España debe reconocer el Estado de Palestina

No mas dilaciones, no mas injusticias, no mas abusos. El Estado español debe de reconocer inmediatamente y sin dilaciones el Estado de Palestina. Esta es y debe ser una de las últimas decisiones del Gobierno de Zapatero y a ella se de han de sumar la totalidad de los partidos democráticos de España, el PP incluido. Y que no se equivoque Rajoy en esta cuestión como se equivocó Aznar en la guerra de Irak porque la inmensa mayoría de los españoles están a favor de Palestina y lamentan la actitud de Israel, país al que ya reconoció España.

Y todo esto sin mas tapujos y argumentos falsos como el que pone como excusa que semejante decisión a favor de Palestina podría interferir en una negociaciones de paz que hace ya mucho tiempo que no existen por culpa de Israel, y que solo sirven de pantalla a Israel para negar la realidad palestina y consolidar y ampliar su colonialismo militar en contra de todas las resoluciones de la ONU que obligan al gobierno de Tel Aviv a regresar a las fronteras anteriores a los territorios ocupados en la guerra de 1967.

Mahmud Abbas, el presidente de la Autoridad Palestina, anunció en la tarde de ayer en la ONU la histórica decisión de solicitar el reconocimiento de su Estado y el ingreso de Palestina en la ONU como miembro de pleno derecho, lo que cuenta con el apoyo masivo de la Asamblea General de la ONU, pero con el veto de Estados Unidos en el seno del Consejo de Seguridad de la Organización, lo que va a impedir la presencia de Palestina en la ONU como un país miembro de pleno derecho, aunque podría conseguir el estatus de “observador permanente”, lo que es insuficiente pero un paso hacia su pleno reconocimiento. Algo a lo que también se opone Israel por miedo a que Palestina recurra ante el Tribunal Penal Internacional, de ahí que Francia y otros Estados busquen para esta segunda opción una zona intermedia por la que Palestina renuncie a utilizar la vía de la denuncia penal, que pondría a los gobernantes israelíes en el punto de mira de la justicia internacional.

Israel ha llegado demasiado lejos en su intransigencia de la mano de su gobierno ultra conservador, que preside el primer ministro Netanyahu, y después de haber perdido la gran oportunidad de paz que tuvieron en sus manos tanto Barak como Arafat. Pero ahora el gobierno de Tel Aviv ha llegado al final de su escapada y vive momentos de alta tensión, ante las revoluciones en los países árabes y de una manera muy especial en Egipto donde han perdido al que fue su aliado Mubarak, mientras al otro lado de su frontera palidece la dictadura siria de El Asad.

Lo que está pendiente de solución es lo siguiente: en un primer lugar el reconocimiento del Estado de Palestina, y el mutuo reconocimiento de Palestina e Israel y de Israel por las naciones árabes en su conjunto; el acuerdo para el estatus internacional de Jerusalén donde ambos países deben estar presentes; la retirada de Israel de los territorios ocupados militarmente y su regreso a fronteras anteriores a la guerra de 1967; la vuelta a Palestina de sus refugiados en todo el mundo; y por supuesto a eliminación del muro que los separa y el establecimiento de fronteras seguras y estables. Asimismo, las plenas garantías para Israel de su integridad y seguridad, con expreso control de Hamás y de otros grupos terroristas afines. Si Tele Aviv no entiende que ha llegado la hora de la “primavera palestina” que ha reclamado Abbas en la ONU se equivocará porque la gran totalidad de los países de la Tierra, España incluida, lo van a apoyar.

La oposición de los Estados Unidos y del presidente Barak Obama responde mas a las presiones del poderoso “lobby” judío en los Estados Unidos, que a una posición política y diplomática razonable y justa, por mas que Washington se esfuerce en disfrazar su oposición de estrategia para lograr la reapertura de las negociaciones de paz entre palestinos y judíos, mientras un enorme cinismo oculta que EE.UU. se lanza a la guerra contra los países árabes que incumplen las resoluciones de la ONU –Irak, Afganistán y Libia- y se olvidan del permanente incumplimiento de resoluciones de la ONU por parte de Israel. Lo que ya no puede continuar porque esa larga escapada parece estar llegando a su final, en defensa de los derechos del pueblo palestino que sufre la permanente agresión de Israel, lo que se ha que acabar con el pleno reconocimiento internacional de Palestina en el que España debe participar.