El PP está en el limbo

Mientras Rubalcaba suda la gota gorda intentando que no se le subleve una parte del PSOE en la votación de la reforma de la Constitución que Zapatero pactó con Rajoy a espaldas de su partido, en el Partido Popular están todos en la gloria, tan morenos, sonrientes, unidos en favor de la citada reforma –que según ellos les da la razón- y contra la celebración de un referéndum porque –pensarán- ¿qué sabe el pueblo llano de tan delicados asuntos del poder?

Por si algo les faltara en su despedida de la oposición, en la sede central del PP circulan encuestas que les garantizan la mayoría absoluta en las elecciones del 20-N, y Rajoy ya ha empezado a hacerse fotos en familia en los suplementos de ABC como cuando los Aznar aparecieron en Hola nada mas llegar al palacio de La Moncloa.

Ayer la dirección del PP se fue de paseo y de reunión en Toledo donde gobierna la señora Cospedal que dice que los ricos no pagan impuestos y que el impuesto sobre el patrimonio no es de ricos, porque ella considerará que es lo mismo tener que no tener patrimonio. Y lo dice con una soltura como quien afirma una solemne verdad o dogma, mientras siguen las idas y venidas sobre si los ricos deben o no pagar mas impuestos, o si eso es fácil de organizar sin que los ricos se lleven el dinero a otro país, cosa que ya han hecho hace dos o tres años nada mas comenzar la crisis.

En los cenáculos y reuniones de los dirigentes del PP están muertos de risa con la bronca pública entre Zapatero y su candidato Rubalcaba, y ya se ven todos ellos en Moncloa, en los ministerios, las embajadas y en todos los centros del poder, mandando y repartiendo, ensayando el desfile o el paseo militar que será para ellos las elecciones generales del 20-N, una vez que los españoles quieren un cambio lo antes posible y les da igual que venga o el PP o cualquier otro partido con tal que Zapatero y Rubalcaba –que son dos en uno- y el PSOE que los consiente abandonen el poder.

Eso sí, en Toledo Rajoy y su comisión ejecutiva habrán podido comprobar lo poco divertido que es el disfrute del poder cuando se gestiona la miseria presupuestaria y está a flor de piel la revuelta social. Y si no que le pregunten a Cospedal que entró –como Lady Godiva, pero vestida– a caballo en Castilla La Mancha denunciando la quiebra de la Comunidad y ahora no sabe que hacer con tanto poderío y tanto desastre por administrar, empezando por el caso de los farmacéuticos a los que no paga lo que les debe.

No obstante y por muy mal que estén las cosas y como lo dijo una vez Andreotti: “el gobierno desgasta mucho pero mas desgasta estar en la oposición”. Aunque a Rajoy no se le veía muy incómodo en ese rol de líder de la oposición, que ha disfrutado a lo largo de los últimos siete años y medio, después de los otros ocho en el Gobierno, y ahora camino de otros ocho en la presidencia del Gobierno, si se cumplen los pronósticos y las cosas siguen como van con lo que cumplirá 24 al mando de gobierno o del PP.

Lo que no sabemos, y puede que no lo sepa nadie, y esa si es una de las muchas incógnitas aún por desvelar en el PP, es el cómo será el Rajoy presidente. Ni quienes serán sus candidatos estrella el 20-N -¿acaso Soraya número dos y Gallardón el tres por Madrid?-, cuales son sus ministros, y sus altos cargos y sus jefes de comunicación. Y sobre todo el gran misterio del PP y de Rajoy es si tienen o no alguna política económica a la vista y una batería de decisiones a poner en marcha en los primeros días después de su victoria electoral y de su llegada al poder. La teoría de un programa oculto y anti social es una posibilidad que se maneja como plausible, pero también existe la posibilidad de que a estas alturas Rajoy y su equipo no tengan nada claro de lo que hay que hacer, ni cómo y ni cuando.

En realidad en esta crisis económica internacionalda la impresión de que nadie sabe o que hay que hacer. No lo saben Bernanke, ni Lagarde, ni Trichet, ni Barroso, ni Merkel, ni Sarkozy, ni Obama. Entonces, ¿por qué se empeñan Rajoy y el PP en asegurar que cuando ellos lleguen al poder se restablecerá la confianza en España y se arreglaran todos y cada uno de los problemas de este país? ¿Quién le ha dicho a Rajoy –a lo mejor el “genio” de Montoro- que esta crisis es la misma que recibió Aznar en 1996?

Da la impresión que el PP está en el limbo y que el ojo del huracán que se cierne sobre España (que Zapatero quiere alejar del final de su presidencia por eso la urgencia de la reforma constitucional) podría estallar coincidiendo con la llegada de Rajoy a lo que quede del palacio de la Moncloa.

Pero suponemos que Rajoy tendrá preparado un plan “A” y un plan “B”, e incluso un plan “C” por si hay que salir del euro a toda velocidad. Lo que no podemos imaginar es que en el PP estén solo de fiesta y pasándose los unos a los otros las pomposas encuestas pre electorales que les dan cerca de ¡200 diputados!, mientras Zapatero le mete a  Rubalcaba el dedo en el ojo como Mourinho a Vilanova, y en el PSOE viven compungidos y asustados el final de la presidencia de Zapatero al que ellos mismos han querido soportar hasta el último minuto y sin rechistar.

1 comentario
  1. Agromenawer says:

    Y acaba de decir Mariano en Grecia que no se puede prometer en campaña lo que no se puede cumplir. ¿Es posible tener menos vergüenza que este sujeto?

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