Blog de Pablo Sebastián. Presidente y fundador del diario de internet Republica.com

Merkel y Sarkozy nos toman por tontos

Los elogios desmedidos e injustificados de la canciller Merkel y del presidente Sarkozy al presidente Zapatero –que ha llevado a España y al Euro al borde del abismo- constituyen una mofa “paternalista” y mentirosa sobre la realidad española en la que no creen ellos mismos, ni las instituciones europeas, ni los españoles, ni los mercados internacionales. Más bien al contrario tanto jabón y elogios forzados ponen bajo sospecha las reformas de Zapatero, por escasas, como queda en evidencia porque ambos dirigentes europeos piden más ajustes (ahora sobre la relación de los salarios con la productividad y sobre política fiscal). Al tiempo Merkel y Sarkozy dan la impresión de estar políticamente aterrorizados con Zapatero y en vez de aconsejarle que convoque elecciones o que deje el sitio a otro -lo que no harán en público para no entrar en asuntos internos españoles-, se limitan a bailarle el agua a ver si de esa manera lo pueden controlar.

Estamos en el tiempo del optimismo obligado siguiendo el dicho de que “hay que hablar bien de uno mismo porque luego la gente se olvida donde lo ha oído”. Y es en ese marco donde se inscriben las recientes declaraciones los presidentes de los grandes bancos del país, Francisco González (BBVA) y Emilio Botín (Santander) que en la presentación de sus cuentas anuales -que son mejores de las previstas- aseguran que “ya se ve la luz al final del túnel” o que “ya ha pasado lo peor”. Aunque lo de los grandes banqueros se entiende porque el optimismo forma parte de su negocio.

Sin embargo lo de Merkel y Sarkozy tomando por tontos a todos los españoles y a los mercados internacionales constituye una afrenta más que una ayuda. ¿Acaso no saben ambos políticos que el desempleó afectó en España en enero a 133.000 personas? Y ¿no conocen el inmenso agujero negro y enladrillado de las Cajas de Ahorro? Y ¿creen ambos estadistas europeos que los españoles no sabemos, mejor que nadie, lo que está pasando? Hasta en el PSOE -en el Gobierno parece que no- conocen el desastre que nos ha traído Zapatero, a España y a Europea, y de ahí la batalla interna y soterrada en el seno del Partido Socialista para echarlo y sustituirlo, por Rubalcaba o Blanco, los presuntos y enfrentados posibles sucesores.

Muy empalagosos y mentirosos resultan los elogios de Merkel y la obsequiosa carta de Sarkozy a Zapatero. Pero también ofrecen la impresión y la sospecha de que semejantes agasajos forman parte de una estrategia calculada -a la que se sumó el miércoles el presidente del Consejo Europeo Van Rompuy, y puede que en unos días Obama- para controlar al inquilino de la Moncloa al que tienen pavor y tratan como si de un niño travieso e incontrolable se tratara, para que no desvaríe y ponga al Euro en peligro y a la UE en la tesitura de intervenir el sistema financiero español.

Además de las fotos y las sonrisas oficiales hispano-alemanas, cabe imaginar una “agenda oculta” de Merkel en Madrid como la que podría incluir la preparación de un crédito extraordinario de la UE -de ello habló no hace mucho Financial Times-, puede que incluso a medias con el FMI, para atender los problemas de las deudas españolas, privada y nacional, que siguen estando bajo el peso del saco de ladrillos e inmobiliario que, por ejemplo, lastra las Cajas de Ahorro y a la banca en general, impidiendo el crédito y con ello la reactivación económica, el crecimiento y la mejora del déficit de España.

Naturalmente de este rescate camuflado no dirán nada hasta que llegue el momento, si es que finalmente llega, como lo anunciaba Aznar. Pero no cabe descartarlo y entonces sí que habremos tocado fondo aunque sea por la vía de un rescate “simulado” por parte de la UE que ya no volverá a engañar a nadie sobre nuestra cruda realidad. La que todavía está muy lejos de las reformas a cara de perro que el gobierno de España -este o el que venga- ha de imponer al país, por duras que sean, porque de lo contrario la crisis económica y del paro se eternizará. Y eso, desde luego, no lo puede hacer Zapatero y menos aún con esa foto amigable del pacto social firmado en la Moncloa, que puede que sea la mitad de lo que habría que hacer. Aunque conociendo a Zapatero más vale eso que nada -que es lo que va diciendo Rajoy-, a sabiendas de que ese sólo es el principio de la gran reforma que más tarde o más temprano llegará.

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