiscalía por cuando el primer responsable de este lamentable asunto, que no es otro que el Duque de Palma, está recibiendo un escandaloso trato de favor por el juez y fiscal del caso que con un descaro que no deja de causar asombro dicen estar estudiando la documentación para ver si imputan o no a este Iñaki Urdangarín que es incapaz de responder a lo publicado y dice que las informaciones y los comentarios están dañando ahora la imagen de La Corona cuando el único culpable es él. El que tiene a toda la prensa a su disposición para dar las explicaciones que él considere oportunas, al margen de su actuación legal que si aún no llega es porque el juez y el fiscal lo están tapando porque aún no lo han llamado a declarar.

¿Cómo se entiende que el socio de Urdangarín, Torres, su familia y su contable hayan sido llamados a declarar y no el señor Duque, que debió ser el primer interrogado? El argumento de que puede declarar por escrito no sirve, porque se le pueden enviar todos los cuestionarios que se consideren necesarios. Aquí lo que ha habido es un gana tiempo calculado, o la búsqueda de un error procesal para ver si pueden anular o suspender la causa, pero todo esto se ha convertido en otro error porque la indignación general no cesa de crecer y llegará al Parlamento en cuanto se abran las Cortes, lo que ocurrirá la próxima semana.

Y quien habla de Urdangarín lo mismo puede hacer del caso de José Blanco, cuya investigación por el Tribunal Supremo se vio suspendida por la campaña electoral, lo que da fe de la sumisión de la Justicia a otros poderes del Estado. Y ahí está a punto de comenzar el juicio de Francisco Camps y de sus trajes regalo por parte de una trama corrupta que recibía concesiones y contratos de la Generalitat valenciana con claras muestras de favor. Y cabe esperar que el ex presidente valenciano acabe contando la verdad como la han contado los otros dos compañeros de regalos con una confesión que pone a Camps (y a Costa) a los pies de los caballos.

Y vamos a ver si esto de Gürtel es el único caso de Camps, o si va a aparecer inmerso en otros escándalos del arquitecto Calatrava, o el caso Urdangarín y eventos y operaciones relacionadas con las cajas CAM y Bancaja, en cuyo interior existen con seguridad más de un escándalo por los que alguien debería pagar. Y no solo en las Cajas valencianas, sino también en otras como Caixacatalunya o Caja Sur o CCM, o las gallegas y castellanas. Situaciones más que alarmantes sobre las que el Banco de España ha pasado por alto, como pasó sobre el Banco de Valencia, lo que no se puede consentir y es motivo más que suficiente para que el Gobernador de esta entidad, Fernández Ordoñez, no acabe su mandato, dimita y responda ante quien corresponda por haber tapado todo esto y muchas cosas más.

Y que se cuide el nuevo presidente Rajoy de la tentación de tapar y de no exigir a quien corresponda que responda ante la Justicia o la administración central. No olvidamos su anunciada y reiterada independencia y ahora lo tendrá que demostrar, oportunidades no le van a faltar.