Zapatero hablará, ¿y los barones?

Ayer fue noticia que Zapatero se dignará a hablar hoy, cual oráculo de la vida nacional, en el Comité Ejecutivo Federal del PSOE que aprobará las candidaturas de los “morituri” que acudirán en mayo a las elecciones autonómicas y municipales, donde todos las encuestas electorales anuncian una derrota sin paliativos para el Partido Socialista. E inmediatamente saltó por los aires la pregunta del millón: ¿anunciará Zapatero que no será el candidato del PSOE en el 2012, como desean los barones regionales y locales del partido? Y una segunda cuestión de mayor enjundia: ¿Se atreverán los barones del PSOE a pedir a Zaptaatero que anuncie su retirada?

Veremos, pero un militante de la vieja guardia del PSOE decía no hace mucho en tono socarrón: “si Zapatero dice algo es para anunciar que se queda y será candidato en el 2012”. La verdad es que el personaje no cesa de asombrar a propios y a extraños y ahora parece estar encantado con su nueva experiencia diplomática y estratégica frente a la crisis militar de Libia y las revueltas del mundo árabe en donde se presenta con su doble moral de: apoyar a las dictaduras con petróleo –como hizo en Emiratos y Qatar-; y aplaudir la revolución popular como hizo en Túnez.

Y todo ello adornado con chistes y sonrisas –“me he puesto como el Quico” afirmó en un bufet del emirato; o “la democracia es muy divertida”, declaró en Túnez-, y convencido que esto de Libia distrae a los españoles y les hace olvidar sus problemas.

Sin embargo, los problemas están ahí, en el aumento del Euribor, en el aumento del paro, en las extrañas medidas para reducir el consumo de carburantes a 110 kilómetros por hora, mientras el director general de la policía usa un avión oficial para viajar de Madrid a Córdoba sin utilizar el AVE. Mientras no cesan de surgir casos de corrupción y de despilfarro en Andalucía y otras autonomías, y cuando existe el riesgo de que la subida del precio del petróleo y su escasez acabe por hundir el déficit público, ya tocado por el IPC y el ascenso de los tipos de interés, sin que se vea el menor atisbo de recuperación económica o de una solución a los problemas del sistema financiero que sigue empantanado en Cajas y Bancos.

¿De que ríe y presume Zapatero, de su confuso y ridículo protagonismo en la política exterior? Menos mal que este gobierno da la impresión de no plegarse a la mascarada de Sortu, como presunto partido contrario a la violencia de ETA, porque los últimos acontecimientos han probado que Sortu sigue siendo ETA. Su declaración asegurando que ahora no condenan nada porque no han sido legalizados es una prueba flagrante de su impostura y falsa ruptura con el mundo de ETA.

Pero al margen de este asunto cabe preguntarse de donde le viene a Zapatero su nueva sonrisa. ¿Es que está a punto de iniciar su despedida? ¿Es que se ha creído de verdad su enésimo vaticinio de que España creará empleo durante el segundo semestre del año? ¿No se da cuenta que todo va a peor y que lleva el PSOE al desastre?

La novedad en el Comité Federal del PSOE  no está en que Zapatero hable o no hable, la novedad estaría en que los que hablaran fueran los dirigentes del partido para de una vez por todas pedirle a Zapatero que se vaya o inicie la retirada antes de que los hunda en una flagrante derrota electoral.