Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Zapatero no se relaja y acata las órdenes

La cumbre europea de Bruselas confirmó el liderazgo de Merkel y Sarkozy que han puesto en marcha su nuevo plan de ajuste de las economías de los países miembros de la “eurozona”, España aquí incluida, con el modelo del palo y la zanahoria. Para transmitir el mensaje, o la amenaza, de que para ampliar el fondo de rescate de la UE para países con dificultades de deuda financieras, como el nuestro, antes habrá que aceptar el plan de competitividad que han propuesto Francia y Alemania donde se exige que los salarios estén relacionados con la competitividad de las empresas, y no con el IPC como ocurre en España.

Toda una vuelta de tuerca a la política social de la eurozona que ya se sabía de antemano que iba a llegar y que Merkel expuso en su vista a Madrid, pero que Zapatero había dejado fuera del pacto social firmado en la Moncloa, por lo que a los sindicatos se les ha quedado una cara de cierta perplejidad porque no se esperaban la nueva andanada de las reformas estructurales y de ajuste social.

En relación con esta iniciativa –que recuerda el pacto hallado en Nissan España en las pasadas semanas entre los trabajadores y la empresa- para salvar la producción y el empleo-, la UE espera que los gobiernos de la zona euro den su respuesta definitiva durante la próxima cumbre de finales del mes de marzo próximo, lo que va a obligar a Zapatero a una nueva ronda de negociación con los sindicatos que se sienten engañados por esta vuelta de tuerca. El propio presidente Zapatero declaraba ayer en Bruselas que “no se va a relajar” en los ajustes estructurales, aunque insinuó que en lo del pacto de competitividad intentará convencer a los sindicatos de su imperiosa necesidad.

La que exigen Merkel y Sarkozy para salvar la zona euro y la propia moneda europea, para completar los ajustes del déficit y otros acuerdos sociales en pos de una política económica mas homologada en el seno de la UE. Si se cumplen estas premisas –de las que España difícilmente podrá escapar- la UE aumentará sus fondos de rescate a las naciones con problemas financieros de deuda pública y privada –España el primero- lo que ayudaría en gran manera a desactivar y disuadir a los especuladores de los mercados financieros, ofreciendo a España un remanso de paz financiera y de tranquilidad (si es que no se disparan los ataques).

A sabiendas todo el mundo que Zapatero, acorralado personal y políticamente, no puede dar un paso atrás porque necesita esta paz financiera tanto o mas que la paz social, para que el PSOE y su gobierno lleguen a las elecciones regionales y municipales del mes de mayo sin grandes problemas sociales y sin el riesgo de una seria y grave intervención del sistema monetario español. De ahí la frase de Zapatero de que “no se va a relajar” –y haría bien- que viene a decir que lo que manden Merkel y Sarkozy en Madrid se va a acatar. ¿Tragarán los sindicatos? Una vez iniciada su clara marcha atrás, ahora UGT y CC.OO tienen muy difícil plantear un conflicto social después de tantas fotos en Moncloa y de presumir que son los artífices de la paz social.

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