La margarita de Zapatero

La petición de Emilio Botín al presidente Zapatero de que no anuncie su retirada ni abra el proceso sucesorio dentro del PSOE ha provocado –además de en el PP– un revuelo en el interior del PSOE hasta el punto que, si Zapatero el próximo sábado día 2 de abril no anuncia su retirada, se dirá que ha aceptado u obedecido el consejo del banquero anteponiendo los intereses del poder económico encima de los intereses y posiciones de muchos de los dirigentes del partido.

Lo cierto que el presidente lleva deshojando la margarita de su retirada mucho tiempo, desde que el pasado mes de agosto comprendió que su discurso político estaba agotado tras aceptar el ajuste social del déficit para evitar el rescate financiero de España, reconociendo así sus errores de los últimos tres años, y dando paso a Rubalcaba como el gran vicepresidente primero del Gobierno y presunto delfín de la sucesión. Un debate debate que había abierto el propio Zapatero al decir -a finales del año pasado- que acababa de tomar una decisión que  conocían su mujer y un dirigente del PSOE, y que todo el mundo presume que consiste en que no se volverá a presentar a las elecciones generales del año 2012.

Pero el deterioro electoral socialista va creciendo y todos sus barones regionales y alcaldes importantes se temen una debacle en los comicios del 22 de mayo y consideran que sería mejor que Zapatero anunciara antes su marcha para evitar que el PP convierta estas elecciones en un plebiscito sobre el presidente del Gobierno y su directa responsabilidad en la crisis social y económica española. La que va a peor, en el paro y ausencia de crecimiento, la que está sufriendo muchos problemas financieros por las dificultades de las Cajas de Ahorro –véase la intervención de la CAM-, así como por las subidas del Euribor e IPC que afectan directa y muy duramente a los ciudadanos.

La suspensión del mitin de Vistalegre –que la brava Rosa Díez sustituirá con UPyD este fin de semana-, ofrecía la impresión de que Zapatero iba a anunciar su retirada ante el Comité Ejecutivo Federal del sábado tal y como lo han solicitado varios barones periféricos y especialmente los de La Mancha y Extremadura, Barreda y Vara, que son los que mas se juegan en estos comicios- Especialmente el de Toledo porque el pulso con Cospedal es muy importante para los socialistas y populares y puede tener una lectura en términos nacionales.

Para colmo de los muchos problemas internos del PSOE la ministra Chacón –que tiene una ambición desmedida y una guerra particular con Rubalcaba- se ha metido en la batalla sucesoria de Zapatero, apoyada por los del PSC –que allí no la quieren ni ver ni en pintura-, por el diario ‘El Mundo’ y Tomás Gómez desde Madrid, intentando todos estropear lo que parecía todo un plan perfectamente trazado por el felipismo en agosto pasado. El que incluía el desembarco de Rubalcaba en la vicepresidencia primera, y luego su nominación como sucesor de Zapatero por aclamación y sin primarias.

Lo que está por ver y se ha enrarecido en las últimas semanas por el acoso del PP al ministro de Interior por el caso Faisán y las negociaciones con ETA (a pesar de que la responsabilidad política de todo ello es de Zapatero), lo que por un lado le debilita ante el conjunto de la opinión pública y por el otro lo refuerza ante las bases del PSOE, como se ven en los aplausos y los cánticos que recibe Rubalcaba en los mítines de la pre campaña electoral (“sin ti no soy nada” le cantan por provincias).

Puede que el sábado Zapatero no diga nada, siguiendo los consejos de Botín; puede que anuncie que se va pero que aplace la sucesión hasta después de las elecciones de mayo como quieren Chacón y el PSC; o puede que finalmente inicie su retirada y nombre a Rubalcaba sucesor, para así salvar “los muebles” –o los cargos- regionales y locales del PSOE y a sabiendas de que el crecimiento del empleo y de la economía, ya no lo verá en este año, aunque ahora se conforma con alejar el fantasma del rescate financiero de la UE que, por el contrario, se acerca a Portugal.

Desde luego, como le dijo González y lo reiteró Vara, ya es casi demasiado tarde para que la retirada de Zapatero tenga efectos electorales en mayo. Pero todo está por ver y hasta el sábado nada se sabrá con certeza, porque parece que la margarita que deshoja Zapatero sobre cual será su futuro, su calendario y sus intenciones tiene mas de mil pétalos y todavía le quedan muchos por deshojar.