USA acerca sus tropas a Libia

Mientras el presidente Zapatero continúa su extraña gira por Qatar y los Emiratos Árabes, y su ministra Jiménez va a remolque y con varios días de retraso de lo que dicen los líderes de Estados Unidos y de la UE –ayer afirmó, sin citar a Gadafi, que el Tribunal Penal Internacional deberá juzgar a los autores de las matanzas libias-, en Washington los portavoces del Pentágono han anunciado movimientos de la flota americana del Mediterráneo para ‘reubicarse’ ante la crisis de Libia, mientras Hillary Clinton ha exigido a Gadafi que dimita y suspenda los ataques a la población.

Ayer la aviación leal a Gadafi ha vuelto a masacrar a los ciudadanos indefensos de las ciudades liberadas por los rebeldes al régimen, aumentando la matanza generalizada que el líder libio está llevando a cabo a la desesperada en una guerra civil que dura demasiado sin que nadie en la UE y la OTAN de un paso al frente y advierta a Gadafi del riesgo de intervención aliada si continúa su agresión.

Sin embargo, y a pesar de la tibieza europea, EE.UU. ha comenzado a ‘reposicionar’ su flota en el Mediterráneo para acercarse a las costas libias, y aunque Hillary Clinton ha asegurado que de momento no piensan intervenir en el conflicto todo apunta a que Washington empezará por un control del espacio aéreo de Libia para impedir los ataques de la aviación de Gadafi contra la población.

Falta por conocer el destino y alcance del movimiento de las fuerzas navales USA del Mediterráneo que anunció el Pentágono y si en ese despliegue y movimiento estarán o no parte de los buques aliados que en estos días realizan maniobras navales de la OTAN en las costas de Almería, y en las que participan unidades de la Armada española.

Pero todo apunta a que los líderes políticos europeos y de los Estados Unidos se están moviendo con calculada –e hipócrita- cautela midiendo sus pasos y sus acciones para no violentar la legalidad internacional, no dar la impresión de que van a por el petróleo y el gas libio mas que a luchar por la vida y derechos humanos de la población. Y sobre todo para no sentar un precedente que a lo mejor deberían repetir en otras latitudes si la revuelta libia es imitada por otras naciones del Magreb.

A pesar de todo ello Washington ha decidido mover su flota del Mediterráneo y ello es toda una señal que deja a la UE y la OTAN en evidencia y a remolque de próximos acontecimientos. Y no digamos a España que en este río revuelto se dedica a cuidar –el Rey por un lado y Zapatero por otro- a los líderes del golfo pérsico donde Washington está desplegando una intensa actividad diplomática para blindar a los primeros productores de petróleo del mundo ante cualquier tipo de revuelta o de rebelión popular que podría poner en jaque la industria el aprovisionamiento energético del mundo occidental.