El plan de estabilidad de la UE marca la investidura

Quien se espere de un debate a cara de perro entre Rubalcaba y Rajoy en su investidura como presidente del Gobierno se puede equivocar, porque el encuentro estará marcado por el nuevo plan de estabilidad para los países del euro de la UE que Merkel y Sarkozy presentarán en la cumbre europea del próximo día 9 de diciembre en Estrasburgo. Lo que permitirá a Rajoy resumir sus objetivos en lograr que España no pierda la “primera velocidad” del tren europeo que a partir de 2012 arrancará con fuerza, sin especificar al detalle todas sus medidas urgentes –relativas a la reforma laboral, el cierre de la reforma del sistema financiero y los ajustes del Presupuesto para cumplir los objetivos de déficit- mientras que Rubalcaba deberá decir que el PSOE piensa apoyar al gobierno en la consecución de esos objetivos, aunque pedirá “clemencia” social e incentivos para el crecimiento y el empleo.

Si Rubalcaba vuelve al discurso del programa oculto del PP, que ya le hizo perder el debate electoral televisado, se equivocará y volverá a salir derrotado de este segundo mano a mano, por más que el fallido candidato del PSOE utilizará esta oportunidad para presentarse ante los militantes socialistas como la persona ideal que ha de sustituir a Zapatero en el congreso socialista del mes de febrero, lo que lo colocará ante la tentación de descalificar al líder del PP al que los ciudadanos acaban de otorgarle en los comicios del 20-N la mayoría absoluta (186 escaños), mientras Rubalcaba habrá en nombre 110 diputados.

Los graves problemas financieros de Italia y España, unidos al creciente deterioro de Francia –que ayer vio como en octubre la cifra de parados galos se aproxima a tres millones- han obligado a Angela Merkel a abrir por fin, y aunque sea temporalmente, el grifo de la compra masiva de deuda de los euro países afectados a través del BCE, y puede que con la ayuda premeditada del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, e incluso con la participación del FMI. Las palabras de ayer de Obama exigiendo a España y a Italia medidas de ajuste y a la UE apoyos para evitar los rescates van también en ese mismo sentido, en un día en el que en EE.UU. se ha hecho público el incremento de las ventas de este país en un 16 %. Y todo ello ha permitido un respiro de los mercados a Italia y España y una llamativa subida de la Bolsa en Madrid y en otras capitales europeas.

¿Cuál es el precio que pone Merkel al derrame del cuerno de la abundancia del BCE y del FEEF? Pues la exigencia a los países que quieran viajar en el primer vagón de la UE de unos estrechos márgenes de déficit de un 4,4% para 2012 y un 3% para 2013 y un tope de deuda del 60%. Pero además Merkel exigirá que estos objetivos estén incluidos en las constituciones de los países euro (España lo tiene, aunque falta la ley de estabilidad que incluya las cifras). Pero sobre todo Alemania exigirá que los presupuestos anuales de cada país incluyan dichos objetivos y su cumplimiento puede ser comprobado por ciertas instancias europeas, con el fin de garantizar una verdadera unión fiscal. Cuestión que preocupa a Francia por cuanto incluye una clara cesión de soberanía nacional.

La cumbre europea del 9 de noviembre y la presentación del plan de estabilidad del euro le va a imponer a España un duro corsé que le servirá a Rajoy de palanca y argumento para justificar los que serán duros recortes de orden presupuestario y social con el fin de lograr sus objetivos de déficit. Los que pasan por alcanzar este año 2011 el 6 % prometido por Zapatero, algo que aún está por ver. Aunque las noticia conocida ayer de que las autonomías no se han desviado mucho en el tercer trimestre es un buen dato, a pesar que las previsiones económicas para 2012 en el crecimiento (0,3) y el paro (más del 23 %) son bastante malas para España, como lo dice la OCDE  y lo reconoce la vicepresidenta Salgado.

En suma un cierto optimismo por la decisión de Merkel de abrir el grifo de la compra de deuda de los países europeos afectados, y seria preocupación porque el año 2012 podemos estar en recesión y aumentar las cifras de paro, con motivo de los ajustes que debe acordar el nuevo gobierno de Rajoy.