La mala educación de Aguirre

El portavoz del Partido Popular Esteban González Pons ha tenido que rectificar a la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, afirmando que el PP defiende una “Educación gratuita, universal y máxima”, desautorizando la reciente declaración de Aguirre en la que puso en cuestión que el sistema educativo público fuera plenamente gratuito. Y, además, hizo esa declaración en la víspera de la huelga y las manifestaciones de los profesores contra su política y sus palabras con lo que la madrileña le ha creado un serio problema a Rajoy en plena campaña electoral, y ha dado alas a más protestas en la apertura del curso escolar que presidió la Reina doña Sofía haciendo un gran elogio al profesorado español.

La mala educación de Aguirre, que ayer siguió con sus rijosas bromitas, pidiendo inútilmente la dimisión del ministro Gabilondo y descalificando a los manifestantes así como a los sindicatos, indignados y “los de la ceja” es fruto del malestar en el que vive la presidenta madrileña ante la posibilidad de que su compañero y “adversario” Gallardón se integre en la lista de Rajoy al Congreso de los Diputados y posteriormente en el gobierno del PP. Que es lo que ella pretendió sin éxito en el 2008 para quitarle a Rajoy la presidencia del Partido Popular. Y esos nervios de Aguirre se proyectan ahora contra Rajoy, ofreciéndole al PSOE un regalo de campaña electoral y la posibilidad de reconciliarse con sindicatos, indignados y artistas que se habían distanciado de los socialistas por las reformas de ajuste de Zapatero.

España tiene demasiados problemas económicos y sociales y no hace falta inventar más, como suele hacer Aguirre con su habitual desparpajo, mentiras y malas maneras para hacerse notar y presionar a Rajoy contra Gallardón. Y en definitiva para favorecer al PSOE y causar daño electoral al PP. Y todavía tienen el descaro la presidenta madrileña y su consejera Figar de acusar a los socialistas de querer que este debate de la Educación –que han inventado ellas- se prolongue durante toda la campaña electoral. ¿Acaso no era eso lo que buscó Aguirre para vengarse del posible salto de Gallardón al Gobierno? Desinflar las buenas expectativas de victoria.

No es la primera vez- ni será la última- que Aguirre le crea problemas a Rajoy. De momento las manifestaciones y la huelga de los profesores en Madrid y toda España han logrado un amplio seguimiento, y podrían reiterarse en los próximos días. Ante las diatribas de Aguirre que ya ha tenido que rectificar por dos veces sus acusaciones a los profesores y sus propuestas: primero cuando dijo que los profesores solo trabajaban 18 horas semanales; y luego para intentar suavizar su provocadora propuesta de recorte de la gratuidad de la enseñanza. Lo que ayer negó Pons.

¿Qué nueva trifulca montará Esperanza Aguirre si Rajoy confirma la presencia de Gallardón en su lista al Congreso de los Diputados por Madrid? Desde luego que no se fíe el PP solamente de las encuestas porque de aquí al día 20-N faltan dos meses y aunque Rubalcaba navega a la deriva y se ha pasado al pro nacionalismo catalán, dejando de lado la primacía constitucional, si en el PP siguen haciendo más disparates como los de Aguirre en Madrid el PSOE podrá, poco a poco, recomponer su electorado lo que puede que no les sirva para ganar pero si para recortar la expectativa de una mayoría absoluta del PP. En estos casos se suele decir –con referencia a Aguirre- que mucha veces “uno no sabe para quién trabaja”, pero ella si lo sabe y muy bien: para el PSOE y en contra del PP.