La grandeza de Rajoy

El líder del PP, Mariano Rajoy, ha mantenido una actitud democrática y realista impecable ante el comunicado con el que ETA ha renunciado a su “lucha armada”. Una noticia muy importante para España que muchos de los medios conservadores españoles –empezando por El Mundo- todavía no han publicado como se merece, mientras jalean bajos instintos de una extrema derecha que parece preferir que ETA siga, y a la que se ha sumado Rosa Díez desde UPyD en busca de votos ultra conservadores y dejando el centro político donde presumía estar y donde se ha quedado en solitario el Partido Popular. Rajoy declaró el sábado sin ambages que “es el momento de la grandeza” y ello le honra al presidente del PP que ha advertido al club fracasado de la “tregua trampa” –Aguirre, Mayor Oreja, San Gil, etc- que “ahora lo que toca es estar a la altura de las circunstancias, ser prudentes, apoyar a las víctimas y que sobran debates estériles y las especulaciones, la frivolidad y las ocurrencias”.

Y esto lo dice Rajoy, dando muestras de su propia grandeza a sabiendas que el anuncio final de ETA es muy importante y que él ha de gobernar a una España muy unida para afrontar los desafíos que tiene por delante donde se incluyen la disolución de ETA y entrega de las armas, así como la crisis económica y financiera del país. Rajoy declaró en la Convención del PP de Málaga que actuaría con “valentía” y diciendo “la verdad” y en esto del final de ETA ha cumplido su palabra. Y estas actitudes claras, decididas y democráticas son las que han de darle a Rajoy una confortable mayoría el próximo 20-N frente al PSOE y resto de partidos políticos.

Pero, lamentablemente, también frente a ese sector ultramontano de una derecha extrema que sueña con el Tea Party americano y se empeña en liderar Esperanza Aguirre, una vez fracasado su intento por liderar el PP y hecha pública su furiosa envidia por la presencia de Alberto Ruiz Gallardón en la lista de Rajoy por Madrid al Congreso de los Diputados. Aunque al frente de todo esto y con un discurso mendaz y anti democrático figura el director del diario El Mundo, Pedro J. Ramírez, que quiere hacer con el final de ETA lo mismo que hizo con su fracasada conspiración del 11-M, “manoseando” el dolor de las víctimas, creando inquietudes e inventando fantasmas, con el solo objetivo de derribar o dañar a Rajoy, después de haber pasado siete años protegiendo a Zapatero. Porque su sueño es que el PP no alcance mayoría absoluta a ver si –una vez fracasada Aguirre- su nueva protegida Rosa Díez (a la que no deja de promocionar y manipular en su diario) se hace con los escaños que sean imprescindibles para la mayoría absoluta del PP, lo que al día de hoy no parece plausible ni por asomo.

Es verdad que la situación ruinosa de los diarios de papel de la derecha de este país (El Mundo, ABC, La Razón y La Gaceta) ha desencadenado una carrera demencial en pos de lectores de la extrema derecha y del integrismo católico, lo que no aliviará nada su cuenta de resultados. Ahora bien, que El Mundo se vaya a la extrema derecha (a competir con ese panfleto de La Gaceta) no es de extrañar. Pero sorprende que ABC –que acaba imponer el modelo de la bronca en Punto Radio- y La Razón se presten a secundar las patrañas contra el fin de ETA para hacer daño a Rajoy y al PP.

Pronto se olvidan en este sector extremo del PP y en la derecha española en general de algo tan sencillo como que un gobierno que se sienta a negociar con ETA está violando la legalidad. Y eso lo han hecho Suárez, González, Aznar y Zapatero, precisamente para conseguir un comunicado como el de ETA de hace pocos días. Y se olvidan que Aznar “reconoció” a ETA como el Movimiento de Liberación Nacionalista Vasco, y acercó a algunos de sus presos a Euskadi, para ver si la banda daba pasos hacia su final. Y todo esto de sentarse con ETA y “tutearlos” como Movimiento de Liberación, mover presos, etc, son “concesiones” a ETA. Y ello es tan así como cierto es que ETA no está tan acabada como presumen políticos y policías porque sabido es que con solo un comando con cuchillos de plástico Al Qaeda dinamitó la torres gemelas de Nueva York (sin tecnología punta ni autor intelectual), porque el terrorismo es tan cobarde y criminal como sencillo.

Sabemos que el final de ETA debe incluir la disolución de la banda y la entrega de las armas, pero el comunicado final es un paso muy importante, por mas que nos repugne el infame preámbulo del comunicado o las indecentes escenificaciones de la llamada “conferencia de paz”. Pero como ha dicho Rajoy “no hubo concesiones políticas” porque esas se acabaron con el fracaso de la llamada “mesa de Loyola” en 2006 donde los etarras pedían el derecho de autodeterminación, la fusión de Navarra con el País Vasco y la amnistía para los presos y militantes de la banda. Ninguna de esas condiciones se aceptó y por eso ETA puso la bomba en Barajas en diciembre de 2006. Ahora ha dicho que “la lucha armada se acabó” y eso es lo importante y lo que Rajoy debe de completar con la entrega de las armas y la disolución de la banda si la grandeza del pueblo español le permite, a partir del 20-N, gobernar.