Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

La astucia electoral de Zapatero

El PP que lidera Mariano Rajoy se está quedando sin un discurso político y económico por la doble causa de: Su indefinición; y por las reformas llevadas a cabo por el Gobierno de Zapatero y las que están al llegar. Y todo ello empieza a tener reflejo en los sondeos electorales donde los socialistas, con una estrategia de liderazgo bicéfalo –de Zapatero y Rubalcaba- empiezan a recortar distancia con respecto a un Partido Popular que ha permanecido alejado de todo el proceso de reformas económicas y sociales contra la crisis.

Estas iniciativas puestas en marcha por Zapatero y la perspectiva de un relevo en la cúpula y cartel del PSOE a favor de Rubalcaba están dando frutos y las últimas encuestas electorales revelan que si Rubalcaba fuera el candidato socialista frente al PP de Rajoy los populares seguirían ganando a los socialistas por 12 puntos de diferencia (El Mundo), o sólo por 4 (El País).

Desde que Merkel y Sarkozy le leyeron a Zapatero la cartilla en mayo de 2010 y le advirtieron del peligro real de hundimiento financiero de España y del alto coste o del imposible rescate por parte de la UE, el presidente Zapatero vive con pasión la fe del converso a los mercados bajo la estrecha vigilancia de Berlín y París. Y no cesa en el furor reformista que ha dibujado un listado de decisiones que nunca obtuvieron el menor apoyo del Partido Popular, exclusivamente dedicado a pedir elecciones anticipadas, o la marcha de Zapatero, porque “con él” no quieren pactar, como lo ha confesado Rajoy (olvidándose de España).

Pero cierto es que: Se ha bajado el sueldo a los funcionarios; se congelaron las pensiones de 2011 y se subió la edad de jubilación a 67 años; se ha recortado el déficit público y subido el IVA; se rebajaron costes del despido; y logrado pactos para los convenios colectivos. Y en la pista de despegue está: La competitividad que desligará los salarios del IPC; el copago en la Sanidad; el techo para el déficit de las Comunidades Autónomas; y la reforma ya en marcha de las Cajas de Ahorro. Y por ahora, el fin de una posible revuelta social tras la firma por los sindicatos del Acuerdo Social y Económico rubricado en la Moncloa.

Sin duda un decidido recorrido reformista que de momento solo ha contado con apoyos del PNV, CiU, CCOO, UGT y la CEOE, pero nunca del PP o de otras fuerzas políticas, y que ha dejado a los populares sin gran parte de su programa y al propio Rajoy lamentándose de haber sido el primero en proponer las reformas, diciendo que Zapatero acepta las recomendaciones o las órdenes de Angela Merkel sin escuchar sus propuestas. Lo que siendo cierto carece de importancia porque lo decisivo son las reformas y desde la Moncloa preguntan a los electores: ¿Dónde estaba el PP?

A pesar de ello el PP sigue apareciendo en las encuestas como el indiscutible vencedor. Pero la estrategia de presentar a Zapatero como el reformista y causante del duro ajuste social -lo que tiene un alto coste en electorado de la izquierda-, y a Rubalcaba como el sucesor más progresista y azote del PP, empieza a dar frutos a los estrategas del PSOE. Y nos dice que algo está cambiando en el mapa político de este país, aunque en lo que a la economía, el paro y las finanzas se refiere aún no se observa mutación alguna.

Y este puede ser el facto decisivo en la confrontación electoral de mayo. Porque si no hay mejoras de claro impacto económico y social el tenebroso fantasma de la crisis y el paro, que invade la vida de los españoles, seguirá siendo el enemigo público a batir por el PSOE por más que el PP se cruce malévolamente de brazos o que Rajoy no logre transmitir fuerza o liderazgo. Y el fantasma parece imbatible, con o sin Rubalcaba, al menos de aquí a mayo.

De ahí el rumor de que Zapatero se irá tras los comicios de mayo para cargar con el desastre electoral y el coste de la crisis, dejando a Rubalcaba expedito el camino de las elecciones generales de 2012, aunque en el sacrificio se incluya alcaldías y autonomías. Un mal menor si el PSOE logra alcanzar en 2012 la barrera de los 150 diputados para así poder pactar un nuevo Gobierno con los nacionalistas de la “España plural”. Si para entonces los famosos “brotes verdes” del crecimiento han hecho su aparición, entonces la opción de Rubalcaba tendría una oportunidad mayor. Pero si la victoria del PP en el mes de mayo no es tan amplia como esperan los populares y llegado el otoño aparece algún brote verde del crecimiento, en ese caso quizás no sea Rubalcaba el sucesor, sino que Zapatero lo intentará por tercera vez. Ya lo dijo no hace mucho: “No hay dos, sin tres”.

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