Mubarak derrocado y “efecto dominó”

El canto del cisne o intento desesperado de supervivencia de faraón Mubarak solo ha durado unas horas y al final el dictador ha abandonado la presidencia de Egipto y ha entregado el poder al ejército para que lidere el periodo de transición. La caída de Mubarak no es un hecho aislado y va a tener consecuencias en otros países árabes del norte de África y de otras latitudes como son Marruecos, Libia, Argelia y Jordania, entre otros, todos ellos bajo regímenes autoritarios amparados por las potencias occidentales, y de especial manera por los Estados Unidos. Y a no perder de vista la crisis de Oriente Próximo y la posición de Israel, país aliado del régimen autoritario de Mubarak.

De ahí que la caída de Mubarak no sea un caso aislado y exclusivo de Egipto, ni siquiera la sola consecuencias de lo ocurrido en Túnez con la dictadura corrupta de Ben Alí, sino que el caso de Egipto, un gran país de más de ochenta millones de habitantes, anuncia un poderoso efecto dominó en el norte de África (Marruecos, Argelia, Libia), en Oriente Próximo (Jordania, Siria, Líbano), y veremos si también en el Golfo Pérsico, con Arabia Saudita en el ojo del huracán.

En medio de una revolución popular y tecnológica en el que, a los graves destrozos sociales de la crisis económica y financiera global, se han unido el estallido popular y la portentosa capacidad de comunicación del mundo global y comunicado por Internet y teléfonos móviles que puso fin al cerco informativo de las dictaduras y llevó a todos los ciudadanos de estos países los mensajes revolucionarios y también las denuncias de corrupción y abusos de poder tal y como lo ha hecho en los últimos meses Wikileaks con sus revelaciones sobre la guerra de Irak y Afganistán. Así como de mensajes secretos de la diplomacia americana que tuvieron un papel decisivo en la caída de Ben Alí en Túnez, de quien el embajador americano en Túnez dijo que lideraba un régimen y una familia corrupta como si fuera “una mafia”. Mensajes de Wikileaks que divulgaron otros escándalos relativos a países como Marruecos.

La dictadura de Mohamed VI, nuestro vecino del sur que ahora y con prisas está intentado rehacer sus pésimas relaciones diplomáticas con España y que, de momento, cuenta con el apoyo y el amparo de los Estados Unidos y Francia, lo que no sabemos si será suficiente para frenar la eventual revuelta social, que este fin de semana tiene cita con una primera manifestación en la que sin duda influirá el derrocamiento de Mubarak en Egipto.

No en vano los niveles de pobreza de Marruecos –que afectan al 30 por 100 de la población-, su miserable renta per cápita de poco mas de 4.700 $, y el de altísimo nivel de corrupción que rodea a la élite del país con la familia real al a cabeza , como lo reveló la embajada americana en Rabat a través de los correos de Wikileaks hace que todas las miradas estén puestas ahora en el régimen marroquí que podría ser puede la próxima ficha en caer de este imparable dominó que está tumbando a las dictaduras árabes cercanas al mundo Occidental. Y a no perder de vista la crisis del Sahara.

El derrocamiento de Mubarak por la presión popular de su pueblo, el empuje de su juventud, la oleada imparable de internet y de los medios de comunicación y el apoyo de las democracias occidentales –incluso por encima de sus gobernantes, demasiado timoratos y desbordados por los acontecimientos-, constituye un hecho histórico y sin precedentes.

Aunque falta por ver el papel del ejército egipcio y su capacidad de pilotar la transición política y democrática del país, porque existen riesgos de un enfrentamiento y de represión, si el ejército no pone en marcha inmediatamente un proceso electoral y la reforma de la Constitución. De momento ha caído el dictador pero no todo está hecho porque queda mucho por transformar y los riesgos de una dictadura militar están ahí, aunque si Mubarak ha caído difícilmente otro dictador se podría ahora instalar en el poder. Habrá que estar atentos pero de momento hemos asistido a un acontecimiento histórico tan importante como asombroso en el mundo global y comunicado donde las dictaduras de todo tipo tienen muy difícil salvación.