A doña Rosa Díez

Ayer el presidente Zapatero, visiblemente airado y desde su poderoso banco azul, ha insultado a la sola diputada de UPyD, Rosa Díez, llamándola mentirosa y demagoga sólo porque se atrevió a afearle al presidente sus obscenos encuentros con el poder financiero y empresarial. Y así este Zapatero, que no puede con Rajoy ni con su propio partido, cargó de lleno contra la señora Díez haciendo una exhibición de su proverbial talante y poderío y ofreciendo la imagen de un personaje que huye hasta de su sombra. Este presunto hombre de izquierdas que no se ha acercado ni por asomo a los lugares donde habita la desgracia de este país y que retoza alegremente con la élite de los ricos, su ‘tercera cámara’, mientras corta y recorta los derechos de los mas desfavorecidos, pisando esas líneas rojas que Rosa Díez comparó con los tirantes del banquero Botín.

Ayer hemos visto en unas emocionantes imágenes a los emperadores de Japón sentados en el suelo junto a muchos de los ciudadanos desplazados por las emanaciones de la central de Fukushima. Los españoles no hemos sufrido un terremoto y una crisis nuclear tan grave como la de Japón, pero el tsunami del paro, la destrucción de empresas y los dramas familiares y personales de millones de españoles no son asunto de menor cuantía en este país donde se ha pasado de la euforia a la depresión. Con la diferencia de que en el país del sol naciente la solidaridad general de su pueblo, y la unidad de las fuerzas políticas, el gobierno y las grandes instituciones públicas y privadas del Estado están resultando determinantes para sacar a los japoneses de su desgracia y postración. Y su historia demuestra que lo conseguirán.

En España, al contrario de lo que ha ocurrido en Japón, la crisis general que nos invade se ha convertido en campo de batalla política, de ambiciones oportunistas y de toda clase de desafíos irracionales y extemporáneos -ahí está Pujol pidiendo como siempre dinero al Estado mientras amenaza con la independencia de Cataluña-, que ofrecen una pésima imagen de la clase política española cada vez mas lejos de la realidad y resignada a no hacer nada hasta que se celebren los comicios generales de marzo de 2012.

No estamos hablando de estadísticas del paro de jóvenes y mayores sin nombre ni cara. Hablamos deunos millones de dramas empresariales, familiares, personales (mas de 350.000 familias perderán sus viviendas). De problemas urgentes, de ahora mismo y no para cuando ya no tengan arreglo o para cuando surtan efecto la dichosas reformas estructurales que llegarán tarde y no garantizan su éxito.

Pero, ¿qué hacen los líderes políticos, el Gobierno, todos los partidos, las grandes empresas e instituciones del país para ayudar y dar cobijo, trabajo y esperanza a nuestros ciudadanos?  Pues entre otras cosas levantar sospechas contra los parados con ese infame discurso de Zapatero para desenmascarar “la economía sumergida”, algo que existe en toda Europa desde tiempos remotos, para decir que no hay tantos parados como parece, y pasar el cazo a favor de la escuálida Seguridad Social.

El enésimo desencuentro del PSOE y del PP que vimos en el Congreso de los Diputados no sirve para nada y habla de una legislatura agotada y de un año por delante perdido y a la espera de la gran cita electoral. Por todo ello quizás sea necesario que alguien hable con el corazón y la verdad a los españoles y también que los escuche y atienda. Rosa Díez, debe hacerlo en su cita de Vistalegre, la plaza de la ‘espantá’ de Zapatero, sabiendo que los grandes medios la ningunearán, pero buscando un discurso democrático, más emotivo y radical, porque en este tiempo endemoniado ya no cabe un liderazgo angelical.

1 comentario
  1. mariangeles says:

    Vaya mal que lo habrá pasado tu amo, Marcello. Pero ya veo que sigues en contacto. Un abrazo.

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